CÓMO ENCONTRARSE CON UNO MISMO Y VOLVER A SER FELIZ

Mediterráneamente

Hoy vengo con un artículo muy especial, ya que nos acompaña alguien que tenía muchas ganas de presentaros, aunque me consta que algunos ya le conocéis.

Se trata de mi amigo Javi Zamora, autor del blog Mente Mediterránea. Javi es una persona con una sensibilidad mucho más desarrollada que la de muchas de las personas que he conocido y, además, posee una capacidad increíble de conseguir que veamos aquello que parece insignificante como algo asombroso e infinitamente cautivador.

Ha necesitado mucho tiempo para poder escribir el artículo que os presentamos a continuación y me alegra mucho que se haya animado a compartir por aquí sus experiencias y perspectiva de (y ante) la vida. Sin más preámbulos, os dejo con él para que le conozcáis por vosotros mismos.

Hace un año me fui a Barcelona sin billete de vuelta. Estaba pasando por una mala racha, y Ali pensó que la visita sería una buena idea para desconectar y coger aire.

Sin pensármelo dos veces, me fui para allí. Era justo lo que necesitaba. Al final, lo que pareció una vía de escape acabó convirtiéndose en 10 días maravillosos de los que guardo un gran recuerdo. Entonces no lo sabía, pero fui a Barcelona a reencontrarme conmigo mismo.

Aquella fue la mejor prueba de que en unos pocos días puedes pasar de ver las cosas amargas a verlas con claridad, optimismo y alegría.

Unos meses después, Ali me pidió que escribiese un post para Creciendo entre mochilas sobre cómo reencontrarse con uno mismo, y yo acepté sin dudarlo.

Por suerte, no es necesario hacer un viaje de 10 días para reencontrarte con la vida. Se trata, más bien, de un viaje al interior de uno mismo que se puede hacer desde casa.

Todos pasamos por mejores y peores épocas. Ciclos de momentos buenos, regulares y malos en los que buscamos el equilibrio. Si todo va bien, los momentos buenos compensan los malos y los malos nos ponen los pies en tierra cuando todo va viento en popa.

Por cosas del azar, los picos no siempre tienen la misma amplitud. A veces bajamos hasta -5. Otras, en cambio, nos hundimos en un pozo sin fondo (lo que se conoce como tener un buen bajonazo o estar depre).

Estás tan ofuscado que no entiendes por qué ni cómo has acabado así. De repente, te has visto sumido en una situación que te ha absorbido por completo, limitando tu libertad y capacidad de acción.

En ocasiones así parece que, después de un buen tortazo, es imposible volver a levantarse. Pero siempre acabamos demostrándonos a nosotros mismos que eso no es verdad. Es más, tras superar esos pequeños altibajos, nos damos cuenta de que:

1.- Ese encontronazo tenía una razón de ser que antes no eras capaz de ver.

2.- Nuestra insatisfacción no viene determinada por agentes externos, sino por las decisiones que tomamos y nuestra actitud frente a la vida.

Pase lo que pase, lo realmente importante es qué piensas hacer al respecto y hasta qué punto estás dispuesto a que te afecte. Esto, al igual que ser feliz, es una decisión que debes tomar tú. Si dejas que te afecte, te afectará. Si, por el contrario, asumes que pase lo que pase no te va a hundir y sigues adelante, ten por seguro que no te afectará.

Hay algo más importante aún. Una conclusión a la que he llegado tras años de subidas y bajadas, y de analizar el por qué de todo.

LAS MEJORES ÉPOCAS SON AQUELLAS EN LAS QUE HACEMOS MUCHO DE TODO ESO QUE LE DA SENTIDO A NUESTRA VIDA

Por ende, si nuestra vida gira en torno a responsabilidades que no son de nuestro agrado, tenemos más números para pasarlo mal. Cuando llevamos esta situación al límite, las consecuencias son más graves y necesitamos todo un proceso de reencuentro con nosotros mismos para salir de ahí.

CÓMO ENCONTRARSE A UNO MISMO Y VOLVER A SER FELIZ

Encontrarse a uno mismo es un proceso complejo. Según nuestro grado de autoconocimiento y afinidad con nuestro interior, resultará más o menos sencillo hacerlo.

Para serte sincero, no puedo decirte cómo debes actuar para reencontrarte contigo mismo. Sí puedo, no obstante, contarte cómo lo he hecho yo en muchas ocasiones, y ofrecerte una serie de recursos de los que tirar en caso de sentirte perdido.

En realidad todo depende de ti y de cuán fiel te seas a ti mismo. Cuánto caso estés dispuesto a hacer a tus deseos, necesidades e impulsos.

Como te digo, no tengo recetas mágicas. Tan sólo unas cuantas ideas sobre lo que puedes hacer en caso de sentirte bloqueado al intentar reencontrarte contigo mismo.

· Stop. Wait a minute, fill my cup, put some liqueur in it.

Cuando notes que algo se te está yendo de las manos, haz como Bruno Mars, detente y añádele a la vida un poco (o un mucho) de tu bebida favorita.

Este primer paseo, aunque bastante obvio, es en el que más solemos fallar (con A). Ya sabes, aquello de “estoy tan ocupado que no tengo tiempo ni de parar”. Con esta manera de pensar no hacemos más que continuar en piloto automático y retrasar el burnout.

Así que, tómate un tiempo para frenar, analizar la situación y cambiar de dirección. ¿Qué está pasando? ¿Cómo te sientes? ¿Por qué crees que te sientes así? ¿Qué puede estar fallando?

· Viaje al interior

Reencontrarse con uno mismo consiste en alinear tu vida con la persona que eres y aquello que te atrae.

El mayor cambio que puedes hacer es dedicarte más tiempo a ti para ahondar en tu interior y ver qué está pasando ahí dentro. Para ello, es necesario el silencio y la quietud.

Respira hondo, mantén el cuerpo quieto y la mente se irá relajando poco a poco. El silencio elimina el ruido, y sin ruido es más fácil descubrir lo que está pasando ahí dentro. Meditar lleva tiempo y práctica, pero con sólo dedicarle 10 minutos al día estarás progresando a pasos agigantados.

· Vuelve a emocionarte

Este es el paso más efectivo si lo haces correctamente. Muchas veces no se trata de cambiar a qué le dedicas tu tiempo, sino de hacerlo con el enfoque adecuado. Y ese enfoque sólo depende de ti.

Hacer las cosas que me gustan, y hacerlas cómo a mí me gusta es algo que SIEMPRE me ha funcionado. Por ejemplo, recuerdo ir a clases de inglés para sacarme títulos de Cambridge, pero a mí no me gustaba estudiar para esos exámenes.

Disfrutaba, en cambio, viendo películas americanas, escuchando a mis artistas favoritos, o viendo vídeos en Youtube. Cuando no podía más, apartaba los libros y me dedicaba a disfrutar del inglés. Boom! El inglés volvía a gustarme y me sentía más motivado que nunca para estudiar.

Si no siquiera cambiar el enfoque te resulta útil, recurre a los básicos. ¿Qué te apetece hacer: ir al cine, leer un buen libro, tocar tu instrumento favorito, cantar, bailar, pasear, quedar con alguien especial… No hacer nada?

Sólo tú tienes la respuesta.

· Ponte guapo

Seguramente te haga gracia, pero esto es CLAVE. Ponerse guapo y sentirse a gusto con la ropa que llevas sube tus niveles de confianza y autoestima.

¿Americana, sobrero, pajarita, camisa, tacones, vestido? Tú eliges lo que más va contigo, lo que mejor te hace sentir.

No desaproveches la oportunidad de ponerte guapo. Recuerda que eres una creación de la naturaleza tan bella como el mar, los árboles o los paisajes. ¿Por qué no brindarle un regalo al mundo desplegando todo tu potencial? Sobre todo, ¿por qué no te brindas el placer a ti mismo?

Antes de salir de casa, mírate al espejo y dedícate unas palabras bonitas. Recuerda que no se trata de conquistar a nadie más que a ti mismo.

· Viajar cura el alma

Viajar no es necesario para reencontrarse con uno mismo, pero sí es muy recomendable. Más que nada porque viajando consigues hacer un poco de todo lo anterior.

También porque consigues curar heridas y volver a identificarte con ciertos lugares, valores y personas que conectan mejor contigo. Es justo lo que hice al ir a Barcelona.

Por unos días, todo parecía volver a encajar. Recargué energía y perspectiva sobre mi vida, sobre lo que quería hacer, las personas de las que quería rodearme, el lugar donde quería vivir…

Viajar te reubica y te da aliento. Lo mejor de todo es que ni siquiera necesitas quedarte en ese lugar para seguir siendo feliz. Tan sólo debes trabajar para estar a gusto contigo mismo y así vivir una vida con sentido. Ese es el sentido de la vida, y no importará donde vayas siempre y cuando tu casita interior esté en su sitio.

En la foto, con Ali y Silvia Abril en una cafetería de Barcelona. Sonrisas naturales que sólo salen cuando uno está realmente a gusto consigo mismo.

Nos gustaría saber si alguna vez has necesitado reencontrarte contigo mismo o contigo misma… ¿Qué te ayudó a conseguirlo? ¿Te animas a contarnos tu propia experiencia?

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5 comentarios en “CÓMO ENCONTRARSE CON UNO MISMO Y VOLVER A SER FELIZ

  1. Vaya par de cracks se han venido a juntar en un mismo post 😀

    Me encanta la filosofía mediterránea del señor Zeta. Y si viene de la mano de la dulce y alegre Ali, mejor todavía.

    Creo que esos altibajos que se comentan en el post son una parte más d ela vida con la que hay que contar. Un día te sientes el tío más feliz, afortunado y , y al siguiente parece que toda tu vida es una p*ta mierda.

    Y esto no es sólo algo dependiente de las circunstancias externas. La propia química incontrolable de tu cuerpo puede hacerte estar triste o angustiado incluso en las situaciones más favorables.

    Tu cerebro es un poco capullo, y cuando llevas demasiado tiempo feliz y que todo sale bien, ya te busca algún problema (real o imaginario) con el que complicarte la vida.

    Cuando estás en “el hoyo”, las palabras de comprensión y ayuda te acaban sonando vacías, por eso tomar la iniciativa y ACTUAR me parece el único camino para seguir adelante.

    Pero esto es más fácil decirlo que hacerlo. Vencer al miedo, al dolor y a la apatía cuando estás en uno de esos momentos crudos requiere un ejercicio de voluntad y coraje.

    Los métodos que comentas me parecen muy adecuados. Viajar, cuidarte, hacer ejercicio, meditar, salir con amigos… Cosas que te hagan sentir bien.

    La vida es un regalo. Estar vivo es maravilloso por el simple hecho de existir y tener conciencia de ello.

    Por ello encontrarnos de nuevo si nos hemos perdido y aprender a saborear cada día con intensidad es un deber indiscutible.

    Un abrazo chicos, nos vemos 😉

    ReneR

  2. “Viajar cura el alma”: no puedo estar más de acuerdo. Salir de nuestro entorno habitual es terapéutico para varias cosas: da perspectiva a una situación que desde dentro no eres capaz de ver, te das cuenta de lo que es realmente importante y enriqueces tu alma.Yo añadiría algo que conmigo funcionó y no fue otra cosa que rodearse de “almas puras”. Esto son sentimientos puros cargados de energía positiva: animales, niños o mayores. Aprovecha para estar más tiempo en contacto con la naturaleza, o disfrutando de los mimos de tu gato, o escuchando las batallitas de tu abuela o jugando con tus sobrinos. Almas puras, nos hacen volver a lo importante, a lo puro, a lo real. Sois geniales chicos os veo pronto!!!

    • Pues sí, y este fin de semana ha quedado patente 😉 Es curioso porque muchas veces encuentras un alma pura de las que hablas donde menos te lo esperas. No necesitas a nadie extraordinario para que te haga conectar. Casi que al revés, aquellos que llevan una vida más simple son lo que te ayudan a verlo con claridad y te sacan una sonrisa enorme en cualquier momento.

  3. Excepcional artículo escrito con todo el corazón. Tienes toda la razón Javi, hay que curar el alma en esos momentos difíciles, lo malo es que algunos no saben encontrar esa fina luz por donde poder escapar.
    En general no sabemos estar con nosotros mismos, y a veces no es bonito lo que vemos al otro lado.
    Me alegro mucho de que hayas conseguido superar ese bache y gracias por contarlo a otros.
    Un abrazo.

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