SIMPLIFICAR COMO MULTIPLICADOR PARA EMPRENDER

Nuestra invitada de hoy, Lucía de Superhábitos.com
Nuestra invitada de hoy, Lucía

Hoy tengo el gran honor de poder presentaros a una invitada excepcional. Se trata de Lucía Serrano y ella es argentina, madrugadora, amante de la naturaleza y la dulzura personificada. Pero… Hoy no está con nosotr@s por esto, sino porque es emprendedora y co-fundadora de la web Superhábitos.com.

Junto al resto del equipo, Lucía ayuda a jóvenes a desarrollar hábitos para emprender y a que disfruten más de su vida. Y su especialidad son los hábitos de simplificar (del cual nos va a hablar a continuación), equilibrar y la comunicación.

Gracias Lucía por aceptar mi invitación a participar en Creciendo entre mochilas! Adelante! 🙂

Menos no es más, es mejor

Hace unas semanas estaba conversando por mail con un lector y me comentó que estaba atravesando una situación compleja: tiene dos trabajos administrativos, está bastante endeudado, identificó algo que le gusta hacer y quiere emprender pero no puede dejar sus trabajos porque tiene una familia que mantener. Para poder dedicarse a emprender totalmente necesita que le de un rédito económico para mantenerse y cubrir las expectativas del estilo de vida que quiere para su familia.

En este aspecto puntual, le sugerí leer este artículo sobre cómo tener menos, con la esperanza de que notara que simplificando lo material, y bajando las expectativas de qué cosas “necesita”, puede llegar allí mucho antes de lo esperado, sin necesidad de ganar el doble de dinero. Afortunadamente entre mis consejos y el artículo de Santi, se inspiró y está en camino a simplificar su vida.

Este es un problema muy común que enfrentan los emprendedores o quienes desean lanzarse a emprender: tenemos miedo al camino de incertidumbre que implica y estamos abrumados por paradigmas de éxito, estímulos externos, distracciones que no nos ayudan a encontrar equilibrio y enfocar las energías en dar el salto y poner en marcha nuestro propio proyecto.

Como el caso de este lector, para lo material y lo no material, siempre se trata primero de hacer un cambio de paradigma: mirar las cosas de forma distinta, despegarse de cómo “debería ser”, de qué cosas “hay que tener” o creemos que “necesitamos” para vivir felices y crecer, para emprender. Y a partir de ahí, paso a paso, simplificar.

Siempre se trata de comenzar por mirar distinto, y a partir de ahí construir nuevos caminos.
Siempre se trata de comenzar por mirar distinto, y a partir de ahí construir nuevos caminos.

Es simple: simplificá

Cuando simplificás tu vida, estás reduciendo la complejidad en lo que hacés y en lo que tenés. Simplificar es identificar lo esencial y dejar ir lo que no lo es: actividades, cosas, expectativas. Eliminando lo innecesario, hacemos lugar y tiempo para lo importante y nos damos a nosotros mismos espacio para respirar y atravesar los procesos naturales de desarrollo. 

Lo esencial es siempre subjetivo, depende de cada uno. Lo que para vos es esencial, puede ser que yo ni lo tenga en cuenta. Somos personas (no máquinas), no hacemos cosas en automático, tenemos procesos de crecimiento. Si todos hiciéramos el ejercicio de simplificar nuestras vidas y pertenencias, el mundo sin dudas sería un lugar mejor con personas más libres, independientes y felices (sea cual sea tu idea de felicidad).

Imagináte, si simplificás:

  • No dependés de las circunstancias y ni de cosas para decidirte a emprender y confiar en tu decisión.
  • Al tener menos cosas, tenés menos para ordenar y limpiar, y te liberás más tiempo para aprender, equivocarte, crecer en lo que te importa.
  • Podés elegir y crear cosas increíbles sin ninguna atadura material o mental.
  • Te liberás del estrés que generan las distracciones (y todo el estrés y los problemas de salud que conllevan).

Simplificar es un estilo de vida que te potencia: te enfocás en lo esencial, eliminás lo demás, y sacás lo mejor de vos en cada momento. Si tenés un horario súper apretado, mil objetivos diarios, y trabajás mientras ves las redes sociales y suena el teléfono, es bastante probable que no logres lo mejor que podés ¿no? ¿Qué emprendedor no quiere libertad y foco? Dejar ir lo que no te potencia, te da libertad y foco.

La libertad que buscamos no es sólo financiera. Podés tener un amplio nivel de libertad desde ya, incluso antes de que tu emprendimiento sea rentable. Es más, podés ayudar a la rentabilidad de tu proyecto si sabés simplificar otras áreas de tu vida desde ahora.

Mati y yo cuando trabajábamos gastábamos muy poco y ahorrábamos la mayor parte de lo que ganábamos. Entre los ahorros, el haber ido reduciendo poco a poco nuestras cosas y vendiendo las que ya no usamos, pudimos decidirnos a dejar nuestros trabajos, dedicarnos a Superhábitos e incluso viajar, siendo cuidadosos pero sin preocuparnos demasiado por la plata.

El simplificar como estilo de vida nos permitió emprender. Y que le podamos dedicar todas tus energías a tu proyecto sin dudas va a redundar en que sea rentable mucho antes.

¿Qué podés simplificar?

TODO. Sí, lo que sea que se te ocurra lo podés simplificar. Lo mejor es ir una cosa por vez. Pero a medida que vas simplificando distintas áreas de tu vida, vas a querer avanzar a otras para aumentar tu libertad.

Como siempre, los hábitos son la clave. Desarrollar hábitos es una forma natural que tenemos de simplificar algunas cosas en la vida cotidiana. Habituarnos a una actividad nos evita tener que tomar decisiones permanentemente.

Por ejemplo, desde que somos muy chicos nos enseñan a desarrollar el hábito de cepillarnos los dientes después de comer. Como se convierte en un hábito, no necesitamos ponernos alarmas recordatorias ni hacer un mínimo esfuerzo por recordar que tenemos que lavarnos los dientes.

Estamos acostumbrados y lo internalizamos. Esto nos ahorra mucho esfuerzo mental y tiempo, y trae buenos resultados a largo plazo (buena salud bucal y una linda sonrisa 😉 ). Tenemos la capacidad y el poder de desarrollar los hábitos que nos van a ahorrar tiempo y energías y van a liberar nuestro potencial para volcar a los proyectos que tenemos entre manos.

Comenzar de a poco

Como ya sabés, hay formas simples de desarrollar hábitos, pero la regla #1 es: uno por vez, paso a paso y con paciencia. Te cuento algunos ejercicios que podés hacer para comenzar a simplificar. Te sugiero que elijas uno de estos y lo pongas en práctica esta semana. Cuando le hayas agarrado la mano, elegí otro y así avanzá.

Avanzando uno por vez vas a incorporar hábitos que te van a cambiar tu día a día, te van a liberar y vas a poder enfocarte en lo que más te entusiasma todos los días.

  1. Aclarar lo importante, lo esencial en tu vida. Si todavía no tenés esto claro, te sugiero que hagas la Guía de la Chispa Interior que enviamos Gratis en el Curso que te regalamos cuando te sumás a la comunidad. Generáte un pequeño ritual para tenerlo presente y revisarlo cada día, eso te permite mantenerte enfocado en lo que más te importa y no distraerte.
  2. Desconectar Internet de vez en cuando. Hacé el ejercicio de prescindir de la conexión permanente. Ponéte momentos del día sin conexión: una hora al día en la que desconectes internet del celular y apagues la computadora. O un momento en el que quieras trabajar en algo importante y desconectes todo. Aunque sea media hora, vas a notar que te enfocás mejor y te sentís más libre. Podés incorporarlo a tu rutina.
  3. Decir no a cosas no importantes: una por semana. El ejercicio de decir no es muy poderoso porque te permite salir del “no tengo tiempo” y darte cuenta de que muchas actividades que ocupan tu horario no las estás eligiendo, sino que estás diciendo sí a todo sin evaluarlo. Una vez por semana, cuando veas qué actividades se avecinan, decí no a una.
  4. Comenzá a reducir tus cosas. Dedicá 15 minutos al día a ordenar y reducir tus cosas. Podés comenzar con un cajón, un estante, una caja, tu escritorio. Empezá con un espacio pequeño. Tomátelo con calma, andá bien de a poquito. Cuando saques cosas, clasificá qué podés regalar y qué podés vender, así ayudás a otros que pueden necesitar eso que vos no usás y también podés generar algo de dinero vendiendo algunas cosas. Podés ver la experiencia de Santi en esto.
  5. Ordenáte para hacer lo importante. Así como se puede reducir la ropa o las cosas que tenés en tu cuarto, podés reducir tus actividades. Podés sentarte una vez por semana a pensar en tu semana y organizarte para la que sigue (acá hay una herramienta para hacerte estos tiempos). Cada mañana hacéte una lista de 3 a 5 cosas importantes que quieras hacer y lograr ese día, así te enfocás en lo que más te importa, y evitás frustrarte por no llegar con todo.
  6. Alimentación. La alimentación es clave para todo lo demás que quieras hacer. Alimentarse de manera equilibrada, y sana (sin hacer dietas o ser vegetariano necesariamente) y tomar mucha agua redunda en cómo te sientas físicamente, en cuán bien funcione tu cerebro y en las energías que tengas para ponerle a las actividades. Podés ver un poco sobre este tema en este video de Narda Lepes, donde explica que mejorar la alimentación es simplemente cocinar y prestar atención a un par de cositas. Simple ¿no? Lo importante es recordar que somos seres integrales, y tenemos emociones y cuerpos, no somos sólo entes trabajadores y racionales 🙂 .
  7. Ejercicio. Igual que lo anterior, el ejercicio es clave para el buen desarrollo y equilibrio, ¿cómo podemos afrontarlo de forma simple? Te recomiendo dos cosas: 1) lee este artículo de cómo comenzar a hacer ejercicio y que dure en el tiempo. Muchos emprendedores de la comunidad ya lo pusieron en práctica y se mantienen en ritmo hace meses, y 2) Simplificá y sé creativo. No hace falta pagar un gimnasio, tener ropa específica, o tener tres horas al día para hacer ejercicio. Lo que hace falta es que te enfoques en hacerlo, en mover el cuerpo y hacerte pequeños espacios para eso. Bonus: hay muchas aplicaciones para celular que tienen programas de ejercicios en 10 minutos o 15’ (como Mi Coach, Runtastik six pack, Nike, etc). Hay para todos los gustos y no hay excusas para no hacer al menos unos minutos algo de ejercicio cada día 😉 .
No necesitás nada para disfrutar de las cosas lindas de la vida.
No necesitás nada para disfrutar de las cosas lindas de la vida.

Queremos que pongas en marcha tus proyectos e ideas, que te enfoques en crecer y generar algo que te entusiasme y ayude a otros. Por eso queremos que te animes a liberarte y te quedes con lo esencial.

Simplificá. Te aseguro que vale la pena y te va a cambiar la vida. Te vas a sentir más liviano y tu proyecto va a crecer como nunca antes.

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¡Muchas Gracias Ali por dejarnos compartir estas ideas en tu sitio y por compartir las tuyas en Superhábitos! 🙂 (si quieres leer el artículo que escribí para Superhábitos, puedes acceder a él a través de este enlace).

Lu.

Me pueden contactar siempre por acá @LuciaSerranoP o en el sitio 😉

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2 comentarios en “SIMPLIFICAR COMO MULTIPLICADOR PARA EMPRENDER

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