NO TE TOMES UN AÑO SABÁTICO

reloj_indefinidoSí. Lo sé. Tú también has leído centenares de artículos en los que se narran experiencias que te animan a dejar tu trabajo, tomarte un respiro, hacer la maleta e irte al sudeste asiático a vivir nuevas aventuras.

Lo sé. Crees que tu vida está tomando un rumbo incierto y no tienes nada claro qué es lo que quieres hacer con ella y, en este momento, te parece que la mejor opción es dejarlo todo, colgarte la mochila al hombro y perderte para no encontrarte (o quizá encontrarte, quien sabe).

¿Quieres hacerlo? ¿De verdad quieres hacerlo? Házlo. No te quedes con las ganas.

Pero…

¿Y si tal vez esa no fuera la solución ni lo mejor que puedes hacer por ti? Sí, sé que a veces no es sencillo pensar con claridad y determinar con seguridad qué es lo mejor para uno mismo. Te entiendo perfectamente. He sentido lo mismo que tú infinidad de ocasiones y seguramente volveré a sentirlo una infinidad más.

Pero…

¿Y si cambiamos las reglas del juego? ¿Y si quizá en lugar de enfocarte en las razones que te animan a marcharte a la otra punta del mundo creas otros motivos para NO NECESITAR hacerlo?

¿Me sigues? ¿No? No te preocupes, que ahora mismo te lo explico.

Yo también me he sentido desubicada, perdida y desmotivada muchas veces. He sentido miedo, mucho miedo, pero también he aprendido que dejarse llevar por esas emociones suelen alejarnos de lo que deseamos en realidad.

No sé si tú también podrás decirlo, pero he podido comprobar cómo cantidad de personas que conozco se han tomado un año sabático, han llenado sus bolsillos de ilusión creyendo que comenzaba la mejor etapa de sus vidas y, a su regreso, estaban igual o más perdidas que antes de partir.

Voy a ser honesta. Es cierto, no han sido todos los casos (lo cual me alegra infinitamente), pero han sido más del 80% de ellos.

Dime, ¿es eso lo que quieres para ti? Para un momento. Tengo que reconocerte que, en el peor de los casos, regresarás con un montón de experiencias que te habrán hecho crecer y que podrás compartir con quien te plazca, y en realidad eso es maravilloso. El anhelo de cualquier viajero.

Pero yo quiero ser honesta y sincera contigo, y compartir contigo la cruda realidad.

Puedo afirmar con conocimiento de causa que muchas de las personas que en su día tomaron la misma decisión que estás a punto de tomar tú regresaron y necesitaron mucho tiempo para aceptar que, aquello que sintieron antes de marchar, vuelve a asomar en su mente para recordarles que el fondo de la cuestión sigue sin estar resuelta.

No pretendo darte a entender que tomarse un año sabático sea una mala decisión ni voy a decirte que invertir X tiempo en lo que te apetezca sea un error. No seré yo quien te diga algo así.

En cambio, lo que sí pretendo es lanzarte una invitación a reflexionar sobre los motivos reales por los que crees que tomarte un año sabático es la mejor decisión que puedes tomar en este instante.

¿Qué tal si te planteas cuál es el “problema” de base? Te animo decididamente a que identifiques qué es lo que no está funcionando en tu vida para que te hayas convencido de que necesitas tomarte un año sabático.

Cuando hayas definido cuál o cuáles son los aspectos que actualmente no te proporcionan bienestar, tómate el tiempo que necesites para pensar y decidir cómo puedes mejorarlos.

Seguro que encuentras la forma de hacerlo y seguro que tienes la capacidad de hacer algo bueno por ti. Algo que te aporte más alegría, satisfacción y bienestar a un medio / largo plazo.

Estoy de acuerdo. Lo más fácil es decidir “pues me voy a tomar un año sabático y a ver qué pasa”. A ver qué pasa no. Puedo asegurarte que pasará lo que tú permitas que pase y será el resultado de todas tus decisiones, ni más ni menos.

Hoy, con la mejor intención del mundo, te animo a qué pienses en qué es lo que realmente te hace sentir bien y te da buena energía para levantarte cada día con ganas de experimentar y disfrutar cada minuto.

Piensa en cómo te gustaría que fuera realmente tu vida y toma las decisiones que sean necesarias para que te acerque a lo que crees que te va a aportar algo positivo.

Walt Disney dijo “pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana”.

Steve Jobs se planteó lo siguiente: “Cada día me miro en el espejo y me pregunto: si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta es “no” durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo”.

Dime, ¿crees realmente que a ellos les fue tan mal? Ahí lo dejo.

En resumen, no te dejes vencer por el miedo y salgas huyendo por la primera puerta abierta que encuentres porque quizá la primera no sea la que te dé lo que necesitas.

¿Quieres tomarte un año sabático? ¿Quieres dedicar un tiempo a viajar o a cualquier otra actividad que te apetezca? Házlo. ¿Qué te lo impide?

Pero piénsalo un par de minutos: ¿no sería mejor sustituir lo que consigue que tengas ganas de irte al otro extremo del mundo por algo que haga que no necesites marcharte a ningún lugar porque ya tienes lo que te hace sentir bien?

En incontables ocasiones nos enfocamos al problema y no a la solución. Quizá vaya siendo hora de que eso empiece a cambiar, ¿no crees?

Imagen: Reloj interminable

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24 comentarios en “NO TE TOMES UN AÑO SABÁTICO

  1. Hola! Gracias por tu post, me gusta ver entradas que muestran no sólo el lado bonito y maravilloso de las cosas. Solo agregaría una cosa, y es el auto conocimiento necesario para saber qué es lo que quieres o necesitas en tu vida. Escapar de los problemas, como dices, no los va a solucionar. Y para conocerse a uno mismo de pronto la solución es un viaje, que te pone a reflexionar en situaciones que no esperabas, pero a veces puede ser simplemente aprender a estar contigo mismo, ahí, donde te encuentras. Un abrazo.

    • Gracias a ti por tus palabras, Adelaida!!

      Me has dejado pensando un buen rato… Y tengo que darte la razón… El conocerse a sí mismo es fundamental para poder ver con claridad y seguridad qué es lo que quieres en tu vida.

      El autoconocimiento también te da la confianza y fuerzas suficientes para afrontar cualquier situación adversa o imprevista y estoy muy de acuerdo en que viajar es una forma maravillosa de llegar a esa conciencia sobre uno mismo.

      Muy relacionado con lo que dices hay algo que me gustaría comentar y es que las personas estamos en constante desarrollo. Vamos viviendo experiencias, adquiriendo nuevos aprendizajes y eso nos va otorgando perspectiva ante la vida. Puede que lo que necesitamos en un momento dado no sea lo que necesitemos más adelante, como fruto de nuestra madurez personal.

      ¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo?

      Un gran abrazo desde Barcelona!

      Ali

  2. Que buen artículo Ali!
    Estoy muy de acuerdo con lo que dices.
    Escapar suele ser la solución más sencilla, pero no suele ser la mejor decisión. Además, ahora como parece estar de moda, más gente se anima por el simple hecho de que menganito lo hizo.

    Como dijo Mike Tyson: Escapar de tus miedos e inseguridades no es la solución; si lo haces te seguirán persiguiendo por el resto de tu vida, hasta que los enfrentes de cara’.

    • Muchas gracias, José!!

      Como dices, muchas personas se “inspiran” en lo que han hecho otras (principalmente quienes son considerados referentes) y van siguiendo sus pasos sin pararse a pensar ni un segundo ni si es lo que quieren, qué les puede reportar, si es lo que necesitan…

      Pero bueno, de toda experiencia se aprende, de eso no tengo la menor duda.

      Un abrazo!!

      Ali

  3. Completamente de acuerdo con la perspectiva de la entrada, pero además, añadiría una más partiendo de la misma base sin centrarse únicamente en el hecho de viajar para “escapar” de los problemas, muchas veces idealizado por el “boom” bohemio de las ultimas modas como han comentado ya.

    Repensarse a viajar por reprimir ese “escape” a los problemas matutinos, no debería la solución como creo que he entendido. Sino ha sido así, perdón mi malinterpretación. Lo que si coincido plenamente es el hecho de focalizar el problema que enturbia las circunstancias, independientemente que nos quedemos en la rutina o nos escapemos algún lugar del mundo. Es más, viajar o perderse es una manera de enriquecerse uno mismo saliendo de la zona de confort y que ayuda a superar nuevas metas o metas que se nos habían bloqueado.

    El kit de la cuestión está en la introspección y la auto crítica para superarnos individualmente y así seguir aportando colectivamente.

    Un saludo y enhorabuena por el blog!

    • ¡Muchas gracias!

      Por supuesto, la clave está en superarse y seguir creciendo sea a través de la vía que sea. Justo esto es lo que pretendo plantear en el artículo, que cada cual debe seguir los pasos con los que se sienta más cómodo (o más incómodo -esto daría para otro debate-) o que crea que le pueden beneficiar más.

      Un abrazo y gracias por comentar!

      Ali

  4. Hola Alicia,
    He aterrizado en tu blog a través de facebook. Como podrás ver por el mío, yo llevo ni más ni menos que dos años “sabáticos”. Y lo pongo entre comillas porque para mí de sabáticos tienen y creo que tenían poco al empezar.
    Estoy de acuerdo en que cada uno tiene que valorar los motivos por los que sale de su casa y rompe con todo pero creo que la solución a ese problema interno debe tomarse de una forma calmada y al mismo tiempo radical. El calmado o radical puede hacerse o en tu propia casa o, como dices, yéndote al Sudeste Asiático a pasear. Viajar, en mi caso, me da aires nuevos, me proporciona una visión diferente de mi presente o pasado y me hace conocer a gente que me da otras visiones de vidas distintas. Sinceramente, en mi casa encerrada, con la misma gente, con las mismas rutinas, nunca hubiera podido dar con la clave o cambiar mi vida.
    Así que yo animo a hacerlo a todo el mundo que quiera y pueda. Creo que la experiencia es positiva en cualquiera de los casos. Ya vuelvas a “tu vida de antes” (cosa que veo imposible) o a una vida diferente, por la cual lucharás con muchas más ganas.
    Por cierto, he entrado en “acerca de ti” y, aunque obviamente tú misma conoces tus razones, creo que describes una sensación que se da en los sabáticos. Ya sean de un año o de 3 meses, en Parla o en Vietnam, de esto se trata:
    “Gracias a un viaje de gran importancia sentimental que hice a Italia en julio de 2013, volví a respirar y a sentirme viva, VIVA DE VERDAD. Durante mi recorrido por el país del gelato volví a recuperar mis ganas de sonreír, de descubrir el mundo, de conocer a personas nuevas, personas que valorasen su tiempo, que no se dejaran vencer por el miedo y que conocieran la importancia de disfrutar del aquí y el ahora.”
    Un saludo,
    Claudia

    • Hola Claudia!

      Me alegra mucho saber un poquito más de tu experiencia y leer que ha sido tan positiva para ti. Es importantísimo encontrar el que parezca ser el mejor camino para una misma y, a valorar por tus palabras, tú lo has encontrado, así que… ¡Enhorabuena!

      Te mando un fuerte abrazo desde Barcelona!

      Ali

  5. Creo que tu problema es que no tienes claro que es un año sabático y cuál es el sentido de el. Un año sabático es el período que una universidad da a sus académicos para que terminen un libro elaboren un proyecto, reflexionen sobre su trabajo y durante ese año les mantienen el sueldo y todos sus beneficios. Yo conozco mucho académicos que han optado por esta iniciativa y no conozco ni siquiera uno que haya regresado arrepentido de haber tomado esa decisión. Ahora si lo que la gente quiere es romper con todo y tomarse un año por su cuenta y riesgo, ese es otro problema, pero eso no se llama año sabático, se llama simplemente vacaciones largas, período de reflexión o como cada uno quiera denominarlo, entonces no se si tu post se refiere al “año sabático académico”, o a ese período de reflexión o vagancia que la gente se toma.

    • Hola María Eugenia,

      He intentado aclararte este punto en Facebook, he respondido a tu comentario añadiendo esta aclaración.

      Igualmente, lo aclaro por aquí también por si a alguien más pudiera generarle dudas. Aquí en España utilizamos la expresión “año sabático” para hacer referencia a ese período de reflexión o dedicado a una actividad puntual que alguien se toma para llevar a cabo algún (o varios) proyecto de carácter personal, interrumpiendo (en principio temporalmente) sus obligaciones profesionales o académicas.

      Un saludo!

      Ali

    • Hola Álvaro!

      Es respetable, no pretendo convencer a nadie de que lo que expongo en el artículo corresponda a la verdad universal. Es sólo mi perspectiva y quería compartirla, nada más.

      También debo decirte que para mí un año sabático y un viaje largo no son lo mismo.

      Espero que disfrutes mucho de tu viaje y que haya un tercero si es lo que deseas 🙂 .

      Un abrazo!

      Ali

  6. Hace tiempo quise escribir en mi blog algo así, pero se quedo en borrador y tu has logrado sacar las palabras que no pude sacar yo en su momento. Lo voy a compartir en mi página de facebook, porque es algo que me hubiera gustado leer hace más de un año.

    Y es que aunque yo lo denonime “año sabatico” era más bien un año para dejar de trabajar (que era lo que me provocaba un estres suficiente como plantearme todo esto), aprender a no estresarme tanto y ya de paso aprovechar para viajar. El único error fue tragarme las palabras de los famosos “años sabaticos” porque cuando vuelves a la realidad, aunque solo hayas hecho viajes esporadicos que parecen que no te hayas movido (cosa que no pasa si uno se va a Asia un año..o esa es mi impresión) como tu dices, sigues con el problema base. Siempre he pensado que hay que regresar, antes o después, de un año sabatico. Y ahora que llevo meses intentando regresar…solo me queda la pregunta, ¿porque no en todos los sitios donde este, puedo estar bien? Gracias por contar la verdad sobre algo que nos venden.

    • Wow Soraya…

      Tu comentario me ha dejado sin palabras, que ya es decir!

      “¿Por qué no en todos los sitios donde este, puedo estar bien?”. Es una gran pregunta, grandísima, repleta de significado. Estoy segura de que, llegado tu momento, encontrarás la respuesta.

      Por lo pronto, lo primero que viene a mi mente es que quizás aún no hayas encontrado tu lugar o tal vez no hayas conseguido culminar ese punto de equilibrio para gestionar el estrés del modo que anhelas. Son hipótesis, pero vaya, no te precipites, seguro que en algún momento hallarás la respuesta a esa pregunta. Por ahora ya estás haciendo algo increíble que te reportará un incuantificable crecimiento: empezar a recorrer tu propio camino.

      Después de leer tus palabras y de echar un vistazo a tu blog, yo también tengo una pregunta para ti: ¿te gustaría compartir un viaje conmigo? Ahí te dejo mi proposición.

      Un grandísimo abrazo, campeona!

      Ali

  7. Hola Ali
    Te sigo hace tiempo, tu blog es muy íntimo y personal. Enhorabuena desde tu querida Extremadura.
    Yo me tomé un año sabático con 41 años, y lo hice para descansar, encontrarme, y sobre todo parar…..soy profesora y necesitaba un descanso de la rutina diaria.
    Y no se me ocurrió irme de mochilera, uf, que pereza, viaje sola mucho a mi rollo, pero por España, y estuve un mes en Barcelona viviendo.
    En ese año, leí mucho, cocine, estuve mAs tiempo con mis amigos y familia, hice cursos que me apetecían, pasee sin rumbo por las ciudades que visité, y mucho más…”fue mi tiempo para ser”
    Lo que aprendí es que sin trabajar se está fenomenal, que tener tiempo para mi es calidad de vida, y que bajar el ritmo me ha enseñado a tener la vida que quiero.
    Ahora estoy a media jornada, soy mucho más feliz con menos dinero pero con más tiempo.
    Pero lo que dices es cierto, aunque no conozco a nadie de mi entorno que se haya tomado un año sabático.
    No sabes lo que cuesta hacerlo, no es algo muy aceptado socialmente, parece que eres una vaga, que no te gusta su trabajo, que eres rara,….por eso yo sí animo a hacerlo porque para mí ha sido un Año de crecímiento personal en todos los sentidos.
    No lo cambio por nada, de hecho volveré a hacerlo.
    Un saludo afectuoso.

    • Hola Nuria!

      Muchas gracias por tu comentario, de todo corazón. Así que me escribes desde Extremadura… Ahora no me dejes con la curiosidad, ¿desde dónde me sigues?

      Me alegro mucho de que tu experiencia fuera positiva y de que el tiempo que decidiste tomarte te permitiera crecer y aprender a valorar más tu tiempo. Es algo que algunas personas se resisten a comprender y, desde mi punto de vista, tomar conciencia de cuán importante es te permite caminar por la vida con algo más de perspectiva.

      Te mando un fortísimo abrazo. Si todo va bien, en unos días estaré disfrutando de tu tierra, que, a la vez, siento tan mía.

      Ali

  8. ¡Hola Ali!

    Y hola al resto de lectores de este fantástico blog que habéis intervenido en esta entrada aportando vuestros comentarios.

    Me gustaría dar mi opinión respecto al tema “año sabático” pues yo ya llevo más de un año y medio viviendo mi vida sabática (y de momento no tengo intenciones de abandonarla para volver “al sistema”) Además, precisamente de esta experiencia tan transformadora y totalmente de cambio en mi vida ha nacido mi blog http://www.cintiasloveinaction.com. Tal vez a más de uno podrá inspirarle.

    Ali, estoy totalmente de acuerdo contigo, en que cogerte un año sabático “para volver a lo mismo”, no tiene demasiado sentido. Alguien ya ha mencionado también que es difícil que después de un año sabático vuelvas completamente a la vida de antes (aunque haberlos, haylos). Y estoy totalmente de acuerdo.

    La propuesta que yo hago, defiendo y explico largo y tendido en mi blog es que un año sabático no debería ser en ningún caso una huida de tus problemas ni un escape de tu realidad. Un año sabático debería plantearse en todos los casos como un periodo de reflexión, de crecimiento personal y espiritual para conocerte más a ti mismo y darte cuenta acerca de qué cambios necesitas hacer en tu vida para encontrar eso que supuestamente hasta ahora te faltaba.

    En este post hablo de ello:

    http://www.cintiasloveinaction.com/operacion-ano-sabatico-1-que-implica/

    Mi propuesta es que durante ese tiempo aproveches para desarrollar el hábito de la meditación, pues es la herramienta de autoconocimiento más potente que existe. Pero no solo eso, la meditacion va mucho más allá, para los que la practiquen regularmente y sepan de qué hablo. Pero mi propuesta, va más allá de eso: aprovechar para reconectar con la naturaleza, para superar tus miedos, para tomar distancia de tu entorno habitual “tóxico”, para oxigenarte, coger nuevas ideas, aprender, conocerte en nuevas situaciones, etc.

    Todos vemos con más claridad lo que queremos y rendimos mucho más después de un parón. Por eso hay temporadas en las que los agricultores no plantan y “oxigenan” la tierra, para que sea más fértil.

    Si el planteamiento de un año sabático es el de crecimiento personal + crecimiento espiritual + meditación, lo único que puedo decir es que es un BOMBAZO. Te cambia la vida radicalmente. Abres los ojos a la realidad. Te das cuenta que vivías en la más pura mediocridad para abir los ojos a la realidad: un mundo infinito de posibilidades, abundancia, sueños por cumplir que depende de tí hacerlos realidad o no. Y no solo eso: a mi me ha servido para darme cuenta que puedo ser más libre financieramente y geográficamente, que puedo crear mi sistema de vida sin depender de un jefe ni de nadie que me marque unos horarios y tareas. Vamos, que soy y puedo ser la puta ama de mi vida!!!! jajjaja 🙂

    Como bien dices, esa decisión no debería tomarse como huida o “porque todo el mundo lo hace”, o “porque está de moda”. Tiene que basarse en la escucha y los deseos de tu alma. En mi caso, así fue. Y tengo clarísimo que debía hacerlo para desarrollar todo mi poder interior y mi potencial, ese que quedaba castrado bajo la rutina de vida que llevaba, bajo la apatía y la negatividad de la mayoría de personas a mi alrededor y bajo un sistema que más que animarte a volar y explorar te infunde miedo para que aceptes un empleo mediocre bajo el amaro de “la seguridad”. Algo totalmente falso que nos han vendido la mar de bien.

    Yo considero que todo el mundo debería tomarse obligatoriamente un año sabático, irse a otro lugar, salir de las alas protectoras de nuestro entorno habitual para conocernos a nosotros mismos en situaciones nuevas y desconocidas, para conocer nuevas culturas, para desarrollar nuevos talentos que en una vida rutinaria jamás llegaríamos a reconocer, para aprender inglés y darnos cuenta que hay vida más allá de la “fuerte crisis” que nuestro querido Rajoy y compañia nos estan vendiendo….

    En fin. Sólo veo ventajas y ningún inconveniente. Pero lo ideal, como tu dices, es aprovechar ese año sabático para asentar nuevas bases de futuro y transformar tu vida. Los que se van sólo para disfrutar, beber cervezas en la playa e ir de fiesta… se transforman muy poco o no se transforman (creo que de este grupo hablas tú básicamente), pero a los que van a hacer un trabajo consciente de cambio: les cambia la vida.

    En mi caso me ha servido para darme cuenta que no quiero trabajar más a cambio de un salario (¡y eso que soy maestra funcionaria!), para darme cuenta que mi libertad es lo más importante (antes yo misma aceptaba una vida que “me esclavizaba” y no me permitía ser libre del todo, trabajaba mil horas y vivía para el fin de semana). Me ha servido para darme cuenta que no merezco una vida “buena”, sino una vida EXCELENTE, para darme cuenta que he venido al mundo a brillar, a inspirar, a volar, a rebentar los moldes… no a encajar en ningún formato predeterminado que la sociedad haya dicho que es “lo correcto” previamente.

    Vamos, que he venido a vivir mi propia verdad y ser auténtica. Sé que hay muchos que no sacan tanto provecho a un año sabático como estoy haciendo yo… ¡por eso he creado mi blog! Para guíar y acompañar a quien lo desee en esta etapa vital de cambio tan importante para muchas personas.

    En fin, simplemente gracias por tu post y por enriquecer el debate. Pienso que es así como todos aprendemos y nos autoconocemos, escuchando ideas de otros y sientiendo como esas ideas resuenan dentro nuestro…

    Un fuerte abrazo y hasta prontoooo!!! (Tengo un mail que contestarte linda!! ❤ Te escribo cuanto antes.)

    Feliz vida llena de libertad a todos y todas (elijáis el camino que elijáis) ❤

    De todo corazón,

    Cintia

  9. Cintia!!!!

    ¿Qué te puedo decir? Pues, a parte de que he estado leyendo cada palabra de tu comentario con una gran sonrisa en mi cara, pues que te me has adelantado, cielo.

    Como continuación a este artículo, estoy preparando otro y justamente hoy iba a contactar contigo para hablarte de ello. Ahora te enviaré un e-mail y te cuento.

    Dejando a un lado eso, me encanta que hayas decidido intervenir porque tu experiencia y tu caso son de lo más inspirador que me he topado en tiempo!! Así que a ti, que estás leyendo este comentario y si aún no conoces el blog de Cintia, sólo puedo decirte que ya estás tardando en hacerlo!! 🙂

    Linda, tu proceso de crecimiento es impresionante, todo un ejemplo. ¿Por qué? Porque, después de muchas señales en el camino que se obviaron, finalmente esa etapa te sirvió (y te está sirviendo) para BRILLAR como dices tú misma, para AYUDAR a infinidad de personas que han decidido seguirte la pista y para CRECER en todos los sentidos.

    Tu ejemplo me parece increíble, auténtico, esencial y MUY CONSCIENTE (seguramente este último aspecto sea el más importante).

    Así que, Cintia, no puedo hacer otra cosa que quitarme el sombrero contigo!!

    Un abrazo gigantesco!!

    Ali

  10. ¡Hola de nuevo!

    ¡Tan sólo puedo decir que eres un amor de persona! Derrochas comprensión, humildad y amor por cada poro de tu piel.

    Jajaja, vaya… ¡me adelanté! Pues ha sido casualidad total… Recibí tu mail (que por cierto me ha encantado y quería contestarte) pero no sin antes pasarme de nuevo por tu blog (¡que menos!). Ya lo había visitado hace tiempo, pero ahora he entrado “con otra mirada”, poniéndote clara y con un sentimiento de conexión mucho más intenso del que teníamos antes. Por eso me he adelantado… pero tranqui!! Me encantará que me cuentes tus planes y sobre esa segunda parte 🙂

    Decirte que me ha parecido genial y brillante tu respuesta a mi comentario. Es genial donde en este tipo de debates, donde aparentemente se muestras ideas diferentes, aún así, podamos encontrar el punto de encuentro, porque estoy convencida de que, al fin y al cabo, todos tenemos razón en muchos sentidos.

    Además….mil gracias por todas esas palabras lindas que me acabas de decir. Wow, ¡tu también me has arrancado una gran sonrisa! Gracias de todo corazón por poder “verme” y valorarme desde la profunidad de mi ser.

    Me hace feliz que si parte de mi historia es capaz de inspirar mínimamente a alguien. Solo por eso, ya me doy más que por satisfecha.

    Ciertamente, sé que mi historia no es lo más habítual (lo veo cada día durante el más de año y medio que estoy de viaje… viendo a montones de personas jóvenes que salen en busca de su camino y después de meses viajando siguen perdidisimos). Por eso, me hace muy feliz que mi experiencia inspire a otros.

    Porque síiiii… ¡Se puede! Podemos transformarnos, podemos cambiar, podemos brillar, podemos convertirnos en nuestra mejor versión, podemos rebentar las cadenas que nos constriñen. Podemos reinventarnos!!!!! Pero como tu bien remarcas, CON CONCIENCIA. Esa es la clave de todo.

    Con conciencia creas tu propia realidad, ¡y llegas hasta la luna! Y cuando tienes el valor de soñar a lo grande, y retarte a tí mismo día a día para superarte (desde el amor, desde la compasión, desde la humildad), eso te convierte en imparable.

    Y este mensaje es el que quiero traer al mundo!!!

    Simplemente darte las gracias por compartirlo conmigo. Me hace muy feliz tenerte de compi en esta aventura tan apasionante 😉

    Un fuerte abrazo y hasta pronto. Seguimos en contacto preciosa!!

    Con todo mi cariño,

    Cintia

  11. Jo… Muchas gracias, Cintia!!

    ¿Sabes qué es lo que más me gusta de este mundo de los blogs? Precisamente algo que comentas: nadie tiene la verdad absoluta y universal.

    Lo que más me gusta es que, a raíz del planteamiento de un tema en concreto, otras personas, desde distintos lugares del mundo, puedan añadir su aportación y, conjuntamente, podamos crear una nueva verdad, mucho más auténtica y poderosa que la que mantenemos individualmente.

    Para mí eso es magia pura y es fascinante crearla con personas como tú.

    Mil gracias, Cintia!! Otro abrazo bien grande para ti!!

    Ali

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