SIETE CONSEJOS PARA SUPERAR EL MIEDO A VOLAR

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Toda mi vida me ha dado pánico subirme a un avión, pero es que resulta que no soy la única a la que le sucede esto cuando me embarco en aventuras aéreas. Resulta que más del 25% de la población tiene miedo a volar en avión o, lo que es lo mismo, más del 25% padece aerofobia.

Además, aunque este tipo de fobias puede afectar a cualquier persona independientemente de su sexo, edad y coeficiente intelectual, al parecer, las personas más creativas y controladoras son las más propensas a sentir esta clase de miedo.

Como sé que a la mayoría de quienes me estáis leyendo os encanta viajar, me ha parecido interesante compartir en este artículo algunas de las técnicas y/o pequeños hábitos que personalmente me han ayudado a volar con mayor tranquilidad. ¡Espero que te sean útiles!

1.- Enfocar la mente en pensamientos positivos

Fue aproximadamente hace tres años cuando descubrí que recordar algunos de los momentos más bonitos que he vivido y a las personas que más me importan me mantenía en armonía y en un estado muy positivo durante el transcurso del vuelo.

Por este motivo, te sugiero que hagas la prueba y, cuando el avión comience a despegar, pienses en algún viaje que sea significativo para ti, algún momento de tu vida en el que sentiste una alegría inmensa o algún día que hayas compartido con alguien que sea especial para ti. Verás cómo, prácticamente sin darte cuenta, una sonrisa se asomará en tus labios y conseguirás sentirte mejor.

2.- Moderar la respiración

Efectuar respiraciones más profundas y prolongadas con los ojos cerrados es otra de las técnicas que me han ayudado mucho para combatir mi fobia a volar. Si repites el ejercicio durante un par de minutos, notarás los beneficios de esta práctica de forma inmediata, ya que progresivamente tu cuerpo comenzará a sentirse más y más relajado.

Si lo prefieres, puedes probarlo también con los ojos abiertos si eso te va a hacer sentir mejor, pero, desde mi punto de vista, es preferible cerrarlos para evitar recibir estímulos visuales y, así, aumentar tu concentración en el ejercicio que estás llevando a cabo.

3.- Escuchar música relajante

He aquí una de mis técnicas infalibles y preferidas. Una de mis mayores pasiones es la música y amenizar mis vuelos gracias a la ayuda de canciones que consigan relajarme se ha convertido en un imprescindible en todos mis viajes, especialmente si viajo sola.

Para echarte una mano y ahorrarte algo de tiempo, he creado una playlist con veinte canciones que, sin lugar a dudas, te ayudarán a relajarte. Puedes comenzar a disfrutarla aquí.

4.- Conversar con tus compis de viaje

Otra buena práctica que ayuda (y mucho) es compartir una buena conversación con las personas que te acompañen en tu viaje. Ponerse al día de todo, recordar anécdotas divertidas y buenos momentos pasados, hablar de los planes de viaje o proyectos individuales… Cualquier tema es bienvenido…

Conseguirás distraerte y centrar tu atención en la conversación que estás manteniendo con esa persona. No te miento si te confieso que alguna vez hasta me he olvidado de que estaba en un avión!!

5.- Disfruta del paisaje

Sí, sí, lo sé… Es muy posible que ahora estés pensando “¿pero cómo quieres que disfrute del paisaje si no soy capaz ni de asomarme por la ventanilla?”. No todo está perdido, te lo aseguro.

Hace un par de años yo era de esas personas que, si tenía la posibilidad, bajaba la ventanilla en cuanto ocupaba mi asiento. Un día, mientras me encontraba en un vuelo matutino que conectaba Sevilla con Barcelona, disfruté de uno de los amaneceres más impresionantes que he visto en toda mi vida.

Esa experiencia me hizo pensar en la cantidad de vistas maravillosas que podía llegar a perderme por dejarme vencer por el miedo. Seguidamente, poco a poco empecé a asomarme por la ventanilla durante breves pero cada vez mayores instantes en todos mis vuelos.

Aunque hubo días en los que mi frecuencia cardíaca se elevaba por momentos, intenté mantener la calma y seguir disfrutando de los paisajes tan espectaculares que sólo pueden contemplarse desde las alturas. Cuando quise darme cuenta ya podía hacerlo durante 20, 30, 45 minutos… Y continuamente ese tiempo ha ido en aumento.

Y el esfuerzo… Ha merecido la pena.

6.- Si te gusta escribir, escribe

Si tienes un blog o sencillamente te gusta evadirte escribiendo, puedes aprovechar el tiempo de vuelo para hacerlo. Se trata de una buena forma de amortizar los minutos de tu viaje haciendo, además, algo que te gusta.

Un artículo, cuatro líneas, algunas postales entre destino y destino… Las posibilidades son infinitas, ¡aprovéchalas!

7.- Vigila la comida que consumes antes de volar

No me refiero a que compruebes la fecha de caducidad de los alimentos que consumes antes de viajar, sino a que, si has identificado qué alimentos suelen dificultar tu digestión o te hacen sentir mayor pesadez, los evites especialmente antes de subirte a un avión.

Tú mejor que nadie conoce cómo funciona tu organismo y mantener buenos hábitos alimenticios te ayudará sin duda alguna a sentirte mejor durante tu viaje.

7+1.- Disfruta del vuelo revisando las fotos de tu viaje

Cada vez son más frecuentes las ocasiones en las que aprovecho el vuelo de regreso revisando las fotografías que he tomado durante mi viaje. A parte de distraerme, me he dado cuenta de que es un hábito muy sencillo y facilísimo de aplicar que me ayuda a hacer mucho más agradable el vuelo de vuelta a casa.

Espero que estas sugerencias te sean útiles y te ayuden a volar mejor a partir de ahora!! Si te has quedado con ganas de más, puedes seguir leyendo otros consejos a través de este enlace.

¿Y tú qué nos cuentas? ¿Qué sueles hacer tú para superar tu miedo a volar? Me encantaría que compartieras tus sugerencias y recomendaciones en los comentarios! ¡Gracias!

¡Ah! El próximo jueves voy a viajar a Galicia, así que si estás por allí, avisa y nos tomamos un café! 🙂

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4 comentarios en “SIETE CONSEJOS PARA SUPERAR EL MIEDO A VOLAR

  1. Hola Alicia!

    Afortunadamente no tengo miedo a volar, pero mi técnica es infalible: me quedo dormida. No sé que me pasa que cada vez que me siento en el avión mis ojos se cierran y cuando me doy cuenta ya he llegado al destino!

    Disfruta de tu viaje a Galicia.

    Saludos,
    Miriam Gandia

    • Muchas gracias por tu comentario y tus buenos deseos, Miriam!!

      Me encanta que hayas comentado el tema de dormir en el avión porque era una de las sugerencias que iba a incluir en este artículo, pero la descarté por su asiduidad.

      Tienes toda la razón, dormir durante el vuelo es una opción infalible, que, además, permite ahorrar bastante dinero en alojamientos innecesarios si viajamos de noche, especialmente en el caso de viajes largos.

      A mi vuelta os contaré todo sobre mi viaje a Galicia!! A ver si nos vemos pronto!!

      Un fuerte abrazo!!

      Ali

  2. Hola Alicia,

    La verdad que cada vez que un avión está a punto de despegar me viene el pensamiento de “Quién me mandará a mi…?” Y al final lo que más me ayuda es pensar en el nuevo lugar que voy a conocer, y todas las experiencias que puedo vivir… y por eso ya todo vale la pena 🙂

    Un saludo!

    • Hola Fani!!

      Muchas gracias por tu aporte!! Jajajaja, ese pensamiento me suena de algo… Y seguro que a alguien más, también… Estoy contigo, todas las experiencias que nos aguardan una vez pasado ese trance lo valen todo!!

      Un abrazo virtual de vuelta!!

      Ali

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