CUANDO LO QUE SIENTES ES MÁS FUERTE QUE TÚ

Atardecer en Los Barruecos, Cáceres (12.11.2014)

He estado dos semanas prácticamente desaparecida y tengo tantas cosas que contaros que no tengo ni idea de por dónde empezar.

Sin embargo, hoy no voy a hablaros de lo que he estado haciendo durante este tiempo (eso lo dejo para mi próximo post), sino que voy a intentar acercaros a lo que estoy sintiendo en este momento. Os aviso de que no es moco de pavo, así que coged aire, sentaos conmigo un ratito y veremos qué pasa.

El último viaje que he hecho y del que voy a hablaros muy pronto ha calado bien hondo en mí, tanto que me cuesta enormemente hablaros de él.

Por primera vez en mucho tiempo, durante los siete días que he estado de viaje este mes de noviembre lo que he sentido ha podido conmigo. Todo lo vivido ha sido tan tremendamente intenso que me ha dejado abatida y fuera de combate.

Y es que, por fortuna o no, esto no es la primera vez que me sucede.

Cuando los acontecimientos inesperados de la vida me llevan a sentir emociones y a vivir momentos impredecibles en todos los sentidos acostumbro a desbordarme.

Los sentimientos se dedican a pasear durante un tiempo por todos y cada uno de los rincones de mi cuerpo y mi alma y se apoderan de cualquier atisbo de razón o lógica que en condiciones “normales” pueda presentar mi toma de conciencia.

No sé si os ha pasado alguna vez, pero desde hace algunos días lo que siento es tan fuerte, tan sumamente potente, que me impide ser yo.

Lo que suele estar dentro de mi zona de control se torna absolutamente desbordante y lo más insignificante se convierte en el centro de toda mi atención, en el centro de mi sentir, de tal manera que llega a doler.

CUANDO TE ENAMORAS INOPORTUNAMENTE DE QUIEN NO DEBES

Esto os resulta familiar, ¿verdad? ¿Quién de nosotros no se ha enamorado de la persona menos indicada alguna vez? Pues bien, esto es lo que me ha pasado a mí. Y me cuesta horrores reconocerlo, pero lo siento, soy humana y he caído.

Por más que me he dicho “no Ali, de esta persona no”, “quítate esa idea de la cabeza” o “¿en qué estás pensando Ali?” nada ha sido suficiente.

Por primera vez en mi vida he luchado contra viento y marea y… he perdido. Ya lo dicen, la naturaleza lo puede todo. Pues bien, parece que los fenómenos metereológicos esta vez no han querido echarme una mano.

Soy de esas personas que siempre se dicen “escucha a tu corazón“, pero esta vez sabía que no podía ser así. Porque a veces lo que sientes no es la mejor opción. Porque duele, no conviene o porque sencillamente es inviable.

Pero imagino que estaréis de acuerdo en que, por mucho que te digas “de esa persona no, de esa persona no…”, al final el corazón gana la batalla. Por más racional que seas, por más que intentes contenerte y por más que intentes negar lo que sientes.

CUANDO LA NOSTALGIA ASOMA A TU PUERTA

He aquí otra sensación mundialmente conocida. Y que, dicho sea de paso, siempre se asoma por mis latidos después de vivir con intensidad días maravillosos.

Cuando “abandonas” (¿cómo abandonar un lugar que te ha dado tanto?) una ciudad que te ha enamorado, llegado al alma y acariciado cada resquicio de tu corazón sin esperarlo, es inevitable sentir esa nostalgia.

La nostalgia por lo que crees que estás perdiendo (aunque realmente no sea así), por todo lo que estás dejando atrás, más aún cuando sabes que el reencuentro no va a producirse en el momento que elijas, sino cuando las circunstancias lo permitan.

Pero… Cuando te acomodas en el asiento de regreso de un viaje inolvidable y las lágrimas se deslizan por tus mejillas, siempre encuentras algún pensamiento que te consuela, alguna idea que alimenta tu ilusión y que te lleva a sentirte agradecida por todo lo que te ha sucedido.

Porque todo lo que has vivido, aunque lo dejes atrás, siempre formará parte de ti, siempre estará en tu corazón, por más tiempo que pase y por más kilómetros que hayan de por medio.

CUANDO ENTRAN EN TU VIDA PERSONAS QUE TE DESBORDAN

Pura felicidad. Eso es lo que estaba sintiendo tal día como hoy la semana pasada.

Te levantas una mañana de martes creyendo que por la tarde vas a asistir a un concierto y por la noche te vas a dormir sintiendo más luz de la que jamás hubieras sido capaz de divisar.

Sí, ya lo dice Paulo Coelho, pero es que es cierto, al final el universo hace sus deberes y alinea todo lo que debe alinear para darte aquello que debes vivir, aquello que debes experimentar porque tienes una lección que aprender.

Tuve la oportunidad de corrobarlo en primera persona hace tan sólo unos días cuando, después de la emoción de un concierto, te ves sentada en una mesa y rodeada de seres muy especiales, de personitas increíbles que llegan hasta lo más profundo de ti con cada una de sus palabras y cada uno de sus gestos.

Luz. Hay mucha luz en las estrellas (así me lo enseñó el cielo de Cáceres), pero más aún en algunas de las personas con las que te cruzas por el camino. Personas que te enseñan a aceptar lo que venga, a amar y a dar lo mejor de ti sin condiciones, tan sólo porque sí y porque existe esa conexión que rompe el silencio, aún incluso cuando no son necesarias las palabras.

Gracias a Diego, Carmen 1, Mary Joe, Pedro, Ángel y mi querida otra Carmen, capaz de pintar de azul celeste el cielo en un día de tormenta con cada nota de su voz. Infinitas gracias a todos.

Lo aceptemos más o menos, la vida se encarga de emitir sus señales. Lo que me preocupa ahora es ser capaz de entender las mías y de interpretar las tuyas. Porque a veces los sentimientos te ciegan, te impiden ver, pero ojo… Si dejas de ver para aprender a sentir, doy gracias por ello.

En la Torre Albarrana (casco judío de Cáceres, 12.11.2014)

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21 comentarios en “CUANDO LO QUE SIENTES ES MÁS FUERTE QUE TÚ

  1. Joder, Ali. A cada palabra que iba leyendo, compartiendo tu entrada con Carmen, cada vez me venía más abajo. Y cuando he llegado al penúltimo párrafo, me ha sido imposible amarrar las lágrimas. Han sido cuatro días. Pero me has dado la vuelta por completo, con la facilidad que se puede dar la vuelta a un simple calcetín. Desde que te conocí no soy la misma persona. No me reconozco. He plantado cara por primera vez a uno de mis mayores problemas. Creo que el que lastra en todo en la vida. Y estoy a punto de cometer la mayor locura en mi vida. Con miedo. Con dudas. Y todo porque te cruzaste en mi vida. En tres días seguidos, he pasado de una noche a un subidón que terminé llorando de felicidad, al día siguiente, llorar de la más absoluta tristeza por estar tirando mi vida al cubo de la basura, y al día siguiente, terminar llorando de felicidad, y rabia por pegar portazo al peso que me arrastra al fango. Me has provocado una ciclogénesis explosiva en el corazón, de sentimientos, que aún no sé cómo apagar el fuego que aún arde. Mi niña, gracias mil de todo corazón, Ali. Te quiero un montón.

    • Ay Diego…

      Muchas gracias a ti por dedicarme palabras como éstas… Espero que todo lo que te ha removido el conocerme te ayude a encontrar tu camino, a ser quien realmente eres y a sentirte mejor.

      Ni en el más remoto de los casos pretendía tener ese impacto en ti, pero me alegra mucho leer que los cuatro días que hemos compartido hayan dejado esa huella en ti.

      Yo también te quiero mucho. Un abrazo enorme…

      Ali

  2. Yo no te conozco,, no puedo decir nada más que GRACIAS,,, gracias por lo que has provocado en ésta gentiña que tengo yo por Caceres y a la que espero poder abrazar algun día,,,,, GRACIAS por haber creado una ciclogénesis explosiva,,,,,,,, Necesitaban que te cruzaras en su camino,,,, simplemente GRACIAS

    • Lurdes, en persona no te conoce. Pero ya me encargué de hablarle de ti. Espero que en Ourense se lleve tanto o más de lo que recibió de Cáceres.

    • Hola Lurdes!!

      Muchas gracias a ti por escribirme!! Es cierto, no nos conocemos, pero he oído hablar tanto de ti que parece que sí sea así.

      Espero que algún día no muy lejano pongamos remedio a eso.

      Un abrazo gigantesco desde Barcelona!!

      Ali

    • Muchísimas gracias, querida.

      Como dices, los viajes son capaces de despertar emociones que serían mucho más difíciles de identificar o incluso sentir en otro contexto.

      Y por ello espero poder compartir una escapada contigo… 🙂

      Un abrazo muy muy fuerte de vuelta!

      Ali

    • Hola corazón…

      Algunas de las cosas que digo no se refieren a Diego. Él es un gran amigo.

      Ojalá las cosas fueran más sencillas, Laura… Pero hay decisiones que ya no dependen de mí…

      Un fuerte abrazo!! Me encanta tenerte por aquí… 🙂

      Ali

  3. La vida es compleja… y simple a la vez. Hay que dejarla discurrir. A veces es como un apacible río y otras como un torrente impetuoso. Conozco estos subidones y estas euforias. Suceden y al final son la parte buena de la vida, la que nos marca y nos graba los mejores recuerdos. Al final quizás no sea tan importante el final, como el camino. Abrirse, disfrutar con lo que nos vivimos y confiar que lo que suceda será lo mejor.
    Un abrazo Ali

  4. Hola Alicia soy David de vam! bonitas palabras a todos nos pasa lo que has dicho y es mas fuerte que ninguna otra emoción. Al final nuestras hormonas mandan mucho más que nosotros, pero así es la vida tan dura, tan delirante, tan bonitaa!

  5. Yo te entiendo. La gente de Cáceres es así, absorbente. Así como la ciudad. ¿Cómo algo tan pequeñito puede ser tan bonito, verdad? 😉

    Enamorarte de quien no debes es una putada como la copa de un pino. Y hay que joderse, no más. Pero luego tiene sus cosas buenas, y es que disfrutas de cualquier mierda que te pase con esa persona, aunque sea una mierda insignificante y común.

    Posiblemente disfrutes más un abrazo y un café con ese alguien, que la mejor noche loca que puedas tener con una “otra persona” que simplemente te gusta, o por la que simplemente tienes atracción. Además, suele pasar que esa persona de la que te enamoras es una persona con la que tienes sintonía. Yo al menos soy incapaz de sentir cosas por alguien con el que soy capaz de comunicarme solo por palabras. Los gestos son un lenguaje demasiado universal, ¿cierto? Pero… disfrutas. No más.

    Yo no sufro por ese tipo de cosas, disfruto de los ratos que tengo y navego por el mundo buscando otros “álguienes ” con quien compartir ese café me haga sentir lo mismo. Igual es porque soy un chico de rituales, esto es: me gusta hacer un ritual de cada momento insignificante. No siempre tienes energía para hacerlo, pero ¿y lo fácil que es hacer convertir algo normal en algo especial? Solo tienes que querer, solo tienes que tener suficiente energía para hacerlo.

    ¿Dónde esta el problema? – y parafraseando a Dale Carnegie termino mi parrafada – que: “Allí donde esté tu interés, allí estará tu energía”. Y claro, cuando sientes cosas por alguien, ese alguien tiene todo tu interés, y por ende, toda la energía. ¡Y no hay nada que le de más vida a un momento que poner toda tu energía en él!

    Mi recomendación: poner toda tu energía más a menudo en todas las personas con las que puedas. De esta forma será mucho más sencillo (y cansado) conseguir esas misma sintonía pero teniendo un pelín más de suerte, para que esta vez sí, seas correspondida.

    Una última cosa: me parece fatal que no nos hayamos visto en Cáceres 🙂 siendo como soy de allí.

    un beso Alicia! 🙂

    • Samuel!!

      Me estás muy mal acostumbrando con tus comentarios… Son increíbles y me “bofeteas” en toda la cara con cada palabra. Y me encanta. Yo no podría describir la química y la magia existente entre dos personas de mejor manera cómo lo has hecho tú esta tarde.

      Es bueno aprender a disfrutar de todo aquello (por insignificante que parezca) que la vida nos pone por delante (sea a través de la forma que sea), pero, como sugieres en tu comentario, en ocasiones no es fácil conformarse “sólo” con eso. Y no digo que sea poco, sólo que a veces te parece insuficiente en comparación con la intensidad de lo que la persona de la que te has enamorado despierta en ti.

      Respecto a Cáceres, debes saber que me enamoré literalmente de tu tierra. Estuve hace algo más de tres semanas, justo antes de conocerte. De haberte conocido antes por supuesto que hubiéramos hecho algo juntos (te tengo en cuenta para cuando vuelva a ir!!). Cáceres me dio muchísimo más de lo que jamás le podré devolver: momentos irrepetibles y personas muy muy especiales a las que nunca olvidaré.

      Infinitas gracias por dedicar unos minutos de tu tiempo a dejarme comentarios como los que me dejas, te lo agradezco muchísimo, de verdad.

      Otro beso de vuelta!!

      Ali

      • No mujer, de gracias nada. Intento leer de todo en el tiempo del que dispongo, que no es todo el que me gustaría. Si un texto me hace pensar (como es el caso) me gusta compartir mi opinión y experiencias. En parte por si le valen a alguien en parte porque escribir ayuda a ordenar las ideas y pensar sobre ellas. ¡Y me alegra que te gusten! 🙂

        Tienes un blog muy personal y trasmites muy bien las sensaciones y eso hace que otras personas no se sientan solas en su “pelea” diaria con la vida, lo que es muy bueno.

        ¡Nos leemos Ali! 🙂

    • Sí, me llevaron la última tarde que pasé en Cáceres y creo que es uno de los lugares más maravillosos, abrumadores y únicos en belleza que he visitado en todo este año… Algo espectacular… 🙂

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