SOÑANDO CON EL CAMINO DE SANTIAGO

Este fin de semana ha caído en mis manos casi por casualidad una película increíble, que ha conseguido conmoverme, emocionarme y dar rienda suelta a mis pensamientos más personales: The way.

Narra la historia de un padre que, al perder a su hijo en trágicas circunstancias, decide emprender el Camino de Santiago y darse la oportunidad de vivir y sentir la vida desde otra perspectiva. La vi anoche y os aseguro que aún siento un nudo en mi garganta cuando recuerdo algunas de las frases o escenas de este film.

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ESTRECHANDO LAZOS CON EXTREMADURA

Esta vez os escribo para compartir con vosotr@s un nuevo proyecto en que ando metida, que inicio con mucha ilusión por el gran valor sentimental que tiene para mí.

A mediados de enero, a raíz de una conversación surgida en un grupo de Facebook, decidimos crear una página en esta red social a modo de fototeca del pueblo de mis abuelos paternos, la Puebla de Sancho Pérez, un municipio extremeño del que ya os he hablado varias veces y que, como sabéis, visito muy a menudo.

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BLANES: CON SABOR A MAR

Hola gente!!

Después de una semana algo indispuesta con una gripe de escándalo, ya echaba yo de menos escribiros y compartir cositas con vosotr@s por aquí…

Hoy se me ha ocurrido enseñaros un poco de más de Blanes, mi pueblo natal, para que vayáis pensando en las temperaturas veraniegas, el relax, la playa, las vacaciones y poneros los dientes un poquito largos en estos días de otoño prenavideños.

Para quienes no conozcáis mi pueblo y para que os hagáis una idea, contaros que Blanes es el primer pueblo perteneciente a la provincia de Girona si subís desde Barcelona en dirección a Francia por el litoral mediterráneo. Otra curiosidad: en Blanes (o Blandae, en época romana) termina la Costa del Maresme y comienza la inolvidable Costa Brava, aspecto que le merece el apelativo “portal de la Costa Brava”, valga la redundancia.

Blanes, en septiembre de 2012
Blanes, en septiembre de 2012

La mayor parte de la actividad económica de esta villa se debe principalmente al turismo y a la pesca, y, si habéis frecuentado el municipio en los últimos años, habréis podido observar que el sector terciario (Servicios) se ha visto bastante perjudicado por las crisis económica mundial por tod@s conocida.

Cuna de incontables recuerdos de mi infancia, el destino de hoy es fuente inagotable de energía, tranquilidad y descanso, dejando a un lado el valor sentimental que representa para mí mi pueblo natal. Como bien saben las personas de mi entorno más cercano, nunca dejo de recomendar Blanes para disfrutar de unas relajadas vacaciones, especialmente si visitáis la localidad fuera de la semana de Fiesta Mayor, la última semana de julio.

Visitar Blanes durante las fiestas de Santa Anna, patrona de la villa, también tiene su encanto, no os diré que no (os permitirá disfrutar de su concurso internacional de fuegos artificiales, realmente impresionante…), pero el pueblo recibe tantísimas visitas durante esos días que os va a ser difícil disfrutar de cierta tranquilidad si es lo que buscáis. Por ello, si necesitáis desconectar y pasear de una forma más relajada, os recomendaría visitarla a principios de julio o durante el mes de septiembre, meses en que bien seguro el tiempo os acompañará y no encontraréis tanta masificación turística.

Aquí tenéis un par de fotografías que hice desde el Castell de Sant Joan en mayo del año pasado. Estas son algunas de las vistas más conocidas de nuestro municipio:

Blanes, 01.05.2012
Blanes, 01.05.2012
Vista de la bahía de Blanes (01.05.2012)
Vista de la bahía de Blanes (01.05.2012)

Y, como no podría ser de otra manera, en Blanes también queda tiempo para los romances de verano… Como muestra, un botón… Aquí tenéis esta foto, capturada en septiembre de 2005, y que es una de mis fotos favoritas de mi archivo personal:

Playa de Sa Palomera, de Blanes (septiembre de 2005)
Playa de Sa Palomera, de Blanes                 (septiembre de 2005)

En el pueblo contamos también con otro rincón desde el que se pueden contemplar unas vistas espectaculares de la Costa Brava: el Convent de Blanes. Como su propio nombre indica, se trata de un antiguo convento utilizado actualmente como lugar de celebraciones de todo tipo, especialmente bodas. Y es que el lugar no merece menos, porque la panorámica marítima que ofrece de la costa gerundense es embriagadora. ¿Estáis de acuerdo? Aquí tenéis una foto hecha durante la boda de unos amigos:

Vista de la Costa Brava desde el Convent (14.7.2012)
Vista de la Costa Brava desde el Convent (14.7.2012)

Poco a poco os iré mostrando más de este lugar tan significativo para mí. Hoy he querido enseñaros algo más de la parte “marítima”, pronto os adentraré con imágenes en el interior del pueblo y os contaré más curiosidades…

Un abrazo,

Ali

“CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR”

No he encontrado palabras más adecuadas que estas del popular poema de Antonio Machado para resumir en una línea lo que fue la excursión que hice ayer a Rupit acompañada de mi amigo Gerard.

Habíamos fijado nuestro destino prácticamente a última hora por lo que ayer domingo poníamos rumbo a este municipio barcelonés un poco a la aventura, con la única idea de compartir un día agradable y disfrutar de un paisaje bastante conocido aquí en Cataluña. Después de observar los cambios en el paisaje durante más o menos una hora y media, ya cerca de las doce de la mañana nos encontrábamos en nuestro principal punto de visita del día: Rupit.

Situado en plena montaña y orientado hacia la sierra de Collsacabra, este encantador pueblo conserva en perfecto estado su estructura medieval, trazada por distintas calles de piedra que, a pesar de su reducido tamaño, resultan más que suficientes para transportarte en el tiempo y retroceder varios siglos en la historia.

El puente colgante de Rupit
El puente colgante de Rupit
Paseando por Rupit
Paseando por Rupit

Como sabíamos que iba a ser un día largo y nos quedaban muchos metros por recorrer, decidimos hacer una parada en una cafetería del pueblo para saciar un poco el apetito y coger fuerzas. ¡Las íbamos a necesitar! 🙂 Pasadas las doce, no teníamos demasiado tiempo que perder si queríamos cumplir uno de nuestros objetivos del día: visitar el Salt (Salto) de Sallent. Acto seguido, y entusiasmados por las vistas tan mágicas que nos prestaba Rupit, aprovechamos para hacer algunas fotos como éstas, que bien seguro os servirán para haceros una idea de coqueto y especial que era nuestro destino:

Mi amigo Gerard, aprovechando para sacar algunas fotos
Mi amigo Gerard, aprovechando     para sacar algunas fotos
Vista general de Rupit
Vista general de Rupit
Fachada de una casa típica de la localidad
Fachada de una casa                          típica de la localidad
Vista del campanario y de una parte del pueblo
Vista del campanario                                 y de una parte del pueblo

Explicaros que desde el año 1.976 Rupit amplió su nombre, llamándose desde entonces oficialmente “Rupit i Pruït”, dado que desde ese año los que antaño fuesen dos municipios diferenciados pasaron a gestionarse como una única villa, dependiente del que fuera Ayuntamiento de Rupit.

Después de un rato caminando y perdiéndonos entre las encantadoras callejuelas de esta villa medieval, decidimos adentrarnos más en plena naturaleza, concretamente en la Sierra de Colllsacabra. Nuestra siguiente parada se encontraba a más de tres kilómetros y tenía forma de una cascada de más de noventa metros de altura, llamada el Salt (o Salto) de Sallent.

¡Qué os voy a contar! El camino no fue fácil, ya que el sendero estaba bastante humedecido (lógico en la época en que nos encontramos) y encontramos bastante fango, por lo que nuestros zapatos acabaron de barro hasta los topes! Pero… Todo esfuerzo tiene su recompensa y, al llegar a nuestro destino, nuestros ojos no daban crédito… El paisaje era más que espectacular… En mi opinión, inimiginable, realmente impresionante, digno de una excursión de todo un día y disfrutar tranquilamente de vistas como éstas:

Vistas de la Sierra de Collsacabra (01.12.2013)
Vistas de la Sierra de Collsacabra (01.12.2013)
Realmente impactada... ¿Veis mi cara?
Realmente impactada… ¿Veis mi cara?

He aquí nuestra motivación turística: el Salt de Sallent… Seguro que en algo más de un mes esta cascada podrá verse con más agua y su belleza será aún mayor, pero creedme, su altura es abrumadora…

El Salt de Sallent (01.12.2013)
El Salt de Sallent (01.12.2013)

Y ahora es cuando tengo que haceros una confesión… Tengo un miedo atroz a las alturas, ya que sufro de vértigo. Acercarme a lugares como este supone para mí un esfuerzo sobrehumano., por lo que en la jornada de ayer, como bien dijo mi amigo Gerard, “superé mis propios límites”. Fotografiarme cerca de un barranco de tantísima altura era algo impensable y directamente descartable para mí hace algunos meses… Parece que ayer superé un poquito este miedo y superé un nuevo reto personal… Como muestra, un botón!! 🙂

Superando nuevos retos (01.12.2013)
Superando nuevos retos (01.12.2013)
Sujetada, pero muy feliz... Pasito a pasito...
Sujetada, pero muy feliz… Pasito a pasito…

Después de descansar un rato, hicimos una actividad de geocaching… ¿Sabéis lo que es? Es una actividad muy curiosa y, en mi opinión, bastante interesante… Como pronto Gerard va a crear su propio blog, os dejo con la intriga para que sea él mismo quien os saque de dudas! 😉 Os aseguro que tiene mucho que contar… Más de veinte países visitados!!

Ya se acercaba la hora de la comida, así que no podíamos distraernos… Tocaba tomar el camino de vuelta y llegar no demasiado tarde al párquing de Rupit para coger el coche de nuevo. ¿Os apetece ver algunas de las vistas que encontramos de regreso? Ahí van!!

El Mirador del Salt de Sallent
El Mirador del Salt de Sallent
En la Sierra de Collsacabra (01.12.2013)
En la Sierra de Collsacabra (01.12.2013)
Entre cumbres borrascosas...
Entre cumbres borrascosas…

Ya llegando a Rupit, pudimos disfrutar de otras perspectivas del pueblo y traer de vuelta imágenes tan bucólicas como las que os mostramos:

Afueras de Rupit
Afueras de Rupit
La otra cara de Rupit...
La otra cara de Rupit…

Ya nuevamente en el punto de partida y pasadas las tres de la tarde, nos montamos en el coche para ir al restaurante al que habíamos encomendado la parte más gastronómica del día… Nos esperaba una gran comida en el Restaurante L’Arumí, en Santa Eugènia de Berga, lugar en que comimos más que bien. Un lugar muy recomendable, apuesta segura si queréis quedar en buen lugar y donde recibiréis un trato más que correcto. Os dejo sus datos por si decidís probar: Restaurante L’Arumí, Carrer Arbúcies, nº 21, Santa Eugènia de Berga (telf. 93.885.56.03).

Después de la sobremesa aún nos quedaban fuerzas y ganas de seguir descubriendo lugares nuevos, por lo que tomamos dirección a Vic para dar un paseo tranquilo y disfrutar de sus lugares de interés. Ya se había escondido el sol, pero, aunque hacía frío, las ganas y el entusiasmo no menguaron por lo que nos dimos una buena vuelta por la capital de la comarca de Osona.

Los dos lugares en que estuvimos más tiempo fueron la Catedral de Sant Pere, imponente de noche, misteriosa por dentro… Un edificio religioso totalmente distinto a lo que había visitado hasta la fecha, sea tanto por la fusión de estilos artísticos que presenta como por los colores y temática de los elementos decorativos que encontraréis en ella.

Vista del Campanario de la Catedral de Vic
Vista del Campanario de la Catedral de Vic
Fachada de la Catedral de Vic
Fachada de la Catedral de Vic

Para rematar el día, una sorpresa inesperada… Un edificio que me llevó de vuelta a mi estancia en Roma del pasado mes de julio: el Templo Romano. Este monumento es considerado el más importante de la ciudad por su antigüedad, ya que se cree que fue construido en el siglo II d.C. Dentro pudimos visitar una exposición de pintura de dos artistas locales, pero cabe decir que lo que más nos sorprendió fue la inmejorable conservación del templo.

El Templo Romano de Vic
El Templo Romano de Vic

Después de este relajante paseo por tierras viguetanas, ya tocaba regresar a Sabadell, era de noche y el día llegaba a su fin, pero bien seguro repetiremos experiencia y próximamente habrá más que contar!! 🙂 No dudéis en acercaros a Rupit si tenéis ocasión, vale la pena!

Un abrazo,

Ali

Navarra a vista de pájaro (casi)

Buenas noches,

Hoy me despido antes de ir a dormir con una foto de uno de los parajes naturales más bellos que he visto en el norte de España: el pantano de Yesa, en Navarra, muy cercano al Monasterio de Leyre.

Pantano de Yesa, Navarra (2010)
Pantano de Yesa, Navarra (2010)

Más adelante os hablaré con más detenimiento de mi paso por tierras de esta comunidad foral, pero hoy me apetecía compartir con vosotr@s esta imagen, que quiero dedicar a Antonio y Ana con todo mi cariño. Gracias por escribirme y por animarme a formar parte de Ruta entre amigos!

Un saludo a tod@s!!

Ali

Después de la tormenta siempre llega la calma

Hola a tod@s,

Parece que la lluvia aquí en Barcelona nos ha dado una tregua y dicen que después de la tormenta siempre llega la calma, así que se me ha ocurrido compartir con vosotr@s una imagen con un alto valor sentimental para mí.

Os muestro una instantánea de la playa de Matalascañas, en Huelva, tomada en el año 1.990. ¿El autor de la foto? Mi padre… En este municipio onubense pasé los mejores momentos de mi infancia y los recuerdos que esta imagen acerca a mi memoria son incontables, así que… Aquí la tenéis.

La imagen ha sido escaneada directamente del negativo, por lo que su calidad no es del todo buena, pero al menos os sirve para despejar la mente durante unos segundos y soñar con el verano, la playa, el descanso… en un frío día de otoño.

Matalascañas, 1990
Matalascañas, 1990

Un abrazo y hasta pronto!

CAMBIO DE PLANES

Hola a tod@s,

Por fin tengo un momento para escribiros y compartir con vosotr@s toda la verdad sobre este último fin de semana. ¿Recordáis que os dije que me iba a Irlanda? Si bien eso era cierto hasta hace unas dos semanas aproximadamente, a medida que se acercaba la fecha decidí cambiar mis planes viajeros por diversas razones personales.

Una de ellas, y con seguridad la principal, es que una persona muy importante para mí cumplía años uno de los días en que me iba a encontrar pisando tierras irlandesas y, si os soy sincera, no podía irme tan lejos y perderme un cumpleaños de alguien tan especial para mí por una escapada que al fin y al cabo podía posponer.

No sé si estaréis de acuerdo, pero a medida que voy creciendo y supongo que madurando (ya sabéis que estos dos conceptos no siempre van de la mano, jajaja) presto más atención a si las decisiones que voy tomando a lo largo de mi vida me acercan más a lo que me hace realmente feliz, a lo que me llena, a lo que me arranca una sonrisa… En mi caso, tengo a mi familia bastante repartida entre España y Francia y necesito compartir con mi gente todos los momentos posibles, dentro de las circunstancias.

Este fin de semana iba a ser un poco diferente en determinados sentidos, pero organizar esta sorpresa a mi tía Esther me ha hecho inmensamente feliz a mí también. Es conmovedor subir a un avión con la mente en personas a las que no puedes ver a menudo, con la única idea de verles sonreír y compartir un breve abrazo, para mí eso vale mucho más que mil viajes en los lugares más glamourosos de este mundo. Aún recuerdo la cara del camarero del bar en que desayuné el viernes cuando le conté mi historia… “Debes quererles mucho”, me dijo. Pues sí, ciertamente mi familia es un pilar fundamental para mí.

Esta publicación va a ser un poquito más personal y distinta a las anteriores… Os presento a dos de las personitas que consiguen que no dude en subir a un autobús y aguantar casi 16 horas de viaje, aunque mi estancia en Extremadura sea únicamente de 3 días…

Mi prima Teresa... Creo que tenemos a otra mochilera curiosa en la familia...
Mi prima Teresa… Creo que tenemos a otra mochilera curiosa en la familia…
Yo con mis primas, Paula y Teresa...
Yo con mis primas, Paula y Teresa…

Hoy ellas quieren enseñaros algunos de los lugares en los que hemos compartido risas y juegos durante estos últimos días… ¿Os apetece conocerlos un poco? Para empezar, os presentamos la fachada de uno de los locales nocturnos más concurridos de Zafra, Badajoz, en la actualidad: el pub Elizabeth. Esto es lo más cerca de Irlanda que he estado estos días… Jajaja…

El pub Elizabeth, en Zafra
El pub Elizabeth, en Zafra

Deciros que Zafra, el pueblo colindante al de mis abuelos, es bastante conocido por su internacional feria ganadera, además de por el servicio y buen trato que se ofrece en su Parador Nacional, ubicado en el antiguo palacio propiedad de los Duques de Feria.

Murallas del Parador de Zafra
Murallas del Parador de Zafra

Imposible hablaros de Extremadura y no enseñaros sus campos que, en mi opinión, son de los mejores paisajes agrarios que he disfrutado en todo el país. Hoy os vamos a enseñar las vistas que pueden contemplarse de Valdelagrulla desde la Puebla de Sancho Pérez. ¿No os parece impresionante? Como digo en ocasiones, “para perderse y no encontrarse”…

Vistas de Valdelagrulla desde Puebla de Sancho Pérez
Vistas de Valdelagrulla                                               desde Puebla de Sancho Pérez
Aquí me quedaría horas y horas...
Aquí me quedaría horas y horas…

Por el momento os prestamos estas imágenes, pero “amenazamos” con volver y enseñaros más de Puebla de Sancho Pérez, Zafra y de las costumbres extremeñas. Esperamos que os haya gustado!!

Con cariño,

Paula, Teresa y Ali

BLANES, MI PUEBLO NATAL

Buenas noches a tod@s!

Mientras preparo algunas cositas que tengo entre manos, he pensado en “prestaros” algo para que no penséis que me he olvidado de mi blog…

Ya va siendo hora que vayáis conociendo un poquito mejor Blanes, mi pueblo natal, una antigua villa romana con muchísimo encanto (qué voy a decir yo!!) situada en la provincia de Girona. Es la primera población costera que desde Barcelona en dirección Francia pertenece a la Costa Brava, por lo que se le conoce como el portal de la Costa Brava.

Pronto os iré contando mucho más sobre el lugar donde nací, la verdad es que me apetece mucho enseñároslo, pero por el momento tendréis que conformaros con este vídeo… 🙂

Espero de corazón que os guste y que os animéis a visitarlo! Aquí me tenéis tanto para cualquier pregunta que queráis hacer como para que yo misma os lo enseñe si os apetece, ok?

Gracias por seguir ahí! Un fuerte abrazo y hasta pronto!!

Ali

UN PASEO ENTRE VOLCANES

Buenos días!

Esta mañana he amanecido con más agujetas que nunca en mis piernas y el motivo de ello es la inolvidable visita que ayer hice con mi amigo Miquel al Parque Natural de la Garrotxa, situado en la provincia de Girona.

Después de un buen madrugón y de encontrarnos a las 09:30 hrs en Vic, capital de la comarca de Osona, nos dirigimos en coche hacía nuestro destino sabiendo que nos esperaba un gran día por delante, rodeados de una naturaleza formidable y única en todo el país, ya que en este parque natural se encuentra el paisaje volcánico más importante de toda España. No voy a entretenerme explicando cómo desplazaros hasta este lugar, pero os facilito una web en que se facilita esta información de manera muy clara y útil: http://www.fageda.com/es/como-llegar .

Una vez en la reserva, nuestra excursión comenzó en la Fageda d’en Jordà, cerca de Olot, tomando el itinerario nº 1 (color rojo) para hacer una visita más exhaustiva del parque. Sólo a modo de apunte, os aconsejo que recordéis que el aparcamiento de Can Serra es exactamente el mismo que el de la Fageda d’en Jordà. Más adelante os explicaré por qué os he hecho esta aclaración.

Cartel del Centro de Información de Can Serra
Cartel del Centro de Información de Can Serra

Dicho esto, nos adentramos sobre las 12 hrs en el bosque de la Fageda, un paraje natural impresionante por las impresionantes e incontables hayas que lo conforman. Un escenario que debería presencial cualquier persona amante de la naturaleza y que quiera disfrutar de un ambiente relajado durante unas horas. Este tramo de nuestro itinerario es bastante llano, por lo que no presenta demasiada dificultad,  y se encuentra encima de una colada de lava del volcán Croscat.

Bosque de la Fageda d'en Jordà
Bosque de la Fageda d’en Jordà
Entrada al bosque de la Fageda d'en Jordà
Entrada al bosque de la Fageda d’en Jordà
Bosque de la Fageda d'en Jordà
Bosque de la Fageda d’en Jordà

Después de caminar de forma bastante relajada durante una hora aproximadamente, llegamos a la Corporativa de La Fageda, fábrica de productos lácteos bastante conocida en nuestra comunidad, cuya plantilla está formada principalmente por personas con necesidades especiales (no me refiero a este colectivo como personal discapacitado porque, aunque se utilice esta expresión de forma generalizada, en mi opinión, esta designación me parece del todo peyorativa).

Al llegar a la fábrica, nos pareció haber encontrado un lugar idílico para hacer una parada y comer disfrutando de las maravillosas vistas que nos rodeaban, pero antes, quisimos probar suerte e intentar visitar el interior de la corporativa. Cual fue nuestra desilusión al saber que no era posible visitar las instalaciones, ya que es obligatorio reservar previamente hora de acceso. Os facilito el teléfono de contacto por si a alguien pudiera serle útil en un futuro: 972.681.011 (e-mail: visites@fageda.com).

Como os decía, aún no habiendo podido ver sus instalaciones, nos sentamos en una zona de picnic ubicada en su entrada para alimentarnos antes de seguir con nuestro recorrido.

Cartel de entrada a la corporativa La Fageda
Cartel de entrada a la corporativa La Fageda
Espléndidas vistas que disfrutamos durante la comida
Espléndidas vistas que                                                 disfrutamos durante la comida

Durante la comida, disfrutamos de un espectáculo ameno y bastante divertido, gracias al invitado sorpresa que decidió acompañarnos… Jajajajaja…

Nuestro invitado sorpresa en la comida
Nuestro invitado sorpresa en la comida

Un rato después, seguimos continuar rumbo a Sant Miquel de Sacot, una iglesia románica ubicada en medio del parque natural que fue reconstruida en el siglo XVIII en estilo neoclásico. Deciros que, si en alguna ocasión realizáis este itinerario, hay un tramo de cierta dificultad antes de llegar al templo, ya que corresponde a una subida notable e intensa, más para quienes no tengan la costumbre de practicar senderismo habitualmente.

Antes de mostraros fotografías de la iglesia, os adjunto a continuación algunas de las fotos que pude tomar antes de nuestra llegada para que comprobéis la grandiosidad y la belleza de los paisajes de nuestro destino de ayer:

Parque Natural de la Garrotxa (La Fageda - Sant Miquel de Sacot)
Parque Natural de la Garrotxa                          (La Fageda – Sant Miquel de Sacot)
¿Quién no se relajaría en este banco?
¿Quién no se relajaría en estos bancos?
Un paisaje bucólico en la Garrotxa
Un paisaje bucólico en la Garrotxa

Ya con el cansancio asomando a nuestra ventana, después de un rato caminando de forma más “agresiva” que en el tramo anterior, por fin divisamos la ermita de Sant Miquel de Sacot, situada en un lugar digno de una postal. Vale la pena hacer en este punto un pequeño alto en el camino para disfrutar de las vistas y buscar las diferentes curiosidades que aguarda.

Vista de Sant Miquel de Sacot, Parque Natural de La Garrotxa
Vista de Sant Miquel de Sacot,                         Parque Natural de La Garrotxa
En mi cara ya empezaba a notarse el cansancio... Pero vaya, vistas, ¿verdad?
En mi cara ya empezaba a notarse el cansancio…           Pero vaya, vistas, ¿verdad?

Ya en la mitad de nuestro itinerario, minutos después decidimos proseguir nuestra marcha y dirigirnos hacia el volcán de Santa Margarida, uno de los volcanes más importantes de la reserva, y continuar disfrutando de este paisaje tan maravilloso.

Parque Natural de La Garrotxa (28.9.2013)
Parque Natural de La Garrotxa (28.9.2013)

¿Habéis visto alguna vez una ermita situada en medio de un cráter? Pues el volcán de Santa Margarida ofrece esto y bastante más: un prado idílico para relajarse todo el tiempo que decidáis necesario, tranquilidad, bosques repletos de encinas… Vaya, como suelo decir, este es un lugar perfecto para perderse y no encontrarse… Juzgad vosotr@s mism@s:

Encinas en el volcán de Santa Margarida
Encinas en el volcán de Santa Margarida
Ermita de Santa Margarida (28.9.2013)
Ermita de Santa Margarida (28.9.2013)

Después de una buena pausa conversando y disfrutando de las vistas, continuamos nuestro recorrido en dirección a los Gredales del volcán Croscat, quedándonos con la boca abierta con instantáneas como esta:

Paisaje volcánico de La Garrotxa
Paisaje volcánico de La Garrotxa

En este momento del día fue cuando la aparición en escena de la lluvia hizo que cambiáramos nuestros planes y no pudiéramos acercarnos a la que iba a ser nuestra siguiente parada. Al empezar a diluviar, decidimos cobijarnos en este entrañable restaurante y esperar a que mejorara un poco la situación para continuar:

Entrada al restaurante del parque en que pudimos resguardarnos de la lluvia
Entrada al restaurante del parque en que pudimos resguardarnos de la lluvia

En este lugar fue donde conocimos a Merche y Giuseppe, con quienes mantuvimos una conversación más que interesante sobre la comunicación actual entre las personas y la pérdida de algunos valores sociales que siempre se habían considerado básicos, curiosamente temas de conversación que mi amigo Miquel y yo habíamos tocado durante el día.

Giuseppe, un empresario de 60 años recién jubilado, no entendía cómo las personas en general destinaban más tiempo a “conversar” con su móvil que a mirar a los ojos o sencillamente conversar con la persona que tenían a su lado. Y qué gran verdad… Un rato después, mientras esperaba en la estación mi tren de regreso de Vic a Sabadell, mi lugar de residencia, en la franja de 10 metros en que me encontraba, cinco de las seis personas que compartíamos espacio estaban más concentradas en su teléfono, que en compartir algo más que no fuera una espera de un tren.

Giuseppe afirmaba con bastante seguridad que esto era una muestra de la soledad predominante en la sociedad actual y que corresponde a una enfermedad de la civilización moderna. No sé si yo sería capaz de hacer una afirmación así, lo que sí comparto con esta persona es que en algo nos estamos equivocando. No me parece apropiado ni normal que cuando vas a tomar un café con según quien, esta persona dedique más tiempo a enviar mensajes que a prestar atención a la conversación del momento. Es una falta de respeto descomunal, al menos en mi opinión.

Engrescados en esta conversación, cuando quisimos darnos cuenta el sol ya había vuelto a acariciar con sus rayos los volcanes del parque, así que decidimos despedirnos de Merche y Giuseppe y, teniendo en cuenta lo tarde que se estaba haciendo, buscar el camino de regreso al aparcamiento de la entrada al parque por los senderos de la reserva natural del Croscat.

Reserva natural del Croscat
Reserva natural del Croscat

La luz ya estaba cayendo y no sabíamos exactamente la distancia que nos separaba del coche, por lo que empezamos a preocuparnos y a aumentar nuestra velocidad, anhelando que no estuviéramos tomando la dirección errónea. Tan sólo topábamos con carteles que anunciaban el aparcamiento de la Fageda d’en Jordà, pero nosotros nos habíamos quedado solamente con la idea del párquing de Can Serra, sin caer en la cuenta de que eran el mismo lugar.

Menuda cara se nos quedó al llegar a la área de párquing de la Fageda y descubrir que era allí donde habíamos dejado el coche siete horas antes… Al menos desapareció nuestra preocupación y regresamos al vehículo con gran alegría (y cansancio, para qué negarlo!), después de disfrutar de un día inolvidable en absoluta armonía con la naturaleza.

En resumen, un total de casi doce kilómetros a pie atravesando unos paisajes singulares y realmente bellos, por lo que os animo a que, tan pronto como tengáis ocasión, hagáis esta visita y disfrutéis de esta oportunidad única de perderos en pura zona volcánica.

Continuará…

Ali

PUEBLA DE SANCHO PÉREZ: EL BAÚL DE MIS RECUERDOS

Como ya sabéis, la semana pasada pude escaparme unos días al pueblo natal de mis abuelos paternos, Puebla de Sancho Pérez, situado en el sur de Badajoz. Cuando varias personas me pidieron que compartiera mis impresiones al hacer un viaje tan largo en autobús (son más de 1.100 kilómetros ir y otros 1.100 para volver a Barcelona), decidí que dedicaría todo mi esfuerzo a aproximaros lo mejor posible a los encantos de este pueblo tan plagado de recuerdos para mí y tan especial en mi vida.

En este caso, emprendí este viaje el pasado 10 de septiembre y, debido a que únicamente sale de Barcelona un autocar diario en dirección al pueblo de mi abuelo y su salida es incompatible con mi horario laboral, para llegar a mi destino utilicé una combinación que ya había elegido anteriormente. A las 22 hrs me subí al primer bus de Alsa que me llevaba hasta la estación sur de Madrid, Méndez Álvaro, cuya llegada estaba prevista para las seis de la mañana.

En los quince años que llevo haciendo este viaje, puedo afirmar que nunca había hecho un viaje tan malo. En primer lugar, el aire acondicionado estaba a una temperatura más que gélida para la época del año en que estamos y, por otro lado, tenía por compañera de viaje a una chica que no dejó de hablar por teléfono hasta pasadas las tres y media de la madrugada, sin dejar dormir al resto de las personas que hacíamos ese viaje.

Las caras de los viajer@s que nos dirigíamos a la capital eran de lo más diversas, había personas de diferentes orígenes y edad. Esta es una estampa muy distinta a la que sueles ver cuando te desplazas en el autobús que va directamente a Extremadura, ya que en este caso siempre predominan parejas extremeñas de 55 a 70 años y que aprovechan siempre que pueden para escaparse unos días a su lugar de nacimiento.

Habiendo podido dormir más bien poco, llegamos muy puntuales a Madrid, por lo que me tocaba esperar dos horas hasta la salida del segundo autocar que me llevaba a mi destino. En este íntervalo de tiempo pude ver bastantes personas que me resultaron bastante curiosas, entre ellas a un doble del ya difunto Vicente Ferrer, fundador de la ONG con el mismo nombre, y a una señora que se paseaba por la estación en batín y zapatillas de estar por casa. En un primer instante, no pude contener una sonrisa, pero después lo pensé mejor y, teniendo en cuenta el frío que hacía en Madrid la mañana del 11 de septiembre, tenía ganas de quitarme el sombrero por esa señora. No todo el mundo optaría por esa indumentaria, pero ya lo dicen, “ande yo caliente, ríase la gente”.

Después de más de quince horas de viaje, por fin a la una y media del mediodía ya llegaba a mi destino. Es imposible describir la sensación de nostalgia y cotidianidad que siento cuando desde el bus ya veo el cartel que anuncia el nombre del municipio en la entrada al pueblo. Muchas veces es increíblemente difícil conseguir retener las lágrimas de la emoción tan inmensa que siento.

Puebla de Sancho Pérez es un enlace a diferentes escenas de mi adolescencia, grandes momentos, buenos y malos, e irrepetibles retales de mi vida. El aprendizaje del valor de la amistad, la aventura de crecer en la locura y en la despreocupación, la inocencia del primer beso dado desde el corazón… En definitiva, es mi retroceso a aquellos tiempos en los que desconocía las obligaciones del mundo adulto y en los que, sin ser consciente, me iba transformando en la persona que soy en la actualidad.

Como os decía al principio de este post, las razones que me llevan a visitar este pueblo siempre que puedo son principalmente familiares, por lo que, como es lógico, la mayor parte del tiempo allí aprovecho para estar con los míos. La primera tarde de mi llegada llevé a mis primas pequeñas a dar un paseo por el centro y pudimos ver juntas lo que aún perduraba de las fiestas patronales de la Virgen de Belén, celebradas pocos días antes. Aquí tenéis una foto como muestra de ello:

Plaza del Ayuntamiento (11.9.2013)

Algunos de mis momentos preferidos siempre que voy son los increíbles desayunos de los que puedes disfrutar allí por un precio más que asequible, teniendo en cuenta su calidad y especialmente su extraordinario jamón, merecedor de un artículo a parte.

Desayuno en Zafra (13.09.2013)
Desayuno en Zafra (13.09.2013)
Carta de tostas una de las cafeterías más populares de Zafra
Carta de tostas una de las cafeterías más populares de Zafra

Si alguna vez decidís visitar la zona y probar estos desayunos, no olvidéis pedir sólo media “tosta” si no tenéis mucha hambre. Son suculentas y con media os bastará para saciar el apetito.

A modo de ocasión especial y diferencia respecto a otros viajes, mi gran amigo Francisco insistió en llevarme de ruta por algunos de los puntos de mayor interés del municipio. El 13 de septiembre comenzamos nuestra excursión en la calle Gabino Amaya, calle que merece su nombre al distinguido escultor que nació en ella en 1.896. Un rato después pudimos disfrutar de algunas de sus magníficas esculturas, conservadas en la Casa de la Cultura del pueblo.

Placa en la casa de nacimiento de Gabino Amaya
Placa en la casa de nacimiento de Gabino Amaya
Entrada a la Casa de la Cultura, PSP
Entrada a la Casa de la Cultura

Otro de los aspectos que llamaron mi atención durante el recorrido que hicimos fue la cantidad de señales presentadas a lo largo de la Vía de la Plata dirigidas a los incontables peregrinos que ponen rumbo a Santiago a través de caminos extremeños. Aquí tenéis la muestra de ello:

Indicaciones a los peregrinos, PSP
Indicaciones a los peregrinos, PSP
Señalización al albergue de la Vía de la Plata, Camino de Santiago
Señalización al albergue de la Vía de la Plata,           Camino de Santiago

Seguidamente, nos dirigimos en coche a la Parroquia de Santa Lucía, lugar en que se celebran las principales liturgias del pueblo. Construida en el siglo XVI alberga diferentes curiosidades, como la rosa trabada en una de sus piedras y la piedra en que se plasma el inicio de su construcción.

Fachada principal de la Parroquia de Sta. Lucía
Fachada principal de la                     Parroquia de Sta. Lucía

Piedra con la inscripción del inicio de su construcción

Rosa esculpida en una de las columnas de la iglesia
Rosa esculpida en una de las columnas de la iglesia
Torre de estilo múdejar de la iglesia
Torre de estilo múdejar de la iglesia

Descubriendo curiosidades por los diferentes laterales de la iglesia, hubo otro detalle que me pareció cuanto menos gracioso… ¿Habéis visto alguna vez una calle con dos placas con su nombre en menos de 2 metros? Pues aquí la tenéis, os presento a la calle Iglesia:

Calle Iglesia, Puebla de Sancho Pérez
Calle Iglesia, Puebla de Sancho Pérez

Una vez finalizada esta visita, mi amigo y yo nos dirigimos en coche hasta la Avenida de Nuestra Señora de Belén para contemplar el Vía Crucis del pueblo y esta bonita vista:

Panorámica del pueblo desde el Vía Crucis
Panorámica del pueblo desde el Vía Crucis
Inicio del Via Crucis, PSP
Inicio del Via Crucis

Continuamos nuestro trayecto rumbo a los campos situados entre Puebla de Sancho Pérez y uno de los municipios vecinos, Medina de las Torres, pero no sin hacer una parada en la Ermita de Belén, lugar donde duerme la imagen de la patrona del pueblo.

Ermita de Belén, Puebla de Sancho Pérez
Ermita de Belén, Puebla de Sancho Pérez

Después de un buen rato visitando lugares, la tarde empezaba a caer y aún nos quedaba visitar la zona de cultivos y caza que os he comentado antes, momento en que nos tocó aparcar el coche, saltar una verja e invadir propiedad privada para poder mostraros algunas de las imágenes que publico a continuación:

Vista de Puebla Sancho Pérez I
Vista de Puebla Sancho Pérez I
Vista de Puebla Sancho Pérez II
Vista de Puebla Sancho Pérez II
Campos de Puebla de Sancho Pérez
Campos de Puebla de Sancho Pérez
Campos de Puebla de Sancho Pérez II
Campos de Puebla de Sancho Pérez II

¿Entendéis ahora por qué os recomendaba este lugar para disfrutar de unos días relajantes y en desconexión? Pasear por estos caminos del pueblo no tiene precio y son realmente ideales para descansar la mente, huir de la rutina habitual y meditar en un ambiente tranquilo. Si aún no os he convencido, espero hacerlo con esta foto, mi preferida de todas las que tomé ese día:

Vista panorámica del pueblo de mis abuelos

Una vez llegados a este punto del día, voy a compartir con vosotr@s la anécdota más divertida de esa jornada. Al intentar regresar al pueblo y dar por finalizada esta aventura, no podía imaginar lo que iba a pasar a continuación, digno de alguna escena quijotesca.

Después de pasear y disfrutar de buena compañía, menuda cara se nos quedó a mi amigo y a mí cuando al montar en el coche para ir de regreso al centro del pueblo, nos retó la batería anunciándonos que el vehículo se había enamorado de las vistas y había decidido no moverse. Con varios intentos fallidos a la espalda, algo cansados y preocupados, mi amigo Paco se alejó unos pasos para pensar y concienciarse de que nos esperaban unos seis kilómetros a pie hasta llegar a nuestras casas.

Y en ese preciso instante, como acto reflejo de la cabezonería que me caracteriza, aquí una servidora intentó hacer un último intento y conseguir poner en marcha el coche de mi amigo. Y casualidades de la vida, o no, parece que el vehículo se compadeció de nosotros y el motor reaccionó a la primera!! Jajajajaja, salvados por la campana!! Con un poco de suerte, nos ahorrábamos el ratito a pie que parecía esperarnos! Creo que no olvidaré en mi vida la cara de mi amigo Paco mirándome desde varios metros a lo lejos del coche como si se le acabara de aparecer algún milagro divino.

En definitiva, aquí una servidora que lleva el carnet de conducir en el monedero desde hace tan sólo cinco meses  siguió con el volante en mano y, con mi amigo ya subido en el coche, amparados en aquellos caminos dignos de alguna novela de caballería, pudimos regresar a las calles de Puebla de Sancho Pérez del mismo modo en que habíamos salido de ellas. Eso sí, compartiendo unas risas descontroladas durante todo el camino y aún sin creernos la suerte que habíamos tenido.

Y bien, esto es todo es por el momento… Espero que os haya gustado leer estas experiencias, no sin agradecer a mi amigo Paco el tiempo que me dedicó en este último viaje y sin dedicar esta publicación a las personas que han hecho posible que hoy comparta estas líneas con vosotros: mis abuelos paternos.

RECUERDOS DE UN PASEO FUGAZ POR MADRID

Como os dije, el pasado miércoles tuve que desplazarme a Madrid y, para poca sorpresa para quienes me conocéis, no iba a volver sin contar lo que aconteció en las más que escasas horas que estuve en la ciudad.

Después de un madrugón casi inhumano (creo que entenderéis lo que os digo si os cuento que la hora de ponerse en pie fueron las 04:30 hrs…), mi responsable y yo nos dirigimos rumbo a Sants para tomar el AVE con destino a Atocha. El viaje de ida pasó casi tan rápido como el tren por los municipios de su itinerario, ya que no paramos de hablar.

Una vez en tierras madrileñas, nuestro destino era el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Una vez cumplido nuestro motivo de dicha visita, la persona que nos recibió tuvo el más que agradable detalle de invitarnos a disfrutar de las increíbles vistas que se pueden divisar desde la séptima planta del nº 37 de la calle Alcalá… Aquí tenéis una foto para que podáis juzgar por vuestra propia cuenta:

Vistas de Madrid y del edificio Metrópolis (18.9.2013)
Vistas de Madrid y del edificio Metrópolis (18.9.2013)

Como resultado de esta visita, me llamaron especialmente la atención dos detalles… El primero es que, curiosamente, el edificio Metrópolis, más que conocido símbolo de la Gran Vía de Madrid, resulta estar ubicado en la calle Alcalá, número 39, por lo que NO está en la famosa calle teatral de la ciudad. El segundo aspecto que os quería comentar es la no menos llamativa utilidad que tiene este edificio actualmente: este enigmático monumento es hoy en día un trastero. Sí, sí, lo que leéis, un trastero. Yo no daba crédito cuando me lo contaron.

Después de atender nuestras obligaciones profesionales, aún nos quedaban tres horas hasta la salida del tren que nos llevaba de regreso a Barcelona, por lo que nos animamos a dar un breve paseo por el centro de Madrid. Nos encontrábamos tan sólo a dos paradas de metro (también se podía recorrer el trayecto andando, pero íbamos demasiado cargadas para tomar esta opción), así que nos dirigimos a la Puerta del Sol. Y sobre esta decisión, ahí va otra curiosidad esta vez sobre el metro de Madrid. Actualmente la parada correspondiente a este punto de la ciudad se llama “Sol Vodafone”.  No entendí (y sigo sin entender) el por qué del uso de esta marca privada para indicar un lugar de interés público… Si alguien conoce las razones que explican esta realidad, me encantaría conocerlas.

Al llegar a la zona del conocido kilómetro 0, teniendo en cuenta que teníamos que comer y recuperar fuerzas antes de subir al tren, tan sólo pudimos acercarnos a la popular Plaza Mayor (ahora más popular que nunca gracias a la alcaldesa de Madrid, ya sabéis, “Madrid is fun” y su “relaxing cup of café con leche”…) y pasear por las calles circundantes. Como muestra, un botón:

Puerta del Sol, Madrid (18.9.2013)
Puerta del Sol, Madrid (18.9.2013)
Plaza Mayor, Madrid (18.9.2013)
Plaza Mayor, Madrid (18.9.2013)

Al terminar de saborear nuestro breve acercamiento a estos lugares de la ciudad, ya tocaba comer y dirigirnos a Atocha sin perder tiempo, así que poco más puedo contaros de este corto paseo por Madrid… Pero no me despido por ahora sin mencionar el más que agradable reencuentro con el Sr. José Manuel Blecua, actual director de la Real Academia Española y eminencia en el mundo de las letras hispánicas. Es conmovedor comprobar cómo hay personas y pequeñas grandes cosas en la vida que nunca cambian. Y algunas, por favor, que nunca cambien…