NO TE OLVIDES DE VIVIR

Llevo algunos días en plan “reflexión modo on” y, mediante este artículo, quería compartir algunas de las ideas y pensamientos que han decidido pasear por mi mente desde entonces. Generalmente, pasamos nuestras horas con el acelerador tocando fondo, viendo los días pasar en el calendario a un ritmo frenético, pero… ¿Eso significa que estemos viviendo?

Como ya expliqué en un artículo anterior, he pasado catorce años de mi vida dejando transcurrir los meses y los años a medio gas, sin disfrutar plenamente de las pequeñas grandes cositas que la fortuna puso en mi camino: buenas amistades, facilidades y motivos de sobras para sentirme feliz. Pero no me sentía así. Sonreía a medio gas, respiraba a medio gas, caminaba a medio gas… Realmente, cuando miro hacia atrás me doy cuenta de que no estaba viviendo, sino que lo único que estaba haciendo era dejarme llevar por la corriente del río. Y eso, perdonadme, sólo lo hacen los peces muertos.

Por suerte, en mi viaje a Roma en julio de 2013, desperté. Y bendito despertar. Había tocado fondo y por fin encontré y viví el momento más intenso de mi vida hasta ese instante. El momento de gritar BASTA, de volver a respirar, de recuperar la sonrisa y de sentir que volvía a ser la misma. La misma chica que catorce años atrás decidió “tumbarse a dormir” para despertar demasiado tarde, demasiado tiempo después.

Pero… Como dicen, nunca es tarde si la dicha es buena. Nunca es demasiado tarde para apartar de tu vida lo que no te interesa ni te hace sentir bien, para cambiar aquello que no te satisface o no te convence del todo, para perseguir aquello por lo que crees que merece la pena vivir. Nunca es tarde para descubrir tu verdadero tú y, principalmente, vivir. VIVIR.

¿QUÉ ENTIENDO POR “VIVIR”?

Si me ciño exclusivamente al aspecto natural, vivir sería el proceso de crecimiento que comienza cuando somos embriones y finaliza cuando nuestro corazón deja de latir, pero, desde mi punto de vista, este concepto es demasiado simple y olvida muchos aspectos importantes que se quedarían por el camino.

En mi opinión, vivir (y no vivir de cualquier manera) está directamente relacionado con mi visión de la plenitud, que ya compartí en este post acerca de la felicidad que publiqué a finales de agosto. Partiendo de esta base, nuestro estilo de vida debería responder al “equilibrio armónico de lo que somos, pensamos, sentimos y hacemos”.

La vida es color... Vívela!
La vida es color… Vívela!

¿CÓMO ALCANZAR ESTE EQUILIBRIO?

En este sentido, me parece indispensable pasar por un proceso reflexivo y de compensación personal entre lo que realmente necesitamos (que abarca tanto nuestras necesidades básicas como las secundarias) y nuestra predisposición y capacidad para otorgarle el lugar preciso en nuestro día a día.

Desde este punto de vista, de nada sirve dedicar muchas horas a nuestro trabajo (es decir, destinar mucho tiempo a una actividad que nos permite obtener una compensación económica y cubrir nuestras necesidades básicas: alimentación, protección…) si, por ejemplo, descuidamos nuestras necesidades afectivas y de socialización que intentamos cubrir a través de nuestra relación con otras personas.

LA IMPORTANCIA DE DISFRUTAR AL MÁXIMO DE LOS BUENOS MOMENTOS

Teniendo en cuenta que dedicamos entre 20 y 25 años de nuestra vida a dormir, me parece razonable y casi diría obligatorio vivir DESPIERT@S el resto de los años que nos quedan. ¿No os parece?

Os invito a hacer un experimento. Aprovechad una comida familiar o un rato que paséis con vuestras amistades y compartid vuestro orden de prioridades vitales. Os garantizo que no necesitaréis demasiado tiempo para comprobar que el ámbito profesional no se encuentra (salvo mínimas excepciones) dentro de los primeros tres factores más importantes para la mayoría de quienes os rodean.

Seguidamente, os invito a pensar en el tiempo que, de promedio, dedican diariamiente estas personas a su entorno laboral. Según el concepto de la organización del trabajo predominante en nuestro país, en términos generales estamos hablando de entre nueve y diez horas mínimas (incluyendo jornada laboral y tiempo que se destina al desplazamiento tanto al ir como al regresar del centro de trabajo).

¿Os parece coherente? ¿No os llama la atención?

En conclusión, y respetando por supuesto las prioridades de cada una de las personas que estéis leyendo este post, os animo a:

Saborar las pequeñas grandes cosas de la vida...
Saborar las pequeñas grandes cosas de la vida…

PORQUE:

1.- El día que hoy se va no regresa mañana.

2.- Invertir en ti y en lo que te hace realmente feliz es tu mejor inversión.

3.- Depende de ti hacer que cada minuto cuente.

4.- La vida es un regalo. ¡Aprovéchalo!

5.- Aunque no siempre las veamos, hay miles de cosas impresionantes que disfrutar ahí fuera.

6.- Compartir es lo más bonito que existe en este mundo.

7.- “Lo realmente importante es luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla, perder con dignidad y atreverse de nuevo. La vida es maravillosa si no se le tiene miedo” (Charles Chaplin).

8.- No merece la pena rendirse al miedo. Plántale cara, toma las riendas de tu vida y… ¡¡ VIVE !!

——-

¿Me dejas un comentario? ¡Me encantaría conocer tu opinión acerca de este artículo o que compartieras conmigo lo que entiendes tú por vivir! ¡Gracias!

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6 comentarios en “NO TE OLVIDES DE VIVIR

  1. Muy buen post, Alicia! Como dicen, no hay que vivir para trabajar sino trabajar para vivir. Hay que tener un equilibrio y disfrutar de los detalles, sobretodo de los pequeños, que suelen ser los más importantes.

    • Muchas gracias por tu comentario! No puedo estar más de acuerdo contigo… Y qué triste me parece que a veces nos olvidemos de ello.

      Parece que en ocasiones la grandeza se asocie con cuánto tienes y no con cuánto vales, y para mí, precisamente, es más grande quien necesita MENOS para sentirse bien porque sabe apreciar lo que realmente hace que la vida merezca la pena.

      Bienvenid@ por aquí! 🙂

  2. Plenamente de acuerdo contigo Alicia.
    La vida es para vivirla con pasión y alegría. Cada día es un regalo y la mayoría de personas no se dan cuenta.
    Hace unos meses vi claramente que ya no era feliz en mi trabajo y a una edad en que muchos se agarran a lo que tienen, en el ámbito laboral y en otros, porque “los tiempos están muy mal” decidí plantar cara al miedo y escuchar a mi corazón.
    Reflexione que no vale la pena trabajar para sobrevivir para trabajar. Por lo menos no vale si tu trabajo no te llena.
    Ahora sigo luchando para poner en marcha otras opciones laborales que me gusten, que me dejen tiempo libre, que me permitan cumplir uno de mis sueños -marchar a vivir a un entorno natural-
    Creo que lo importante no es la meta, sino el camino. Y en el camino hay que ser feliz.
    Aprovecho para felicitarte por tu blog, que descubrí hace poco.
    Animo, adelante, y un abrazo !!!

    • Hola Pipo!

      Bienvenido!! Qué ilusión recibir tu primer comentario por aquí!

      Enhorabuena por atreverte a tomar decisiones y por plantar cara al miedo, requiere un esfuerzo personal y mucha valentía, así que te felicito por haberlo hecho y tomado la decisión que creías más idónea para ti.

      Escuchar al corazón… Qué importante es este punto… Por más racional que sea una persona, el corazón responde y siente emociones a las que la razón no llega, así que me encanta que lo hagas.

      Gracias por seguir mi blog y por compartir un poquito más de ti conmigo y quienes están detrás de este espacio tan importante para mí.

      Te mando mucha fuerza para que sigas luchando por aquello en lo que crees. Espero que la próxima vez que reciba noticias tuyas me cuentes que todo este camino mereció la pena. Estoy segura de que así será.

      Un abrazo también para ti! Gracias de nuevo!

      Ali

  3. Encontrar el equilibrio armónico de lo que somos, pensamos, sentimos y hacemos es bastante difícil si no imposible.. porque una cosa es lo racional, que creemos nos haría más felices, y otra cosa es lo que realmente sentimos. En el tema del amor se ve claro.. cuánta gente sería mejor que otra y sin embargo la patata no responde a razones..! U-u pero al menos ese equilibrio debería ser el objetivo o guía para vivir.

    • Hola!!

      ¿De veras crees que puede ser imposible? Fíjate que hablo de equilibrio y no de perfección total… Hago referencia a un punto de inflexión y no a la combinación ni mezcla absoluta de esos cuatro aspectos.

      Teniendo en cuenta esto, estoy de acuerdo contigo que una cosa es lo racional y otra la parte más emocional, que no tienen nada que ver entre sí (a priori).

      Me alegro de que creas que ese equilibrio debería servir de guía para vivir… Esto quiere decir que no estás tan en desacuerdo conmigo… 🙂

      Gracias por tu comentario, criminóloga existencial!! 🙂

      Ali

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