CUARENTA TONOS VERDES

La madrugada del pasado 17 de abril me levanté inquieta, expectante… Por fin había llegado el momento de comenzar un viaje muy esperado, por fin me iba a Irlanda! Estaba ansiosa por pisar la isla esmeralda, descubrir cada rincón, conocer de primera mano todo lo que la cultura irlandesa puede aportar, sabía que no podía ser poco…

Como es difícil resumir en un único artículo todo lo que he aprendido y visitado durante mis cinco días en territorio irlandés, he decidido ser algo más selectiva esta vez y hablaros de lo que me ha parecido más llamativo, relevante o únicamente más curioso. Por ello, comenzaré hablándoos de algunos de los lugares que he visitado, los que creo que son dignos de mencionar por la razón que sea, así que allá voy!

Una de las visitas que más anhelaba era la del Trinity College, la universidad más prestigiosa y antigua de Irlanda. La razón de ello es su Antigua Biblioteca, un emplace único, bellísimo y realmente interesante para cualquier persona amante de la cultura (siendo uno de los escenarios de Harry Potter y el prisionero de Azkaban). Desde 1.801 este edificio recibe automáticamente un ejemplar de todas las obras publicadas tanto en Irlanda como en Gran Bretaña, por lo que su valor es incalculable.  Además, custodia el Libro de Kells, el cual contiene un texto escrito en latín de los cuatro evangelios adornados y escritos bajo una caligrafía muy especial y ornamentada. Una auténtica maravilla.

Comenzando nuestra visita por el Trinity College
Comenzando nuestra visita por el Trinity College
Antigua Biblioteca del Trinity College
Antigua Biblioteca del Trinity College
Descubriendo sorpresas en la Antigua Biblioteca
Descubriendo sorpresas en la Antigua Biblioteca

Como no podía ser de otra forma, ya durante el primer día de nuestra estancia en la capital irlandesa nos dirigimos a una de sus zonas más populares: Temple Bar. Esta calle es color, animación, diversidad, alegría… Un soplo de aire fresco para cualquier persona con necesidad de desconectar y disfrutar de su música en directo. Os guste o no la fiesta, Temple Bar bien merece una visita, aunque tan sólo sea para disfrutar unos instantes de su ambiente.

Música en directo en Temple Bar, Dublín
Música en directo en Temple Bar, Dublín
El famoso local que da nombre a la calle más animada de la ciudad
El famoso local que da nombre a la calle más animada de la ciudad

Por supuesto, nadie puede marchar de Dublín sin hacer una visita a la conocida Molly Malone, una mujer que se dedicaba a la venta de pescado durante el día y a la comercialización de su cuerpo durante las horas nocturnas, según mantiene la leyenda popular. Molly Malone, además, da nombre a una conocida canción popular versionada en incontables ocasiones por los artistas irlandeses, como es el caso de la cantante Sinnead O’Connor.

Molly Malone
Molly Malone

Para incluir en nuestro viaje el contacto con la naturaleza, contratamos una excursión guiada al Parque Natural de Wicklow Mountain, cuyo comienzo tuvo lugar en la mansión neoclásica de Powerscourt, lugar en el que los angloirlandeses mejor posicionados económicamente residían durante largos períodos.

Vista general de Powerscourt y sus jardines
Vista general de Powerscourt y sus jardines

Si ya el edificio principal asombra por su belleza, sus jardines no son menos. Están bien cuidados, en un entorno natural tranquilo, razón por la que resultan ideales para pasear relajadamente un buen rato y dejarse maravillar por cada uno de sus rincones. Me llamó la atención especialmente el jardín japonés, capaz de trasladar en el espacio a cualquiera, ¿no os parece?

Paseando por el jardín japonés de Powerscourt
Paseando por el jardín japonés de Powerscourt

Este día continuamos nuestra excursión en el valle de Glendalough, donde se encuentran un monasterio y un cementerio celta correspondientes al siglo VI d.C. Este lugar me impresionó especialmente por su perfecta combinación de belleza natural y tradición preservada. Si os atrae la cultura celta, es imposible que este valle os deje indiferentes.

Restos celtas en el valle de Glendalough
Restos celtas en el valle de Glendalough

Después de pasear por la zona del monasterio, tuvimos la gran oportunidad de dedicar nuestro tiempo libre a caminar por los senderos del parque natural y compartir un picnic en perfecta armonía con la naturaleza. De este gran momento todo lo que pueda contaros me va a parecer poco, por lo que prefiero que pongáis vuestros ojos en esta fotografía para que podáis haceros una pequeña idea de lo mucho que disfrutamos:

De paseo por Wicklow Mountain
De paseo por Wicklow Mountain

Después de compartir un día estupendo, ya por la tarde nos encontrábamos de regreso a la ciudad y, a medida que fuimos teniendo ocasión, seguimos descubriendo los pequeños grandes rincones de Dublín. Entre muchos otros puntos, pudimos visitar las catedrales de St Patrick y Christ Church Cathedral, que, os interese o no la religión, os recomiendo conocer para poder valorar la magnitud de la arquitectura religiosa existente en territorio irlandés.

Aunque ambos templos comparten una asombrosa solemnidad y grandeza, entre ellos no se asemejan demasiado artísticamente hablando. La catedral del patrón de Irlanda presenta una ornamentación mucho más recargada y barroca que Christ Church, siendo esta última bastante más sencilla, aunque no por ello menos bella.

Interior de la Catedral de St Patrick
Interior de la Catedral de St Patrick
Christ Church contemplada desde fuera
Christ Church contemplada desde fuera
Interior de Christ Church
Interior de Christ Church

Por otro lado, según dicen, no has estado en Irlanda si no has visitado la Guiness Storehouse, así que, como no queríamos ser menos, allá que fuimos! ¿Visita obligada? No. ¿Recomendable? En mi opinión, tampoco. ¿Interesante o curioso de ver? Sí. Si disponéis tan sólo de un par de días para conocer Dublín, en vuestro lugar y ahora hablando desde el conocimiento, prescindiría automáticamente de esta visita.

¿Os apetece una Guiness?
¿Os apetece una Guiness?

No obstante, reconozco que el edificio resulta curioso de ver y la visita os será útil para conocer algo más del proceso de elaboración de la cerveza de esta prestigiosa marca. Os aconsejo que, si os apetece ir, compréis vuestra entrada por internet, ahorraréis un par de euros y evitaréis algo de cola. En el precio va incluida una pinta que podréis saborear en la séptima planta del edificio, en el Octagon Bar. Es un punto bastante concurrido, pero si podéis acercaros un poco a los cristales, comprobaréis que las vistas que hay de Dublín desde allí son impresionantes.

Tampoco podíamos abandonar Irlanda sin visitar o ver de cerca algún castillo normando… En nuestro caso, pudimos disfrutar mínimamente de los castillos de Bunratty y de Dunguaire. Digo mínimamente porque estas visitas estaban incluidas dentro de una excursión de tiempo muy ajustado, por lo que tuvimos escasos minutos para explorarlos con detalle. No obstante, bien merecen una visita, así que os dejo algunas fotografías para que dejéis volar vuestra imaginación… 🙂

Alrededores del Castillo de Bunratty
Alrededores del Castillo de Bunratty
Castillo de Bunratty
Castillo de Bunratty
Castillo de Dunguaire
Castillo de Dunguaire

Durante nuestro penúltimo día de viaje tuvo lugar el que era mi momento más esperado, el momento de visitar los increíbles acantilados de Moher, situados al oeste de Irlanda. Según cuentan y yo corroboro, uno de los paisajes más singulares y especiales de la isla esmeralda. Ocho kilómetros de acantilados de hasta 215 metros de altura, donde tierra y mar se abrazan para formar una visión natural única, irrepetible, que os cautivará sin precedentes, de ello estoy bien segura. ¿Os apetece evadir la mente con algunas fotos? ¡Aquí las tenéis!

Acantilados de Moher
Acantilados de Moher
La Torre O'Brian, Moher
La Torre de los O’Brian, Moher
Paisajes irrepetibles en Moher
Paisajes irrepetibles en Moher
Disfrutando de los acantilados. Momento único.
Disfrutando de los acantilados. Momento único.

Podría estar horas y horas compartiendo las maravillas que he conocido en Irlanda, creo que no me cansaría nunca de hablaros de este país que tanto atrae mi atención (y mi corazón, dicho sea de paso), pero no quiero hacerme pesada y para terminar me gustaría contaros algunas curiosidades que he aprendido del país.

¿Sabéis que en Irlanda se han identificado más de cuarenta tonos del color verde? ¡Cuarenta! Si tenéis la ocasión de visitar el país, estaréis de acuerdo conmigo que no pueden ser sólo cuarenta… ¿Sabíais que en nuestro país de destino conviven el mismo número de personas y de ovejas? Sí, concretamente cuatro millones y medio de cada especie. ¿Sabíais que la población irlandesa no siente demasiada simpatía por Bono, el cantante de U2? Sinceramente, nunca lo hubiera imaginado, pero nos contaron un chiste que circula por el país… Según cuenta la tradición popular, la diferencia existente entre Bono y Dios, es que Dios no se pasea por el mundo creyendo que es Bono. Ahí queda eso!

Respecto a los pubs irlandeses, me parece innecesario hablaros en mi blog de la multitud de locales a los que podéis acudir en este país para disfrutar de una copa, sin embargo, sí voy a hacer referencia al que más me gustó: el Brazen Head. Este pub afirma ser el más antiguo de Irlanda, fundado en 1.198, y, en mi opinión, es un local coqueto, confortable, adecuado para compartir unas risas y compartir una buena velada. Si os dejáis caer por Dublín, hacedle una visita! No os decepcionará!

Entrada al Brazen Head
Entrada al Brazen Head
Compartiendo risas en Brazen Head
Compartiendo risas en Brazen Head

Para finalizar este post, tengo que cumplir una promesa: hablar de duendes… En el país que he visitado guardan mucho respeto a estos seres mágicos y nunca guardan objetos relacionados con ellos en sus casas, ya que consideran que deben vivir en libertad. Os contaré un cuento y os daré las buenas noches… Los duendes en Irlanda son los zapateros de las hadas, que bailan toda la noche a la locura y se esconden detrás de los espinos blancos… Ellas bailan sin cesar, por lo que los “leprechaun” se ganan muy bien la vida y se esconden al final del arco iris… Cuentan que si los veis vuestros deseos más anhelados se harán realidad…

Espero que los busquéis y tengáis la suerte de encontrarlos… Yo he llegado a mi propia conclusión: toda Irlanda tiene duende y los “leprechaun” se encuentran en cada esquina, cada rincón, salvaguardando a los irlandeses de la mala fortuna… Pero… ¿Quién sabe? Quizá sí se escondan al final de un arco iris de magia, un arco iris de color, esperando que tú les pidas tu deseo… 🙂

Típicas casas con techo de paja en Irlanda
Típicas casas con techo de paja en Irlanda
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11 comentarios en “CUARENTA TONOS VERDES

  1. Coincido contigo plenamente en lo de The Brazen Head como pub que más me gustó. Era el más pintoresco que vimos y muy acogedor también. Por otra parte, la visita a la Guiness Storehouse tampoco me pareció imprescindible: demasiada gente, como museo no muy interesante, la verdad, aunque fue uno de los pocos sitios donde comimos bien (allí y en el pub de varios pisos, ¿Porterhouse, se llamaba?). A nuestro grupo le faltó la visita al Trinity College (tuvimos poco tiempo) y a los acantilados de Moher + Galway… Habrá que ir de nuevo…

  2. Muy buen post Ali! Has aumentado mis ganas de marchar ya a tierras irlandesas :D. Muy buenas fotografías. Se nota que te fascina este país con tantas curiosidades que conoces sobre él y su gente :). ¡Vaya 5 días más bien aprovechados!
    Un saludo!

    • Muchas gracias, Oliver! Me alegra enormemente haber conseguido ese efecto!
      Algunas de las fotografías son de un conocido mío, no todas son mías. Tienes razón, Irlanda me fascina, estuve tan sólo 5 días y me quedé con ganas de más… Espero tener ocasión de volver pronto!
      Mientras tanto, disfruta de tu viaje! 🙂
      Un abrazo!
      Ali

  3. Que forma tan chula de acabar el post, con un cuento de duendes, jajajajaaja me ha encantado y la fotos son chulísimas, desde luego me ha entrado ganas de conocer Irlanda.
    Un abrazo

    • Hola amigo mío!
      Perdón por tardar tanto en responder! Me alegra mucho que te haya gustado la publicación!
      Te digo como a Oliver, no todas las fotos son mías, algunas las hizo un conocido mío.
      Espero que tengas ocasión de conocer Irlanda pronto, tengo la convicción de que no te decepcionará!
      Un abrazo!!
      Ali

  4. Hola, llegue a este blog por un link de otro blog jaja y me tope con este post y justo a fin de mes viajo a Dublin una semana y luego a Londres por una semana tambien y me encanto leer lo que escribiste. . Yo también amo viajar, intente e intento escribir en el blog pero tuve unos meses sabaticos quizas ahora que viaje escriba. .. más con la data que pasaste recorrere esos lugares.
    Saludos desde Argentina.

    • Hola Virginia!
      Disculpa por tardar tanto en responderte! Normalmente soy mucho más ágil respondiendo a los comentarios que recibo en el blog.
      No puedo decirte otra cosa que intentes disfrutar al máximo de tu estancia en Irlanda, es un país increíble, es imposible que no te guste! Precisamente he estado en Londres cuatro días, regresé la semana pasada, si humildemente puedo ayudarte con algo, aquí estoy! Gracias por tu comentario!
      Un abrazo,
      Ali

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