¿SÍ QUIERO? TRES RAZONES PARA CASARSE (Y OTRAS TRES PARA NO HACERLO)

julia-roberts

Antes de iniciar la segunda etapa de mi proyecto, la primera semana de septiembre me desplacé a Alicante para ayudar y asistir al enlace de mis tíos y, mientras andábamos metidos de lleno en los preparativos para que todo fuera perfecto el día clave, se me ocurrió la idea de homenajearles con este artículo.

Estuve reflexionando sobre mi visión del matrimonio, algunas razones para casarse y otras para no hacerlo y… Este es el resultado!!

TRES MOTIVOS QUE ME ANIMAN A NO PASAR POR EL ALTAR

  1. El estrés y los nervios que desencadenan la organización de una boda. Aunque todo mi entorno cercano afirma haber disfrutado trabajando en los preparativos de su enlace, todos mis seres queridos coinciden en que han sufrido muchísimos nervios durante los meses previos. Obsequios encargados y que no llegan, problemas a la hora de organizar la distribución de l@s invitad@s en el banquete, personas que deciden no asistir a última hora y avisan en el último momento (o no avisan directamente)… son algunos de los puntos que más suelen agobiar y acaparar más tiempo en la etapa organizativa y que ya me provocan dolor de cabeza sólo de pensarlo.
  2. Casarse tan sólo para retener a tu lado a la persona que amas. Aunque no conozco directamente a ninguna pareja que se haya casado por este motivo, sí sé de personas que lo han hecho. Decidir pasar por el altar (aunque se trate de una ceremonia civil) tan sólo por miedo a perder a la persona a la que quieres me parece el colmo del absurdo. Desde mi punto de vista, toda relación debe basarse en la confianza y en la voluntad de compartir, y sentir ese miedo me parece un signo claro de desconfianza. Además, no por casarte vas a impedir que la otra persona se marche si realmente quiere hacerlo o no es feliz, así que… Por favor, no caigas en ese error!
  3. Convertirse en matrimonio por pura convención social. Quienes me conocéis bien, sabéis más que de sobras que no va conmigo el hacer o dejar de hacer por pura imposición social. Por ello, tengo muy claro que, si algún día conozco a la persona adecuada, si decido colocar un anillo en mi dedo, será porque estaré segura de que, cuando pasen 20 o 30 años, esa persona me seguirá recordando cada mañana por qué un día decidí compartir mi vida con ella. Sí, ya sé, suena muy romántico y a lo mejor poco realista, pero es lo que pienso y siento de corazón. Quizá por este motivo aún sigo soltera, jajaja.

NO TODO VA A SER NEGATIVO: TRES RAZONES QUE ME EMPUJAN A QUERER GRITAR “SÍ, QUIERO”

  1. La voluntad de construir un futuro junto a la persona que amas. La simple (o no tan simple, según se mire) idea de estar de acuerdo con tu pareja y tomar la decisión conjunta de planificar un futuro juntos me parece realmente emotiva y muy loable. Casarse con la convicción de que quieres pasar el resto de tu vida con esa persona que te hace estremecer y que consigue que todo tenga más sentido me parece algo que bien se asemeja a la auténtica valentía. Ahora bien, debo reconocer que en mi opinión no es necesario pasar necesariamente por el matrimonio, en este sentido, las bodas me parecen un trámite respetable, pero no indispensable.
  2. Compartir un día tan especial con tus seres queridos. Independientemente de si decides organizar un bodorrio por todo lo alto o no hacerlo, confieso que he disfrutado como una loca compartiendo la felicidad de quienes se han casado y siendo testigo de un día tan especial para ellos. Celebrar con una fiesta el haber encontrado un amor digno de ser vivido y sentido desde todos los poros de tu piel me parece una forma preciosa de celebrar que hay sentimientos únicos en la vida y que hay que disfrutarlos, sentirlos elevados a su máxima potencia, porque esto es lo que hace que cada minuto cuente. Y el mañana… Ya llegará… Pero vive el hoy y celebra que la vida te ha regalado uno de sus elementos más universales: el amor.
  3. La mirada de mi tía el día de su boda. Mi tía Mari es una de las mujeres más fuertes y que más admiro de todo mi entorno. Es toda una luchadora, ha tenido que dejar atrás algunos entrebancos que se interpusieron en su camino. Y después de todo, cuando menos lo esperaba, encontró al hombre de su vida, mi tío Carlos, y con él toda la felicidad que merecía y la recompensa a todo lo pasado. Puedo decir que nunca antes había visto a una novia tan inmensamente radiante, desbordada de tanta felicidad, absolutamente pletórica. Y ver y sentir a mi tía tal como la sentí en uno de los días más especiales de su vida, me hizo pensar que algún día me gustaría ser yo la que compartiese con ella todo ese sentimiento.

Por este último motivo, quiero dedicar este post a mis tíos, por conseguir que el día de su boda nuestro corazón y nuestras emociones estuvieran a flor de piel en todo momento y por permitirme compartir con ellos los días previos a un instante tan significativo de sus vidas. Si algún día yo encontrase algo mínimamente parecido a lo que compartís vosotros, no lo dudaría ni un segundo, me casaría una y mil veces.

Gracias por enseñarme que aún existe ese tipo de amor que no se olvida, ese tipo de amor que te hace querer superarte cada día, que consigue suavizar todo lo malo y mejorar todo lo bueno. Ese amor que acaricia el alma y que da sentido a todas las piedras que se encuentran por el camino, ese amor que lo comprende todo y que no entiende de reproches. Porque ese es el verdadero amor, tal como yo lo entiendo, y que vosotros tenéis la suerte de compartir juntos.

También quiero felicitar desde aquí a mis tíos Esther y Cuby por seguir siendo un ejemplo de fortaleza y unión para mí, por enseñarme tanto y por estos doce años (espero no meter la mata y no equivocarme!!) de grandes momentos plasmados cuyo fruto han sido mis dos primas pequeñas, a las que adoro y querré siempre. Gracias por enseñarme que juntos se puede superar todo y que la vida es un ratito digno de ser saboreado cuando tienes a la persona adecuada al lado. Gracias por la ternura que me transmitís todavía a través de vuestras miradas y por enseñarme que hay amores que sí son para toda la vida.

Os quiero muchísimo, titos

Mañana domingo seguiré hablando del amor, pero esta vez desde otra perspectiva… Te espero mañana!

Imagen en cabecera: Novia a la fuga

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4 comentarios en “¿SÍ QUIERO? TRES RAZONES PARA CASARSE (Y OTRAS TRES PARA NO HACERLO)

  1. Gracias cariño, aún estoy con el lagrimón. Te quiero y sólo puedo decirte que ha sido maravilloso vivirlo con las personas que más quiero.

  2. Que palabras tan bonitas mujer. Yo la verdad no me caso por ninguna de esas razones. No creo en el “para siempre” lo siento y sí llevo 10 años de convivencia 5 de ellos de matrimonio legal y felicidad. Pero sé que nada dura para siempre y por eso disfruto el aquí y el ahora lo máximo posible… Que sí, puede que lleguemos a viejos juntos, puede que no, eso no me transnocha. Amo, comparto, aprendo y vivo hoy y eso en pareja es una gran aventura 🙂

    • Una gran aventura y una gran decisión… Hay que tener mucha valentía y sensatez para adoptar esta postura… Mientras se disfrute el hoy… Lo demás… Ya irá llegando como tenga que llegar…

      Como un día me dijo un buen amigo: “cuando tengamos que bailar, ya bailaremos”…

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