[POST INVITADO] CÓMO MEJORAR LA ESCUCHA A TU CUERPO PARA ACERCARTE A UNA VIDA PLENA

nuria_gallego

Durante muchos años he experimentado en primera persona las devastadoras consecuencias que reprimir nuestras emociones genera en nuestro cuerpo sin hacer absolutamente nada al respecto hasta hace relativamente poco tiempo.

Si hubiera despertado y empezado a trabajar en este tema antes, hubiera agradecido muchísimo contar con los conocimientos y la experiencia de Núria Gallego, la maravillosa invitada que tengo el placer de presentarte hoy.

Núria es la creadora y el alma de La escritora de tu vida, el fascinante proyecto a través del que ayuda a otras personas a mejorar su gestión emocional (especialmente el dolor) y su autoconocimiento mediante la escritura y la Terapia de Movimiento.

Sin más rodeos, te dejo que sea ella misma quien te cuente su historia porque, sin lugar a dudas, es una auténtica fuente de inspiración. ¡Bienvenida, Núria!

Mientras estoy escribiendo estas líneas, me siento triste. En mi caso, la tristeza suele expresarse casi siempre de la misma forma: un llanto que quiere salir de la garganta, una sensación de pesadez en el corazón y un hilo invisible que atraviesa la tráquea para unir ambas partes.

La verdad es que no sé muy bien cuáles son los motivos que me han conducido a despertarme con melancolía, pero tampoco me preocupan demasiado. Sencillamente, me estoy permitiendo vivir así. No voy a esconder mis sentimientos ni voy a obligarme a pensar en positivo. Haré exactamente lo que me pide la tristeza hoy: escribir.

Hace 6 años, en un día como este, todo hubiera sido muy diferente.

En el mejor de los casos, habría notado mis sensaciones corporales, pero no las habría atendido. No me hubiera parado a sentirlas y, por lo tanto, no sabría qué emoción predominaba en mí. Seguiría con mis obligaciones diarias, como si nada ocurriera, hasta que un llanto desconsolado llegara o me doliera la cabeza.

La diferencia entre hoy y hace 6 años es que ahora uso mi cuerpo como una herramienta de autoconocimiento.

Usar el cuerpo como una herramienta de autoconocimiento es detenerse a escuchar las sensaciones que hay en él para entender qué nos está ocurriendo ante una situación. Es decir, se trata de crear un clima apropiado para que la información inconsciente que guarda nuestra piel, músculos y huesos se haga presente.

Porque el cuerpo habla, pero usa un lenguaje propio.

Los mensajes del cuerpo llegan a través de temperaturas, bloqueos, cosquilleos, texturas, etc. No hay palabras en él. Algunas de esas sensaciones son fácilmente reconocibles, como las mariposas estomacales cuando nos enamoramos. Pero, por ejemplo, ¿qué significa sentir el corazón rugoso?

La única forma de llegar a comprender esa sensación (y cualquier otra) es vivirla. Detener todo lo que estás haciendo en ese momento, cerrar los ojos y adentrarte en tus percepciones del presente. Con la práctica, esas sensaciones te descubrirán sus emociones asociadas para que, de esta forma, conozcas cómo te encuentras ante una situación.

El problema es que, a la mayoría, no nos han enseñado a reconocer y aceptar nuestros sentimientos. Por eso, hemos aprendido a esconderlos. Lo hacemos de forma automática, sin darnos cuenta. Y, para reprimirlos, usamos el cuerpo. Por eso, cuando nos detenemos a escucharlo, aparecen los sentimientos acumulados a lo largo del tiempo.

He vivido durante mucho tiempo triste, pero no lo sabía. tenía tan escondida esa emoción que ya no aparecía en mi realidad más allá de los llantos desconsolados que no sabía de dónde venían.

Cuando inicié mi trabajo con el cuerpo, empecé a notar las sensaciones en la garganta y el pecho que te he descrito al principio del artículo. Sin embargo, a pesar de las ganas de llorar, no me notaba triste. Continué así un tiempo, dándome un espacio para reconocer lo que había en mi cuerpo.

Hasta que llegó el día en que apareció en mí un gran dolor en la espalda.

Después de realizar algunos ejercicios de Terapia de Movimiento, que después te explicaré en qué consiste, empecé a llorar como nunca antes. Las lágrimas salían desde lo más profundo de mi ser. No había pensamientos, sólo llanto y una inmensa pena que no sabía de dónde provenía.

Tras reflexionar sobre lo acontecido, me di cuenta de que esa era la tristeza que yo había cargado durante toda mi vida por la muerte de mi padre cuando yo tenía 18 meses. Al ser tan pequeña, no pude hacer el duelo, así que escondí el sentimiento de pérdida. 24 años más tarde salió todo el dolor emocional acumulado.

A partir de esa experiencia, empecé a notar cómo reprimía la tristeza con el cuerpo. Cuando tenía ganas de llorar, apretaba los ojos y la mandíbula. También cerraba mi garganta y pecho, de forma que mi respiración apenas hinchaba los pulmones.

Entonces, entendí de dónde venían mis dolores de cabeza y la taquicardia.

Como la había reprimido durante tanto tiempo, mi pena se había hecho tan grande y profunda que había empezado a sentir sus efectos devastadores mediante el dolor corporal. Era la forma que tenía mi sabiduría interior de indicarme que no me estaba relacionando de manera sana con esa emoción.

No obstante, cuando me detuve a escuchar el cuerpo y el sentimiento surgió, pude buscar una forma saludable para liberarlo y, así, entendí cuál era el mensaje que tenía para mí: sanar la muerte de mi padre.

Después de esa experiencia, tengo otra relación con la tristeza. Ahora, simplemente, me dejo sentir triste, no lo reprimo.

Sé que esa emoción ha venido a mí para cumplir una función. Por eso, siempre trato de saber qué es lo que necesita que haga y, así, descubro cuál es su mensaje para mí. De esta forma, no me causa los dolores que antes me provocaba ni se me acumula en el cuerpo. He sanado mi relación con ella porque ahora sé cómo gestionarla.

Al igual que yo, tú también puedes aprender mucho escuchando tu cuerpo y sentimientos. Porque las emociones y sus sensaciones corporales asociadas hablan acerca de ti, de tus creencias, la forma en la que entiendes la vida o cómo te gustaría que fuera.

Comprender cómo vives la alegría, el placer, la tristeza, el miedo y el resto de emociones te ayuda a entenderte.

Cuando integras esta forma de autoconocimiento, tu vida se transforma. Las emociones y el cuerpo dejan de ser un problema para convertirse en tus aliados en la consecución de una vida como realmente quieres que sea.

Ahora que espero haberte convencido de cómo tu cuerpo te sirve para conocerte, voy a hablarte de las dos herramientas que uso para escucharlo y entenderlo.

La primera de ellas es la Terapia de Movimiento, que une diferentes técnicas de exploración corporal. Este tipo de terapia te permite adentrarte en tus sensaciones y, por lo tanto, te pone en contacto con tu mundo interior.

Además, no sólo sirve para esto, sino que, con ella puedes aprender a gestionar tus emociones porque te propone formas saludables de exteriorizarlas. O, en el caso de que las hayas reprimido y te estén causando dolor, te facilitará ejercicios para liberarte de él.

La segunda herramienta que uso es la escritura personal, ya que ayuda a entender las experiencias vividas en los ejercicios de movimiento, que a veces pueden ser difíciles de interpretar para la razón. Una vez descifradas, las actividades de escritura también sirven para buscar estrategias que te permitan conseguir una vida coherente.

En resumen, tu cuerpo es una gran herramienta de autoconocimiento porque te pone en contacto con tus emociones de una forma clara y directa.

Las emociones y sus sensaciones asociadas te dan información acerca de lo que deseas, lo que necesitas sanar, lo que te gusta y lo que no, ente otros mensajes. Y, cuando vives escuchando tu sabiduría interior, puedes buscar los recursos necesarios para gozar de una vida plena.

Desde aquí quiero agradecer enormemente a Núria la oportunidad y el gran ejemplo que nos brinda de actuar y de tomar las decisiones necesarias para aumentar nuestro bienestar a través del movimiento, la escritura y del propio reconocimiento de nuestra verdadera esencia.

Si te interesa conocerte a través del cuerpo o quieres aprender a gestionar tus emociones mediante la terapia de movimiento y la escritura, tanto Nuria como yo te invitamos a a que conozcas La escritora de tu vida.

Si te suscribes a la lista de correo, además de recibir regularmente información muy valiosa para tu crecimiento personal, Núria tiene preparado un REGALO muy especial para ti.

Se trata del curso Primeros pasos para escuchar tu cuerpo, a través del que podrás mejorar tu gestión emocional y aumentar tu propio autoconocimiento gracias a la información que te facilita tu cuerpo. ¡Esperamos de corazón que no desaproveches esta gran oportunidad!

¡Y no menos importante! Si estás en Madrid el próximo fin de semana (4 y 5 de Marzo) te animo a asistir al evento que estoy organizando conjuntamente con Diana Garcés: Emprender online (del miedo a la acción).

Se trata de un encuentro enfocado a personas que ya cuentan con un proyecto online o bien están pensando en ponerlo en marcha, y que no avanzan al ritmo que les gustaría, ya sea porque el miedo les paraliza o por la falta de información.


Registrarse para el evento
Contaremos con cinco ponentes excepcionales que compartirán ideas y reflexiones de gran valor sobre la gestión del miedo, reinvención, la importancia de potenciar tu marca personal y marqueting online, entre otros temas. Sus nombres son la gran sorpresa de este encuentro, ¡por lo que no puedo contarte más acerca de su identidad!

También destinaremos un tiempo al networking, durante el que podrás conocer a las más de 50 personas que ya han decidido asistir a este evento, hablarles de tu proyecto, encontrar apoyo y aumentar tus colaboraciones. ¡Espero verte en Madrid!

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20 comentarios en “[POST INVITADO] CÓMO MEJORAR LA ESCUCHA A TU CUERPO PARA ACERCARTE A UNA VIDA PLENA

  1. Ali, muchas gracias por permitirme este espacio en tu blog. Me ha encantado conocerte y colaborar contigo; así que espero que pronto surjan nuevas sinergias entre nosotras.
    Si alguno de tus lectores tiene una consulta, con mucho gusto la responderé.
    ¡Nos vemos en el evento del sábado!
    Un abrazo bien grande.

    • Gracias a ti, Núria.

      Ya sabes que creo en tu proyecto y que me parece impresionante lo que estás haciendo. Estoy segura de que haremos muchas cosas juntas y que este artículo es sólo una de ellas.

      ¡Nos vemos en Madrid dentro de unos días!

      ¡Un abrazo enorme para ti!

      Ali

  2. Hola chicas!
    Un gran post, Núria! Sin duda, un post valiente, de una persona que está encontrando su verdadera fortaleza en la aceptación de su vulnerabilidad.
    Interesantísimo el trabajo que haces.
    Como dices, nos enseñaron tan bien a reprimir emociones que ni siquiera nos damos cuenta de que lo hacemos.
    Y ahí está el cuerpo para recordárnoslo y darnos la información que nuestro intelecto no comprende.
    El cuerpo no juzga, ni selecciona. Simplemente somatiza.
    Así que está toda la información ahí para usarla en nuestro beneficio y aprender a comprendernos y a respetarnos.
    Qué interesante, de verdad. Yo, como sabes, conozco bien la relación entre los dolores corporales y los dolores emocionales. Y, sin embargo, tengo tendencia a desoír un poco las pequeñas señales que mi cuerpo me manda.
    Me encantará aprende más y más sobre esto y estar cada vez más atenta. Así que pienso seguirte la pista, Núria, para nutrirme de tu conocimiento y experiencia.
    Muchas gracias a las dos por aportar conciencia.
    Abrazos gigantes y nos vemos en Madrid el sábado!

  3. ¡Hola, Cristina!

    Muchas gracias por tu comentario. Como comentas, el cuerpo es una gran herramienta para aprender a reconocer lo que nos duele a nivel emocional. Tú misma lo has experimentado y, como ya sabes, tu historia de superación personal me fascina.
    Nos vemos mañana en Madrid.
    Te mando un abrazo bien grande.

  4. Estoy de acuerdo de que nuestro cuerpo nos dice o nos avisa de que algo anda mal, a mi me ha pasado que cuando no quiero ir a determinado lugar o ver a determinadas personas,siento cosas extrañas que hacen que me enferme de algo y que no pueda asistir, por lo tanto yo misma me digo, no me conviene ir y me atengo a las señales que mi cuerpo me da.
    Interesante lo que Nuria nos comparte, felicidades por el logro en la reunión donde se ve que la pasaron genial.

    • ¡Hola, Amparo! Muchas gracias por tu comentario.
      Enhorabuena por seguir los instintos que tu cuerpo te indica. Hay muchas personas que sienten cosas similares, pero no le dan importancia, así que es fantástico que le hagas caso. Seguro que, cuando te haces caso, te sientes mejor contigo misma.
      Un abrazo!

  5. Hola Núria:
    Superinteresante. Me has llegado al corazón porque durante unos meses he estado pensando en esa conexión mente-cuerpo-emociones y, al leerte, me he dado cuenta de que voy por el camino correcto. La escritura terapéutica forma parte de mi rutina de una manera intuitiva (supongo que es lo que nos ocurre a todos los escritores) pero tu teoría de permitirme sentirme toda la gama de emociones, sean las que sean, me ha dado como una sensación de paz, de aceptación que me va a servir de mucho. ¡Gracias!

    • ¡Hola, writingboxblog!

      Muchas gracias por tu comentario. Me alegra haberte ayudado, aunque sólo sea un poco, en tu camino hacia la aceptación de tus emociones. La escritura personal a mí me ayuda mucho para conseguirlo.
      Un abrazo,

      Núria.

  6. Ali, muchas gracias por darme a conocer a Nuria!
    Nuria, buenísimo artículo dónde a través de tu experiencia personal, me has trasladado el mensaje de que puedo estar triste y no sentirme mal por ello. Yo me enfado conmigo misma muchas veces cuando percibo que la tristeza se ha apoderado de mi, y de algún modo, al leerte hoy, me he dado permiso. Te lo agradezco muchísimo!
    Un abrazo para las dos

    • ¡Hola, almaviajera!

      Muchas gracias por tu comentario. Qué ilusión haberte ayudado a aceptar un poco más tu tristeza. A mí también me pasaba antes, que no me permitía sentirla. No nos han educado para permitirnos sentir las emociones difíciles, por eso nos cuesta aceptarlas.
      Un abrazo,

      Núria.

  7. Ali, Núria está en mi top ten de blogueras preferidas, recientemente la descubrí y ha sido un gran y maravilloso hallazgo toparme con su blog, la historia de su duelo con su padre y además esa conexión con el cuerpo fue lo que me dejó atrapada en sus líneas.
    No pudo comenzar de mejor manera estos párrafos sino con la profunda sinceridad de que estaba triste al escribir este post, y eso para mí es algo autentico y hermoso, porque cuando le preguntas al alguien cómo está y te responde “triste”, de inmediato quieres hacer algo para sacarlo de su tristeza proponiéndole nuevas actitudes y formas de pensar, pero que genial fuera si le decimos a alguien que estamos tristes y esa persona solo respete nuestra tristeza, tal vez empatizando un poco o acompañándonos en un reconfortante silencio. Cada vez que puedo lo digo, yo soy una fiel defensora de la tristeza, yo también me permito sentir, lloro para limpiar mi casa interna y trato de escuchar a mi cuerpo lo más que puedo con ese amoroso lenguaje que tiene para comunicarse con nosotros y al cual lo hemos catalogado como enfermedad, cuando tan solo es una forma de hablar sin palabras y con la que ya es justo conectar en esta era planetaria.
    Me ha fascinado este post y me encanta haber leído a Núria desde este tu blog Ali que también me encanta. Un abrazo fraterno para ambas.

    • ¡Hola, Eliana!

      Qué ilusión leerte por aquí también 🙂

      Muchas gracias por tu comentario. Tienes razón con lo que explicas de que, cuando alguien está triste, acostumbramos a darle unas palabras de ánimo como si no estuviera bien estar triste. Sin embargo, cuando nos permitimos sentir la tristeza y le damos un espacio, podemos aprender mucho de ella.

      Me ha encantado leer que eres una “fiel defensora de la tristeza.” Qué fantástica forma de definirlo.

      Un abrazo.

  8. Gracias por este post, Ali y Núria. Cuando he leído sobre la tristeza que sentías y sobre la pérdida de tu padre se me ha hecho un nudo en la garganta. No conocía la terapia de movimiento y he echado un vistazo a uno de los posts con ejercicios y al vídeo de enraizar. Es un tema muy interesante. Muchas gracias por compartirlo.

    • ¡Hola, Dorit!

      Me alegra haberte emocionado con mi texto.
      Con la Terapia de Movimiento, pude sanar mis emociones con respecto a la muerte de mi padre.
      Gracias por tu comentario y tu interés en el tema.
      Un abrazo.

  9. Chicas un post muy interesante. Es triste pero es cierto no nos enseñan a entender el lenguaje de nuestro cuerpo y lo que nos quiere decir, y eso dificulta que entendamos a nuestro propio cuerpo y que acabe siendo un desconocido, porque no habla con palabras sino que nos envía otras señales, que si no oímos serán cada vez más grandes, hasta que acabará gritando nuestro dolor y tristeza.
    Debemos dejarnos sentir
    Núria gracias por compartir todo esto
    Un abrazo chicas

    • Hola, camí a l’estel!

      Gracias por compartir tu reflexión. Tienes razón, debemos dejarnos sentir. Ese es el primer paso para entender el mensaje que nos está mandando el cuerpo. Es simple y, a la vez, difícil. Sin embargo, cuando empiezas a dejarte sentir, ya no puedes volver atrás.
      Un abrazo.

  10. Me encanta el trabajo que realizas Núria, la verdad es que nos hace falta hablar más de estos temas, de aprender a escucharnos, de aceptarnos, de comprendernos y sobre todo de ser fieles a nosotras mismas. Estamos tan metidas en tantas cosas, tantas obligaciones, tantos compromisos que olvidamos muchas veces escuchar más profundamente y por eso nos frustramos, nos enfermamos, tenemos dolores que no sabemos cómo manejar y por eso vivimos empepadas, con medicamentos que lentamente nos van matando.

    Yo soy mucho de escuchar mi cuerpo, aún no entiendo algunos mensajes que me da, pero siempre estoy atenta, seguro llegará el momento en que la comunicación será más fluida, pero puedo decirte que me siento feliz con lo que he conseguido estos años 🙂

    Un abrazo chicas 🙂

    • ¡Hola, Diana!

      Qué ilusión tu mensaje por aquí.
      Me alegro mucho que estés en contacto con tu cuerpo y que le hagas caso ya que, como comentas, es necesario para no enfermarnos o enfermar un poco menos.
      No te preocupes por no entender todos los mensajes. Esto es un aprendizaje constante o, como también se dice, es un trabajo que va por “capas de cebolla”. Es decir, al principio, comprendes la primera capa, tras este primer aprendizaje, se pasa a la segunda y así se va profundizando a lo largo de toda la vida.
      Un abrazo.

  11. En hora buena por tan excelente post. Que pena cuando no somos capaces de aceptar que tenemos algunas emociones que saben sacar lágrimas de nuestro rostro. Llevamos toda una vida escondiendo nuestras emociones y al final esto es lo peor que que nos podemos hacer a nosotros mismos.
    Me encanta este post para reflexionar y permitirnos estar tristes sin sentirnos débiles.
    Saludos.

    • ¡Hola, seguimos!

      Muchas gracias por tu comentario y reflexión. Como comentas, es importante aprender a aceptar nuestras emociones y saber que cumplen una función en nuestra vida. Cuando integramos este conocimiento, se convierte en una oportunidad para conocernos a nosotras mismas.
      Un abrazo.

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