¿FELIZ NAVIDAD? ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL SUPUESTO ESPÍRITU NAVIDEÑO (1ª PARTE)

Y llegó la navidad!! Y con ella, la vuelta a casa (no en todos los casos), los reencuentros con algunos seres queridos, las comidas familiares, el turrón, los brindis… Pero también vienen tras ella (o, mejor dicho, antes que ella, porque los medios se pasan más de un mes recordándonos que ya llega…) el consumismo desproporcionado, el “vuelve a casa, vuelve… por Navidad”, los reencuentros por compromiso en torno a una mesa y la solidaridad mal entendida…

La pasada Navidad... Celebrando en inmejorable compañía... Este año no va a poder ser...
La pasada Navidad celebrando en inmejorable compañía…

Y es que esto último es, amig@s míos, el lado oscuro de la época navideña y también debo deciros, que es la parte que me resulta menos amable de todo el circo que se monta en torno a los días en los que reina el polvorón.

Y, como supuestamente, éstos son días de celebración, en lugar de traer conmigo villancicos y tópicos varios, me he permitido el lujazo de invitar a algunas personas muy pero que muy interesantes a formar parte de este artículo y, entre tod@s, ofrecer algunas reflexiones acerca de la Navidad

Como me parece que sus respuestas son de una intensidad importante y no quiero saturaros, esta semana tendremos doble publicación y trataremos el tema que os he presentado al inicio de este post en dos artículos distintos.

Así que, sin más preámbulos, os dejo con ellos!!

· ENTREVISTA A NÚRIA COSTA, AUTORA DEL BLOG NURCOSTA.COM

1.- Bienvenida a Creciendo entre mochilas, Nur! Antes de Nur Costanada, me gustaría que te presentaras para que mis lector@s puedan saber más acerca de ti.

Muchas gracias Ali por acogerme entre mochilas :). Nur Costa es Núria. Nacida en Igualada y crecí en Tortosa. A los 6 años mi familia y yo nos mudamos a Reus. Y a los 17 años me mudé a la gran ciudad, Barcelona, para ser “independiente”. Entré en ESADE para estudiar ADE. No sabía cómo esto iba a cambiar mi vida.

Soy una persona corriente: me gusta viajar, ir al cine, pasar tiempo con amigos. Pero sobretodo me gusta crear. Y compartir. ¿Crear qué? Lo que sea. Desde un poema sobre los dedos de mis manos a un post de cómo hacer networking en eventos sociales y profesionales.

En 2013 fue cuando la idea de hacer algo distinto y creativo, se implantó en mi cabeza. Pasé todo el año fuera de España (Países Bajos + California). Y de algún modo me impregné del espíritu americano en las playas de San Diego. En Diciembre de 2013, por navidad, regresé a casa. Y no sólo físicamente había cambiado (estaba de un bronceado y mechas californianas… Soñar es gratis ¿no?). Sino que me había vuelto vegana, y había vuelto con ganas de COMERME el mundo.

Así que tras pasar tiempo con mi familia y reencontrarme, decidí crear mi blog en Febrero 2014, con la llegada de mi primer Macbook. Con 22 años recién cumplidos y un libro recién publicado… tengo más ganas de comerme el mundo.

2) ¿Qué opinas sobre el supuesto “espíritu navideño”?

Núria no era nada navideña. Hasta las navidades de 2013. De pequeña difrutaba como lo enana que era de la navidad. Crecí en una familia con un gran espíritu navideño. La sorpresa de los regalos, montar y decorar el árbol… pero sobre todo el “caga tió” que venía cada 20 de diciembre y teníamos que alimentarlo con comida que mágicamente se comía.

Por rebeldía dejé de tener espíritu navideño a los 14 – 15 años. No quería pedir regalos porque eran demasiado caros. No quería que los reyes se gastaran su dinero para mí… Me parecía una época triste. Sobre todo la navidad de los 17 años…

Hasta que el año pasado, al estar todo el diciembre fuera (sin saber si volvería a casa por navidad), empecé a echar de menos a mi familia. Me enviaban fotografías del árbol de navidad montado. De los turrones y polvorones que compraban. Del “pesebre” improvisado debajo del árbol. Hasta que entendí ese espíritu de la navidad.

El espíritu navideño, para mí y hoy, es el de reunir a la familia. Volver a casa por Navidad, como ya anunciaban los turrones. Todos llevamos vidas ajetreadas y distintas… por lo que es difícil reunir a toda la familia en fechas que coincidan y sean cómodas para todos. Así que, independientemente de la religión que seas (si es que eres de alguna), creo que el espíritu navideño es brutalmente esencial para tener una reconfortante reunión familiar.

3) ¿Crees que las personas deberíamos actuar o hacer cosas en esta época distintas a las que hacemos el resto del año? ¿Por qué?

No. Hay que demostrarlo a diario. O al menos ocasionalmente, de un modo más frecuente que unos 3 días en un mes determinado del año.

De todos modos es muy fácil decir esto. El papel lo aguanta todo… Los contactos terminan reduciéndose a fechas señaladas y a los cumpleaños. ¿No? Al menos tenemos la Navidad. Donde todos podemos coincidir por horarios laborales (excepto los Doctores que están de guardia) y porque es lo que todo el mundo hace.

4) Desde tu punto de vista, ¿qué papel juegan las tradiciones y la publicidad durante los días prenavideños? ¿Crees que estos factores nos condicionan en algún sentido?

Es brutal la ventaja que sacan las empresas para las épocas de navidad. Starbucks viste sus cafés de rojo y añade una línea de productos de Navidad. Ofrece promociones del 50% de descuento en éstas para que las pruebes.

Las campañas de juguetes avasallan la televisión de anuncios nuevos. Las campañas de perfumes bombardean a los adultos para regalar a su amada el frasco que Julia Roberts utiliza. Y así, mil ejemplos más.

Queremos gastar y gastar. Confundimos el compartir amor con compartir regalos. Buscamos, en general, el comfort en regalos y objetos físicos… y no en los momentos en familia.

El verdadero espíritu navideño radica en estar con tus seres queridos… Los regalos caros y las comidas copiosas son sólo el aspecto material que debería no importar. Cuando desvinculas estas “tradiciones” de la Navidad… empiezas a apreciar más la Navidad…

* Si quieres saber más… Puedes seguir conociendo a Núria a través de su página en Youtube o leer el libro que ha publicado recientemente en formato electrónico: Lo mejor está por llegar.

· ENTREVISTA A MATÍAS SALOM, COAUTOR DE LA WEB SUPERHABITOS.COM

Mati Salom 1.- Bienvenido de nuevo a Creciendo entre mochilas, Mati! Aunque ya habías intervenido anteriormente en este blog, antes de nada, me gustaría que te presentaras para que las personas que llevan poco tiempo siguiendo CEM puedan saber más acerca de ti.

Ali, ¡gracias! 🙂 Mi nombre es Matías, y soy de Salta (al norte de Argentina). Terminando la adolescencia descubrí el mundo de los emprendedores y quería convertirme en uno, pero la verdad es que no se me dio muy bien. Tenía un montón de ideas y planes de negocio pero nada. Tantas pruebas y error me llevaron a darme cuenta de que estaba demasiado preocupado y mareado por técnicas de negocios cuando lo que hace la diferencia en realidad son los hábitos personales.

Usando ese enfoque, empecé negocios y mejoré a nivel personal, y ahora comparto estas ideas en Superhabitos.com, donde tenemos un Programa que le permite a quienes tienen ganas de emprender incorporar los hábitos para hacerlo y arrancar.

2) ¿Qué opinas sobre el supuesto “espíritu navideño”?

Creo que es una de esas frases que todo el mundo usa, pero que tienen sentidos muy distintos de acuerdo a la cultura de cada uno. Cuando digo cultura no me refiero sólo a en qué país naciste, sino también la época, tus tradiciones familiares y hasta los amigos con que creciste. Es algo muy personal.

Personalmente, por ejemplo, no siento tanto un “espíritu navideño”, como un “espíritu findeañero”. Creo que el ver los ciclos dentro de la vida de uno es clave para mejorar, y trato de vivir cada año como un ciclo (como una temporada de una serie, por ejemplo). En Argentina las clases escolares/universitarias terminan el 20 de diciembre, y luego de navidad y año nuevo empieza el verano y las vacaciones para la mayoría de las personas. Al no quedar en “medio” de nada, entonces, la semana del 24 al 31 para mí es perfecta para tomarse unos días para mirar hacia atrás, compartir lo bueno y agradecer (Navidad), y luego mirar hacia adelante con esperanza y ganas de hacer cosas (Año Nuevo).

En mi caso, además, siempre ambas fiestas han sido muy familieras, así que tengo el espíritu navideño asociado directamente a las comidas en familia, y al estar sentado en una mesa con mis 16 primos y agradecer por poder compartir el camino de la vida con ellos.

3) ¿Crees que las personas deberíamos actuar o hacer cosas en esta época distintas a las que hacemos el resto del año? ¿Por qué?

Sí y no.

Sí, por lo que mencionaba en la pregunta anterior. Creo que hay aprender a frenar un poco y sacar la vista de la velocidad cotidiana para ganar perspectiva. En Iberoamérica no tenemos un día de Acción de Gracias, y creo que no es mala idea incorporarlo a los rituales navideños.

Me parece que en la semana de Navidad uno debería preguntarse: ¿qué pasó este año? ¿qué cosas hice bien? ¿qué aprendí? ¿qué disfruté? ¿qué cambió en mi vida? ¿por qué estoy agradecido?. Esas preguntas luego deberían llevar a un segundo round: ¿cómo me gustaría que sea el próximo año? ¿qué puedo hacer para que sea así?.

No hay nada como llegar a Navidad agradecidos por lo que pasó, o al 31 de diciembre con objetivos claros para el año que empieza al día siguiente, ¡porque así vamos a aprovechar los 365 del 2015! 😀

4) Desde tu punto de vista, ¿qué papel juegan las tradiciones y la publicidad durante los días prenavideños? ¿Crees que estos factores nos condicionan en algún sentido?

La publicidad nos condiciona muchísimo, especialmente de niños. Y creo que es fácil arrastrar ese condicionamiento por muchos años. Recuerdo la ilusión que me generaba de chico pensar en los regalos, y también recuerdo cómo a veces eso podía transformarse en frustración sino era el juguete perfecto (entiéndase, un dinosaurio de Jurassic Park). Ese foco en los regalos a mí me quedó por varios años, y en algún punto me he dado cuenta de que Navidad se volvía para mí una excusa para querer gastar/comprar/desesar cosas sin culpa. Toda mi vida lo familiar y navideño fue unido a eso, así que simplemente asumí que era así.

Creo que recién cuando me puse de novio con Lu y empezamos a conversar empezamos a ver qué tradiciones había en la familia del otro que nos gustaban, y cuáles nos parecían raras. Eso nos llevó a hacer un trabajo un poco más a consciencia de cómo queríamos ser, y que sea nuestra familia en el futuro, y entonces es que empecé a ver que no se trataba de cuál es el regalo o qué hay para comer, sino de con quién lo pasamos, y qué hay en nuestro interior entonces, ¡pero eso mismo implicó una fuerza grande para cortar la influencia de tradiciones y la publicidad!

—-

Continuará…

El próximo miércoles día 24 publicaré la segunda parte de este post, esperando que el primero no os deje indiferentes y que el segundo lo cojais con ganas, ya que os presentaré a otras personas dignas de ser conocidas y también compartiré con vosotr@s mi propia visión de la navidad.

¡¡Nos vemos el miércoles!! 🙂

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