AÑORANDO LONDRES

Justo esta semana hace dos meses que regresé de Londres y, aunque ando bastante ocupada organizando los preparativos de mi próximo viaje por España, una brisa de nostalgia ha conseguido colarse entre mis pensamientos en los últimos días.

Por ello, me ha parecido que es el momento perfecto para hablaros de todo lo que me ofreció y me dejó la capital inglesa, que sin duda fue mucho más de lo que yo pude dejarle a ella.

Aunque los días previos al viaje fueron en cierto modo bastante “atropellados” debido a la cantidad de cambios de última hora a los que tuve que hacer frente, en el momento que llegué a Victoria Station y mi amiga Caro me recibió con un fuerte abrazo supe que ése iba a ser un gran viaje. Y finalmente, estaba en lo cierto, días después regresé a Barcelona con la convicción de que había disfrutado de uno de los mejores viajes de mi vida.

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CUARENTA TONOS VERDES

La madrugada del pasado 17 de abril me levanté inquieta, expectante… Por fin había llegado el momento de comenzar un viaje muy esperado, por fin me iba a Irlanda! Estaba ansiosa por pisar la isla esmeralda, descubrir cada rincón, conocer de primera mano todo lo que la cultura irlandesa puede aportar, sabía que no podía ser poco…

Como es difícil resumir en un único artículo todo lo que he aprendido y visitado durante mis cinco días en territorio irlandés, he decidido ser algo más selectiva esta vez y hablaros de lo que me ha parecido más llamativo, relevante o únicamente más curioso. Por ello, comenzaré hablándoos de algunos de los lugares que he visitado, los que creo que son dignos de mencionar por la razón que sea, así que allá voy!

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RUMBO A IRLANDA

Como seguramente habréis apreciado, estos últimos días estoy bastante desaparecida… El motivo de ello es que estos días estoy ultimando los preparativos del viaje que haré a Irlanda a mediados de abril y, como toda organización, recopilar toda la información necesaria para exprimir este viaje todo lo posible lleva su tiempo.

Me ha parecido conveniente comentar por aquí que cualquier persona a la que le pueda apetecer compartir esta salida es bienvenida, por lo que, en caso de querer ampliar información, no dudéis en contactar conmigo a través de mi e-mail: alaznegr@hotmail.com.

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PERDIDA ENTRE LOS ENCANTOS DE LA TOSCANA

Buenos días gente,

Atendiendo petición popular, hoy os voy a hablar de una región italiana más que conocida por tod@s: la bella Toscana. Como os he comentado en algún post anterior, tuve la oportunidad de visitar y conocer más de cerca esta zona en el pasado mes de julio, durante mi viaje a Italia por vacaciones.

Como no podía ser de otra manera, no podía volver a Barcelona sin pisar estos paisajes tan impresionantes y que en tantas ocasiones hemos visto en películas, así que para cumplir mi objetivo contraté una excursión de un día a la agencia Ciao Florence, de la que recibí un trato inmejorable y consiguió que las horas que duró la salida fueran inolvidables.

Nuestro autocar partió desde Florencia cerca de las 9 de la mañana. Guiad@s por Giulio, nuestro autobús era de lo más internacional, por lo que todas las explicaciones e información de los puntos a visitar se dieron en francés, inglés y español. En poco más de una hora de trayecto, que pasó volando gracias a la conversación y compañía de Laura y Laiza, dos chicas argentinas encantadoras que conocí ese mismo día (chicas, os mando un saludo desde aquí!!), nos encontrábamos en nuestro primer destino: San Gimignano.

Paisaje toscano desde San Gimignano
Paisaje toscano desde San Gimignano

Como podéis comprobar, desde este pequeño pueblo medieval situado a unos 60 kilómetros al sur de Florencia pudimos disfrutar de unas vistas más que espectaculares y realmente bellas. Era imposible no perderse en el horizonte entre tanto verde, campo y maravillas para la visión, en pocas ocasiones me he sentido tan abrumada de tanta belleza. Miraras donde miraras, el paisaje era bucólico y maravilloso, digno de visitar más de una vez en la vida.

San Gimignano es conocido como “La Ciudad de las Mil Torres” y el origen de este denominativo procede de la Edad Media, período en que las familias mejor posicionadas económicamente competían por alzar la torre más alta, ya que se asociaba directamente con su poder. De las más de setenta torres que se construyeron en aquel momento se conservan en la actualidad tan sólo catorce, hecho que no desmerece en absoluto la majestuosidad de la villa.

San Gimignano, en julio de 2013
San Gimignano, en julio de 2013

Una vez allí, dispusimos de una hora aproximadamente para visitar el pueblo, por lo que no había tiempo que perder. Esta es la calle peatonal más importante de la población, ya que finaliza directamente en la Piazza della Cisterna, en pleno centro de la localidad:

Calle principal de San Gimignano (Julio de 2013)
Calle principal de San Gimignano (Julio de 2013)

Os muestro a continuación dos imágenes tomadas en la plaza que os acabo de mencionar, como prueba de la magnitud del lugar. Os recomendaría esta visita sin dudarlo! Imposible que no os guste!

Torres de San Gimignano, julio de 2013
Algunas de las torres de San Gimignano,               julio de 2013
Piazza della Cisterna, San Gimignano
Piazza della Cisterna, San Gimignano

Si en alguna ocasión paseáis por estas calles y sois amantes de los helados, obligado hacer una parada en la Gelateria Dondoli, establecimiento ganador del premio al mejor helado del mundo en dos ocasiones. Yo no pude resistir la tentación y, qué os puedo decir, sin palabras! Riquísimo!!

Entrada a la Gelateria Dondoli, San Gimignano
Entrada a la Gelateria Dondoli,          San Gimignano

Después de este deleite para el paladar, ya se acercaba la hora de regresar al autobús y seguir el programa del día, pero aún quedó tiempo para hacer unas últimas fotos en la entrada de San Gimignano. Menudos paisajes, ¿no os parece?

Yo en la entrada a San Gimignano, julio de 2013
Yo en la entrada a San Gimignano, julio de 2013
La Toscana, vistas desde San Gimignano
La Toscana, vistas desde San Gimignano

Acto seguido, tocaba poner rumbo a nuestra siguiente visita del día: Monteriggioni, una de las aldeas más características de la Toscana, que conserva sus murallas y torres defensivas prácticamente intactas. Con sólo dos calles, es protagonista de muchísimas de las típicas postales de esta región italiana y es en este lugar donde en el mes de julio se celebra uno de los festivales medievales más destacados de Italia, de dos semanas de duración.

Aquí tenéis una foto de la entrada a Monteriggioni… ¿Os suena? Esta imagen es la que utilicé para el encabezado de mi blog… 🙂

Entrada a Monteriggioni (julio de 2013)
Entrada a Monteriggioni (julio de 2013)

Seguidamente os muestro también una fotografía de una parte de las murallas de este precioso pueblo medieval, en la que aparece también una de sus torres defensivas:

Murallas de Monteriggioni
Murallas de Monteriggioni

En este punto del día tuvimos poco tiempo para pasear y hacer fotos, pero a pesar de ello conseguí traer de vuelta algunas imágenes como estas, donde podréis apreciar y haceros una idea de lo bonito que es este pequeño municipio toscano. Dicen que a veces menos es más, Monteriggioni es una muestra de ello, dada la belleza que alberga a pesar de tener únicamente dos calles.

Perdida entre los paisajes de Monteriggioni, julio de 2013
Perdida entre los paisajes de Monteriggioni,          julio de 2013
Fachada de la iglesia de Monteriggioni
Fachada de la iglesia de Monteriggioni
Vista de las murallas traseras de la aldea
Vista de las murallas                    traseras de la aldea

Al finalizar esta visita, volvimos a montarnos en el autobús con destino a Siena, otro de los puntos más importantes de la Toscana, donde nos esperaba una guía local para mostrarnos los monumentos y rincones más característicos de la ciudad. De Siena lamento no poderos hablaros con profundidad, ya que el tiempo que estuvimos en ella tan sólo pudimos ver sus monumentos por fuera y brevemente, pero al menos os dejo algunas fotografías que hice allí por si tenéis especial interés y podáis ver un poquito más de esta ciudad italiana.

Fachada del Palacio Comunal, Siena
Fachada del Palacio Comunal, Siena
Perspectiva de la Piazza del Campo, Siena
Perspectiva de la Piazza del Campo, Siena
Callejeando por Siena, en julio de 2013
Callejeando por Siena, en julio de 2013

Durante la visita, tuvimos la oportunidad de contemplar de cerca la increíble catedral de la ciudad, de estilo gótico. Aquí tenéis una imagen de su fachada, me dejó literalmente sin palabras. Preciosa, ¿verdad?

Fachada de la Catedral de Siena
Fachada de la Catedral de Siena

Ya entrada la tarde, aún nos quedaba saborear, y nunca mejor dicho, de nuestro último punto del programa: una degustación de vinos y productos típicos en una bodega de la región del Chianti, una zona repleta de viñedos en la que se elabora el conocido vino con la misma denominación de origen. Entre estos paisajes se elabora, según dicen, el mejor vino de Italia:

Vistas de la región del Chianti, Italia
Vistas de la región del Chianti, Italia
Degustación en Chianti, julio de 2013
Degustación en Chianti, julio de 2013
Productos típicos del Chianti
Productos típicos del Chianti

Después de nuestra estancia en la bodega y ya con los reflejos disminuidos, todo sea dicho, después de la degustación de vinos, tocaba regresar a Florencia, de la cual nos separaba aproximadamente una hora y media de trayecto. Me resulta increíblemente difícil describiros la belleza de los paisajes que pudimos disfrutar durante el desplazamiento, todo lo visto en la gran pantalla queda muy lejos de lo que se ve en directo. Algo maravilloso… Os animo a dejaros caer por estas tierras en cuanto tengáis ocasión, seguro que no os decepcionará.

Finalmente llegamos a la final de nuestra excursión llegando a Florencia pasadas las siete y media de la tarde. Laura, Laiza y yo aún teníamos fuerzas para algo más, por lo que no dudamos en poner la guinda a un día tan inmejorable visitando la Piazzale Michelangelo, en Florencia, ya que desde este lugar, según se cuenta, se divisan algunas de las vistas más impresionantes de la ciudad. Para despedirme por hoy, os presto una de las fotos que hice en este lugar. Merece la pena, ¿no? Un final perfecto para un día más que perfecto, espero que os haya gustado!

Vistas de Florencia desde Piazzale Michelangelo
Vistas de Florencia desde Piazzale Michelangelo

Hasta pronto!

Ali

Pdta.- Dedico la publicación de hoy a mi abuela Teresa. Yaya, hoy hace veinte años que nos faltas, sigues en mi pensamiento y en mi corazón. SIEMPRE.

MEMORIAS DE UNOS DÍAS EN FLORENCIA (2ª PARTE)

Hola de nuevo! Hace varios días empecé a hablaros acerca de mi viaje a Florencia del pasado mes de julio, pero aún me queda mucho que contaros, así que… Vamos al lío! 🙂 Hoy os voy a hablar de todos los lugares que visité el pasado 19 de julio y ya os adelanto que quizás esta sea, con bastante probabilidad, la publicación más “eclesiástica” (por decirlo de alguna manera) que vais a encontrar en mi blog, ya que dediqué este día a conocer un poquito más algunos de los templos religiosos más importantes de la capital toscana. El comienzo de la jornada tuvo lugar en la Basílica de Santa Maria Novella, cuya fachada es obra del artista Leon Battista Alberti, quien la terminó en 1.470. En mi opinión, es uno de los templos religiosos más bonitos de la ciudad y su valor desde un punto de vista artístico sí me parece digno de admirar y conocer.

Fachada de la basílica Santa Maria Novella
Fachada de la basílica Santa Maria Novella

Este día la visita al templo duró pocos minutos, ya que lo encontré cerrado y tuve que posponer la visita a su interior a otro día. Acto seguido, me dirigí al centro de la ciudad para visitar la catedral de Florencia, el Duomo. Si como yo, alguna vez hacéis este viaje en temporada alta, no os asustéis si veis una larga cola en la entrada a este edificio tan emblemático de la ciudad. Merece la pena esperar 15 o 20 minutos para poder conocer el Duomo por dentro, os aseguro que no esperareis mucho más, aunque parezca lo contrario cuando aterrizas en la entrada.

El Duomo, catedral de Florencia
El Duomo, catedral de Florencia

Si la famosa cúpula de Brunelleschi ya me pareció espectacular, me es imposible explicaros lo que sentí al contemplar los frescos del interior de la misma, obra de Vasari y Zuccari. Estas pinturas representan el Juicio Final y son una de las joyas pictóricas más espectaculares que he visto en mi vida. Juzgar por vosotr@s mism@s:

Impresionantes frescos de Vasari y Zuccari en la cúpula del Duomo
Impresionantes frescos de Vasari y Zuccari                         en la cúpula del Duomo

La foto no es nada nítida, pero espero que os sirva para haceros una idea de la belleza de la obra… Aunque yo decidí no hacerlo debido a mi pavor a las alturas, aprovecho para informaros de que se puede subir a la cúpula y quienes lo han hecho me han garantizado que desde este lugar se puede disfrutar de algunas de las mejores vistas de la ciudad, así que… Ya sabéis!! Después de esta increíble y esperada visita, continué mi paseo por las calles florentinas perdiéndome en cada uno de sus detalles, siendo consciente de las no pocas sorpresas que se pueden encontrar y disfrutar en esta maravillosa ciudad. Callejeando un poco, minutos después me encontraba en la puerta principal de la Iglesia de Orsanmichele.

Entrada a la iglesia de Orsanmichele
Entrada a la iglesia de Orsanmichele

Este templo de estilo gótico es, sin lugar a dudas, una de las iglesias más bonitas y especiales que he visitado en toda mi vida. A pesar de que su dimensión es reducida, su interior es… Sencillamente indescriptible, distinto, por lo que os aconsejo ir si en alguna ocasión pasáis por Florencia.

Acto seguido, continué mis andaduras disfrutando de las encantadoras calles que unen el centro de la ciudad con la Piazza Santa Croce. Una de las zonas que atravesé fue la Via dell’Anguillara, repleta de tiendas y detalles curiosos… Aquí tenéis la entrada a una tienda de productos típicos de la Toscana… Coqueta, ¿verdad?

Entrada a una tienda de productos toscanos
Entrada a una tienda                                    de productos toscanos

Al final de esta calle ya me encontré con mi próximo destino: la Basílica de Santa Croce. Sentía muchísima curiosidad por visitar este punto de la ciudad, ya que este edificio alberga más de 200 féretros en su interior, algo suficientemente atípico para querer visitarlo. Si, además, le sumas que algunas de estas tumbas son las de Dante, Galileo y Miguel Ángel, ya mi interés no podía ser mayor.

Basílica de Santa Croce
Basílica de Santa Croce
Monumento a Dante en la Piazza Santa Croce
Monumento a Dante                                    en la Piazza Santa Croce

El precio de la entrada a este punto de la ciudad es de 6 euros, pero, considerando la particularidad del lugar, os aconsejaría sin duda que lo visitarais. No os defraudará. Os muestro a continuación algunos de los detalles que encontraréis en su interior:

Interior de la Basílica di Santa Croce
Interior de la Basílica di Santa Croce
Visita general del interior del templo
Visita general del interior del templo

Añado también fotografías de las tumbas de Dante y Galileo:

Sepultura de Dante Alighieri
Sepultura de Dante Alighieri
Panteón de Galileo
Panteón de Galileo

De los distintos mausoleos que pueden visitarse en el interior de Santa Croce, el que más me impactó (y con diferencia) fue el de Miguel Ángel. Siempre he sentido mucha admiración por el artista italiano, por lo que para mí visitar su panteón fue un momento muy especial de mi viaje a Italia.

Panteón de Miguel Ángel
Panteón de Miguel Ángel

Aprovecho para explicaros en este punto que las tres esculturas que podéis ver en esta fotografía corresponden a las tres artes en que el autor destacó notablemente: la escultura, pintura y arquitectura. Además, en la parte superior del mausoleo podéis apreciar un fresco de La Piedad, que es una de las esculturas más conocidas y apreciadas del artista, que podéis visitar en la Basílica de San Pedro, en Roma. Después de visitar el templo, Santa Croce también ofrece la posibilidad de descansar y respirar aire puro en su patio interior. El descanso en esta zona del complejo es bastante recomendable, ya que encontraréis que es un punto mucho menos concurrido que el interior de la basílica.

Patio interior de Santa Croce
Patio interior de Santa Croce

Después de todas estas visitas, ya tocaba hacer una parada y alimentar mi estómago, por lo que decidí alejarme un poco de la Piazza Santa Croce y callejear por la zona por si encontraba un lugar menos turístico para comer. A menos de 10 minutos a pie encontré la Trattoria Da Què Ganzi!, un restaurante muy asequible y acogedor que ofrece comida típica toscana.

Entrada a la Trattoria Da Què Ganzi!
Entrada a la Trattoria Da Què Ganzi!

Me propusieron decantarme por el Menú Amigo, que incluía tres platos por menos de diez euros… Acepté la sugerencia y decidí probar… Puedo aseguraros que esta trattoria fue la mejor decisión culinaria de todo mi viaje a Italia: muy buen trato, calidad, comodidad… Si vais a Florencia, aquí tenéis un magnífico lugar donde saciar el apetito. Por menos de 10 euros comí una buena ensalada, unos tallarines impresionantes y un buen bistec a la florentina, acompañado de una buena panna cotta de postre. Acabé a reventar, ya no me cabía nada más, pero os garantizo que merece la pena, todo estaba increíblemente bueno!! Os dejo la web del restaurante por si os puede ser útil: http://www.daqueiganzi.it/ . Ya entrada la tarde, decidí regresar al hotel, descansar y tomar contacto con mi gente desde la distancia, por lo que me tomé la tarde libre y así cobrar fuerzas para lo que me esperaba al día siguiente: una excursión de todo un día por la bella Toscana… Aún me queda bastante que explicaros, pero, para no saturaros de información, será en otro momento… Volveré pronto… Un fuerte abrazo! Ali

MEMORIAS DE UNOS DÍAS EN FLORENCIA (1ª PARTE)

Hola a tod@s,

Cuando arranqué este blog hace ya un par de meses (cómo pasa el tiempo!), os hablé del viaje que hice a Italia el pasado mes de julio.  En su momento únicamente dediqué unas líneas a Roma, por lo que quedó pendiente hablaros de mis días en Florencia, así que… Manos a la obra!

Como pasé casi seis días en la capital toscana, intentaré acercaros a lo que fue este viaje tan maravilloso distribuyendo todo lo que tengo que explicaros en dos o tres partes, según vea. Creo que de esta manera no resultará tan pesado y no os aburriré tanto… 😉

Pues bien, después de tres días bastante intensos en la ciudad eterna, el pasado 17 de julio hacia al mediodía ponía fin a mi estancia allí para partir a otra de las ciudades más conocidas y bellas del país italiano: Florencia. Para ello, escogí la modalidad relajada de uno de los trenes regionales que diariamente unen estos dos puntos. Digo relajada porque hay trenes de alta velocidad que en una hora y media aproximadamente te desplazan desde la capital hasta Firenze, pero yo elegí hacerlo de forma más tranquila, en un trayecto de casi cuatro horas de duración, para poder descansar y disfrutar del paisaje.

Aunque mi idea era intentar dormir un rato en el tren, esta intención quedó únicamente en eso, una idea, ya que compartí el viaje con una familia ecuatoriana encantadora con la que pude compartir una más que interesante conversación y muchas risas.

Casi a las cinco de la tarde y con unas ganas inmensas de conocer la ciudad, por fin pisaba suelo florentino. Después del viaje y de aprovechar intensamente mi última mañana en Roma, necesitaba urgentemente una buena ducha para reactivarme, por lo que me dirigí rápidamente a mi hotel allí, el Best Western Palazzo Ognissanti, muy cercano a la estación de tren de Florencia y a la basílica del mismo nombre, Santa María Novella.

Ya más despejada, con mi cámara en mano, salí disparada de la habitación como quien camina deseando comerse el mundo y me dirigí al centro histórico de la ciudad. El hotel se encontraba en una zona ideal para descansar, a escasos minutos de los monumentos principales, por lo que, cuando quise darme cuenta, tenía frente a mí la imponente fachada del Duomo.

Fachada del Duomo (17.7.2013)
Fachada del Duomo (17.7.2013)

Creo que jamás olvidaré la increíble sensación que me invadió cuando topé con uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos que había visto jamás. La catedral, junto con el Batisterio de San Giovanni y el Campanile ofrecían un auténtico regalo para la vista, una de las escenas más maravillosas que nadie podría dejar de contemplar.

Vista del Duomo y del Batisterio de San Giovanni (17.7.2013)
Vista del Duomo y del Batisterio de San Giovanni (17.7.2013)

Tenía  por delante varios días para empaparme de Florencia, sus detalles, su gente, sus rincones, su encanto… por lo que decidí dar un paseo relajado por el centro de la ciudad y perderme entre sus calles. Tomé la Via dei Calzaiuoli y, cuando menos lo esperé, me encontraba en la Piazza della Repubblica, una de las plazas más animadas de la ciudad, en la que se encuentran algunas de las terrazas más populares de la capital toscana.

Después de un rato curioseando y sin dejarme de asombrar por tanta belleza, decidí regresar a la Piazza del Duomo y cenar algo por la zona. Llamó mi atención un local de venta de pizza al peso con una terraza justo delante de la fachada de la catedral, así que sin pensármelo dos veces compré una porción de pizza y una botella de agua.  Por menos de seis euros me encontraba cenando delante de uno de los monumentos italianos más valorados y admirados, algo que no dejaba de emocionarme cada vez que pensaba en ello.

Ya al terminar, regresé al hotel para descansar y cargar pilas para el día siguiente, que como veréis ahora, iba a ser bastante largo…

La mañana siguiente comenzaba más que temprano para mí, ya que a las 08:15 hrs tenía que estar en la entrada a la Galleria dell’Accademia, cuna del David de Miguel Ángel. Había comprado la entrada antes de salir de Barcelona, por lo que no podía retrasarme. Por esta razón, madrugué bastante, desayuné bien y, algo antes de las ocho de la mañana, me encontraba paseando de nuevo por la zona del Duomo, esta vez mucho menos concurrida que la tarde anterior, como es lógico. Se respiraba en la plaza una paz absoluta, silencio… Así que me relajé y dediqué unos minutos a disfrutar de lo que me parecía más que un privilegio.

Vista del Duomo por la mañana (18.7.2013)
Vista del Duomo por la mañana (18.7.2013)

Acto seguido, giré a la izquierda y tomé la Via Ricasoli rumbo a mi destino. El camino no tenía pérdida, así que en menos de cinco minutos me encontraba ante uno de los museos más importantes de Italia y, con toda seguridad, de toda Europa.

Entrada a la Galleria dell'Accademia
Entrada a la Galleria dell’Accademia

En este punto del camino dediqué unas dos horas a ver las impresionantes obras de arte que aguarda en su interior. Resulta imposible no aludir a la espectacular majestuosidad de la escultura del David, una de las obras más excepcionales que he contemplado jamás. Lo mires desde donde lo mires, no deja de maravillarte, silenciarte… En fin, bien merece la pena una visita y unos buenos minutos a estudiarlo.

A mi salida del museo continué descubriendo Florencia, acercándome a la Piazza di San Marco y visitando la iglesia del mismo nombre. Seguidamente, volví a pasar por delante del Duomo para ir en búsqueda de otra de las plazas principales de la ciudad, la Piazza della Signoria, que antaño había sido enclave de suma importancia para la vida civil florentina.

Cartel en Piazza della Signoria
Cartel en Piazza della Signoria
Palazzo Vecchio, Piazza della Signoria
Palazzo Vecchio, Piazza della Signoria
Escultura en Piazza della Signoria
Escultura en Piazza della Signoria
Réplica del David, Piazza della Signoria
Réplica del David, Piazza della Signoria

Proseguí mi camino atravesando la Piazzale degli Uffizi, lugar en que se encuentra la Galería Uffizi, que une la Piazza della Signoria con uno de los puntos más románticos y singulares de Florencia: el Ponte Vecchio. Para que podáis comprobar la magnitud de su belleza os dejo una de las imágenes del mismo que capté con mi cámara:

Ponte Vecchio, Florencia
Ponte Vecchio, Florencia

Después de pasear relajadamente durante un rato más, hice una parada para comer y regresé al hotel para descansar un poco antes de que cayera la tarde.  Lo cierto es que el descanso duró poco, ya que a las tres de la tarde tenía la reserva para visitar la que con bastante probabilidad es la pinacoteca más importante de Florencia: la galería Uffizi. A medio camino pude tomar esta imagen del Ponte Vecchio, desde una perspectiva diferente a la que os he mostrado antes:

Vista del Ponte Vecchio desde el río Arno
Vista del Ponte Vecchio desde el río Arno

Como os he comentado, el objetivo de esa tarde era conocer y visitar con profundidad la Galleria degli Uffizi, otro de los museos florentinos más importantes, especialmente por la grandeza de algunas de las obras renacentistas que custodia: El nacimiento de Venus y la Alegoría de la primavera de Botticelli, y algunas de las obras maestras de Rafael y Da Vinci, entre otras.

Entrada a la Galleria degli Uffizi
Entrada a la Galleria degli Uffizi

Debo confesaros que esta visita me interesaba y atraía muchísimo más que el museo que había visitado por la mañana, ya que soy fan incondicional de la pintura renacentista. Ciertamente, después de visitarlo mi expectación no resultó frustrante, quedé impresionada con la visita a la galería y la recomendaría sin lugar a dudas. Os atraiga o no el mundo del arte, es un museo interesante, cuidado, de un valor cultural incalculable… No dejéis pasar la oportunidad de visitarlo si pasáis por Florencia.

En cuanto a la visita a estos museos, la única recomendación que os haría es que no cometáis el mismo error que yo. Si podéis, no hagáis estas visitas en un mismo día… Creo que se disfrutan más no concentrándolas tanto en una misma jornada y vuestras piernas lo agradecerán.

Ya para terminar con la publicación de hoy, aunque aún con muchas cosas que compartir de mi estancia en Florencia, os dejo algunas de las fotos que hice paseando de noche por la ciudad. Vale mucho la pena ver algunos de los monumentos principales de noche, ya que tienen un encanto distinto y encontraréis mucha menos gente en la calle.

Basilica de Santa María Novella al anochecer
Basilica de Santa María Novella al anochecer
Il Duomo de noche
Il Duomo de noche
Vista nocturna del Batisterio y del Duomo de Florencia
Vista nocturna del Batisterio y del Duomo de Florencia

Aquí tenéis también un par de fotos nocturnas del Ponte Vecchio, estampas del romanticismo que recoge este lugar al caer la noche. Es imposible describir lo que se siente al pasear de noche por este punto de la ciudad, sobre todo si tenéis la suerte como yo de disfrutar de ver tocar a algún grupo local. Es sencillamente encantador. Y si, además, como yo sois testigos del compromiso de alguna pareja, el no va más… El bello de gallina…

El Ponte Vecchio de noche
El Ponte Vecchio de noche
Comercios en el interior del Ponte Vecchio
Comercios en el interior del Ponte Vecchio

¿Sabíais que siglos atrás habitaban comerciantes de carne en el Ponte Vecchio? Se cuenta que así fue hasta que la corte de los Médici se trasladó hasta un palacete cercano al puente y, al molestarle el olor, ésta prohibió la permanencia de dichos comerciantes en el puente. Desde ese momento habitan generalmente en él comerciantes del mundo de la joyería.

Bien, por el momento esto es todo de mi estancia en Florencia… Prometo volver pronto y contaros el resto de la historia… Gracias y un abrazo a tod@s!

Ali

Viajar a Argentina…

Buenos días!!

A modo de agradecimiento a Xavi y Carme por añadir el enlace a mi blog en su página web, os paso su link sobre viajar a Argentina por si a alguien le pudiera interesar o tiene intención de viajar al país del tango…

http://lavueltaalmundo.net/viajar/Argentina

Ánimo a Carme y Xavi en el nuevo proyecto que están llevando a cabo!! Gracias a ambos por servir de inspiración a tantas personas! Un abrazo!!

CRÓNICA DE UNA JORNADA EN CIUDAD DEL VATICANO

La mañana del pasado 15 de julio me levanté de la cama animada, con una sonrisa en los labios y con el presentimiento de que aquel iba a ser un gran día. Nunca me he caracterizado por ser precisamente católica practicante, puedo afirmar sin tapujos que no creo en la iglesia como institución, pero sí creo en la fe.  Tener fe en algo o en alguien puede darnos aliento y fuerza para seguir luchando por nuestros sueños, por ser un poquito más felices y, en definitiva, ayudarnos a tener una meta en este largo camino que llamamos vida.

Tenía que cumplir una promesa, pero esta vez de verdad, visitando y pasando tiempo en algunos lugares de Roma que habían adquirido una relevancia fundamental para mí. Así que me lancé a ello y esa mañana subí al autobús urbano 64, que pasa por Via Nazionale y te deja justamente en el Vaticano.

Cuando bordeé la puerta principal de la Basílica de San Pedro a eso de las nueve y media de la mañana, de pronto, me percaté de la presencia a mis espaldas de una guía local que pretendía vender una excursión guiada a la zona a dos españolas. Y de esa manera, sin quererlo ni beberlo, me encontré con Mari y Adela, dos personas muy queridas de Palma de Mallorca con las que pasé parte del día. Mari es abuela de Adela y ésta última se ha graduado este año en Enfermería, su estancia en la capital italiana era el regalo que Mari hacía a su nieta por su reciente graduación universitaria.

Adela y Mari
Adela y Mari, 15 de julio de 2013

Como las tres íbamos rumbo a los Museos Vaticanos y, para qué nos vamos a engañar, encontrar el acceso no es tarea fácil, decidimos unir nuestras ganas e ilusiones e ir en su busca juntas. Aprovecho este momento para informaros de cómo acceder a los museos, principalmente si sois novat@s como lo fuimos nosotras… Debéis cruzar de lateral a lateral la Plaza de San Pedro y pasar por debajo de las columnas de la parte derecha. Una vez dejadas atrás, debéis caminar en dirección a la Piazza del Risorgimento, girar a la izquierda y tomar la Via Leone IV. Una vez allí, os será más fácil encontrar la entrada, ya que veréis muchas más indicaciones.

Aunque las entradas a los museos se pueden comprar por internet con antelación (http://mv.vatican.va/4_ES/pages/MV_Home.html), ninguna las llevábamos, por lo que tuvimos que aguardar dos horas y media de cola para poder entrar. Os podéis imaginar lo que es esperar tanto tiempo y más en pleno mes de julio, cuando el sol aprieta con fuerza, pero deciros que le pusimos optimismo al asunto y aprovechamos para irnos haciendo fotos a medida que nos íbamos acercando a la entrada.

Mari, Adela y yo haciendo la cola para entrar en los Museos Vaticanos
Mari, Adela y yo haciendo la cola para entrar en los Museos Vaticanos

Cuando al fin llegó nuestro gran momento y pudimos entrar, decidimos pasar la mañana y visitar los museos juntas. Disfrutamos de una mañana inolvidable, en la que pudimos disfrutar de verdaderas obras de arte y amortizamos con creces los 16 euros que cuestan la entrada. La entrada a la Capilla Sixtina se hace esperar, pero particularmente encuentro este punto atractivo en cierta manera, ya que así la expectativa es mayor cuando finalmente consigues verla… La impresión que causa estar bajo el techo de una obra de arte de tal magnitud es sencillamente indescriptible… Hay que vivir ese momento para entenderlo… Os dejo algunas fotos para que os hagáis una idea de las impresionantes obras que albergan estos museos:

Museos Vaticanos I
Museos Vaticanos I
Museos Vaticanos II
Museos Vaticanos II
La Capilla Sixtina
La Capilla Sixtina
Museos Vaticanos III
Museos Vaticanos III
Las inconfundibles escaleras de salida de los Museos Vaticanos
Las inconfundibles escaleras de salida de los  museos

Después de visitar todas las estancias de los museos durante más de tres horas y media, nuestra mañana juntas iba llegando a su fin y empezamos a mirarnos con tristeza al tener que enfrentarnos con esta realidad. Fue una despedida emotiva y difícil, pero, como dicen, hay veces en las que una despedida es un hasta siempre, así que intentamos separarnos con la mayor de las alegrías y felices por haber compartido unas horas tan especiales.

A mi salida, necesitaba descansar un poco y alimentar mi estómago, así que me puse a buscar algún sitio donde comer algo. Cerca de la salida del museo, encontré un local en que vendían pizza fresca al peso. La idea me convenció y por cinco euros, quedé hasta los topes de pizza! Seguidamente, aún me quedaba visitar por dentro la Basílica de San Pedro y… Horror!! Aquí podéis ver la cola que me esperaba (como veréis, la plaza estaba mucho más concurrida que el día anterior…):

La interminable cola para poder ver el interior de la basílica...
La interminable cola para poder                                          ver el interior de la basílica…

Después de cinco meses organizando este viaje, por supuesto que no iba a desistir en el intento, así que me armé de paciencia, busqué mi sitio y decidí sacar el lado positivo del momento: disponía lo que parecía aproximadamente de una hora y media para asimilar las maravillas que había visto esa mañana y disfrutar de las vistas de la basílica desde distintas perspectivas. Al final la espera no fue tan dura como se vaticinaba, ya que conocí a una familia costarricense que pasaba sus vacaciones en Italia. Mantuvimos una buena conversación y aproveché para hacer algunas fotos, así que el tiempo pasó volando!

Esperando para ver la basílica...
Esperando para ver la basílica…
Vista del templo
Vista del templo

Al final la espera valió la pena y llegué a uno de los lugares de la ciudad más especiales para mí. Como quizá much@s sepáis, se puede acceder a la cúpula y disfrutar de lo que dicen que es una de las vistas más bonitas de Roma, pero el acceso es estrecho y al parecer de vértigo, especialmente en el último tramo, por lo que yo preferí pasear de forma relajada por su interior. Si ya el templo impresiona por fuera, por dentro no lo es menos… Os recomiendo que si vais en verano siempre tengáis a mano algún pañuelo para taparos los hombros, en esta basílica las normas respecto a la indumentaria son muy estrictas y es mejor ir preparad@ para evitar sorpresas desagradables.

Detalle de las columnas de la Plaza San Pedro
Detalle de las columnas de la Plaza San Pedro

Y llegó el momento de disfrutar de un merecido descanso antes de seguir descubriendo los encantos de Roma… Totalmente agotada, regresé al hotel para recuperar fuerzas, ya que tenía un plan para más tarde: ver dos de los monumentos más importantes de la ciudad de noche… Esa noche los escogidos fueron la Fontana de Trevi, soberbia a cualquier hora, y el Colosseo Romano para ir suscitando lo que visitaría al día siguiente…

Sin duda, las imágenes que os muestro a continuación permanecen imborrables en mi memoria. Escenas así hacen que haya merecido con creces todo el esfuerzo dedicado a poder hacer este viaje…

La Fontana di Trevi al anochecer...
La Fontana di Trevi al anochecer…
Vista nocturna del Coliseo romano
Vista nocturna del Coliseo romano
Il Colosseo
Il Colosseo

Bien, esto es todo por ahora sobre mi viaje a la ciudad eterna… Me voy, pero amenazo con volver… 😉 No quisiera terminar esta publicación sin dedicarla con todo mi cariño a Adela y Mari, sé que seguirán este blog, así que GRACIAS de corazón a las dos por brindarme vuestra amistad y por desprender tanta autenticidad humana. Continuará…

Pdta.- Adjunto el enlace a una web que os puede ser bastante útil si tenéis previsto viajar al Vaticano: http://www.visitarelvaticano.com/

LA IMPORTANCIA DE CUMPLIR UNA PROMESA: MI PRIMER VIAJE A ROMA

Como no podía ser de otra manera, en este primer post sobre mis viajes realizados os voy a hablar de mi primera escapada a la ciudad eterna, Roma.

Por razones personales, este viaje a la capital italiana tenía un valor sentimental enorme para mí y era una promesa que arrastraba desde muchos (demasiados) años, por lo que el pasado mes de febrero me levanté una mañana pensando “de este verano no pasa”. Así fue, en julio tuve la oportunidad de pasar cuatro días inolvidables en Roma.

Teniendo en cuenta lo mucho que tengo que contar sobre este viaje, ahora voy a centrarme exclusivamente en todo lo que descubrí el día de mi llegada.

Llegué al aeropuerto de Fiumicino sobre las nueve y media de la mañana y, aunque las posibilidades de llegar a la capital de Italia son diversas (para más info os recomiendo la web http://www.enroma.com/aeropuertofiumicino.htm, donde encontraréis todos los datos que podáis necesitar), utilicé el tren Leonardo Express para llegar a la ciudad.

Estos trenes salen cada 30 minutos del aeropuerto y llegan hasta la estación ferroviaria principal de la ciudad eterna, Roma Termini. Tardan sólo 31 minutos en llegar y el precio del billete es de 14 euros.

Trenes Leonardo Express de Roma
Trenes Leonardo Express de Roma

A pesar de que empezaba este viaje en solitario, nada más llegar al aeropuerto, conocí a dos mujeres muy simpáticas de Martorell, una ciudad de la provincia de Barcelona, que comenzaban este magnífico viaje con la misma ilusión que yo.

Àngels y Charo fueron claves en este viaje, más adelante os contaré por qué…

Al llegar a Termini, me dirigí inmediatamente a mi lugar de alojamiento, el Hotel Esposizione, un edificio modesto, muy tranquilo y bien ubicado (en Via Nazionale), ideal para quienes visitan Roma con la intención de utilizar el hotel únicamente para descansar.

Ya descargada de maletas, mi “obsesión” era la de callejear sin descanso por la ciudad, así que bajé toda la Via Nazionale en dirección a la Piazza Venezia para conocer de cerca algunos de los monumentos principales de la ciudad.

Minutos después, casi sin esperarlo, prácticamente me quedé sin aliento y no por cansancio, sino de puro asombro al encontrarme de frente con el Monumento a Vittorio Emanuele II. Aquí tenéis una foto para que podáis valorar vosotros mismos:

Monumento a Vittorio Emanuele II, Roma
Monumento a Vittorio Emanuele II, Roma

Este edificio situado en Piazza Venezia fue inaugurado en 1911 para homenajear a Vittorio Emanuele II, primer rey de Italia tras su unificación, y uno de sus principales atractivos son las vistas panorámicas que pueden disfrutarse desde la terraza situada a la altura de las cuadrigas.

No obstante, deciros que su majestuosidad es tan impresionante que no es imprescindible acceder al edificio para que esta imagen quede bien grabada en vuestra memoria.

Seguidamente, atravesando por la derecha la Piazza Venezia, os cruzaréis con el Area Sacra, una excavación romana que no pasa desapercibida ante las ojos de ningún caminante de la zona, y que es uno de los incontables ejemplos de arquitectura clásica que podréis disfrutar en la capital italiana.

En este momento de mi viaje y asombrada ante tal recinto, no podía imaginar que esto no sería “nada” en comparación con lo que vería los días posteriores…

Area Sacra, Roma
Area Sacra, Roma

Recuperada del impacto, continué mi rumbo por las calles próximas al lugar en dirección a la Piazza della Rotonda, donde se encuentra el conocido Pantheon o Templo de Agripa, una de las obras maestras arquitectónicas de la capital italiana.

La construcción del Panteón actual se llevó a cabo en tiempos de Adriano, en el año 126 d.C. La entrada al edificio es gratuita y puede visitarse de lunes a sábado de 08:30 a 19:30 hrs (domingos de 9 a 18 hrs).

Cartel de la Piazza della Rotonda, en Roma
Cartel de la Piazza della Rotonda, en Roma
Pantheon romano, también conocido como Templo de Agripa
Pantheon romano, también conocido como Templo de Agripa

En este punto del día me quedé literalmente sin palabras porque, si mi memoria no me falla, en mi vida había visto un monumento correspondiente a la Roma Imperial tan bien conservado y que reflejase de un modo tan increíble la perfección de las formas clásicas.

Si como yo, tenéis la suerte de encontrar a algún violonchelista en la plaza amenizando el momento, difícilmente podréis evitar que el vello se os ponga de gallina.

Para saborear la escena con más tranquilidad, decidí descansar y disfrutar de las vistas en la terraza de una de las múltiples cafeterías que encontraréis en la Piazza della Rotonda y realmente creo que vale la pena hacer este alto en la camino, aunque, no os sorprendáis, los precios en la zona son elevados (me cobraron 5 euros por un zumo de manzana).

Atravesando la plaza de izquierda a derecha, por la calle Salita de Crescenzi y siguiendo las indicaciones, podréis seguir vuestro paseo y fácilmente llegaréis a una de las plazas más bonitas y concurridas de Roma: la impresionante Piazza Navona.

Esta es sin duda alguna una de las plazas más populares y animadas de la ciudad, lugar donde el turismo y el arte se dan de la mano para ofrecer, en mi opinión, una de las estampas más agradables de este viaje.

Repleta de restaurantes y bares, Piazza Navona es un buen lugar para relajarse un poco y admirar sus tres fuentes con detalle. La Fontana dei Quattro Fiumi (“fuente de los cuatro ríos”) es la principal de ellas y fue construida por Bernini en 1651.

Aguarda alguna que otra curiosidad interesante, pero no voy a desvelaros el secreto… Forma parte de su gracia al visitarla…  🙂

Detalle de la Fontana dei Quattro Fiumi, de Bernini
Detalle de la Fontana dei Quattro Fiumi, de Bernini
Piazza Navona
Piazza Navona
Fontana del Nettuno, en Piazza Navona
Fontana del Nettuno, en Piazza Navona

Tras mi paso por este estratégico punto de la ciudad, mi mente ya iba varios metros por delante de mis pies y sólo pensaba en encontrar uno de los lugares más conocidos de Roma: la inolvidable Fontana di Trevi.

Perdiéndome por las proximidades de Via del Corso, finalmente encontré una de las distintas travesías que te llevan a Piazza di Trevi y, distraída por el magnífico ambiente de la zona, cuando quise darme de cuenta allí estaba ella, pidiendo a gritos una fotografía.

El “problema” es que es realmente difícil contentarse con una sola…

La increíble Fontana di Trevi, en Roma
La increíble Fontana di Trevi, en Roma

Después de tirar diferentes monedas por petición de mi entorno más cercano, me detuve unos minutos que me supieron a gloria para admirar el monumento desde diferentes perspectivas.

El lugar, vayas a la hora que vayas, está a rebosar de gente, sí, pero me pareció magnífico observar cómo, durante unos instantes, tantas personas a la vez decidieron hacer un “kit-kat” en sus vidas para compartir algo en común: algo tan bello como la Fontana di Trevi.

Ya bien entrada la tarde, continué mis andanzas y recorrí Via del Tritone y la Via Sistina rumbo a la Iglesia de Santa Trinità dei Monti, su famosa escalinata y, finalmente, Piazza Spagna.

Después de visitar la iglesia, merece la pena detenerse unos segundos antes de bajar la escalinata para disfrutar de las preciosas vistas de la ciudad que hay desde este lugar.

Santa Trinità dei Monti y su famosa "scalinata spagnola"
Santa Trinità dei Monti y su famosa “scalinata spagnola”

A pesar de lo concurrido del lugar, los alrededores de Piazza Spagna me parecieron de lo más apacible y relajado que vi en los cuatro días que visité la capital italiana.

Roma es una ciudad generalmente caótica, de tráfico intenso, y esta zona tiene para mí mayor encanto, ya que ofrece un espacio alejado del ruido e ideal para sentarse a leer un rato, por ejemplo.

Acto seguido, continué ascendiendo la Via Sistina hasta llegar a otra de sus plazas más conocidas, la Piazza del Popolo, donde se encuentra una de las iglesias más famosas de la ciudad, Santa Maria del Popolo, muy conocida por ser uno de los escenarios de la novela Ángeles y demonios, de Dan Brown.

De esta plaza, destacaría especialmente el obelisco egipcio de 24 metros de altura alzado en el centro de la plaza y que está dedicado a Ramsés II, conocido como Obelisco Flaminio. Aunque estuvo ubicado en el Circo Máximo desde el año 10 a.C., fue traslado a Piazza del Popolo en 1589.

Via della Conziliazione y vista del Castello Sant'Angelo a la derecha
Via della Conziliazione y vista del Castello Sant’Angelo a la derecha

Bajando por la Via di Ripetta y cruzando por el Ponte Cavour, llegaréis a la plaza con el mismo nombre, Piazza Cavour, y, tan sólo unos minutos después, al interesante Castello Sant’Angelo, que fue fortaleza de los pontífices, siendo edificada durante la Edad Media sobre las ruinas del mausoleo del emperador Adriano (siglo II d.C.).

Siguiendo la Via della Conziliazione en sentido recto, comenzaréis a divisar de lejos la Ciudad del Vaticano y la Basílica de San Pedro, el templo religioso más importante del catolicismo.

El nombre de la basílica se debe al primer Papa de la historia, San Pedro, cuyo cuerpo está enterrado en el templo. En su interior se encuentra la famosa escultura La Piedad de Miguel Ángel.

Aunque había reservado mi visita a esta parte de la ciudad para el día siguiente, llegar hasta este lugar representó para mí el cumplimiento de la promesa de la que os había hablado al principio de este post, uno de los momentos más importantes y especiales de mi viaje.

Tener la oportunidad de disfrutar de la tranquilidad presente en la Plaza de San Pedro un domingo a las siete de la tarde es una sensación a la que nadie debería renunciar, por lo que os lo recomiendo sin duda, más aún si hacéis este viaje en época estival.

Sentiréis cómo los rayos del sol se cuelan entre las esculturas apostólicas de la basílica hasta acariciaros el rostro y calmaros con su calor. No os lo podéis perder.

Mi primera visita a la Plaza de San Pedro (14.07.2013)
Mi primera visita a la Plaza de San Pedro (14.07.2013)

¿Y tú? ¿Has sentido alguna vez la necesidad de cumplir una promesa? ¿Te animas a compartir tu historia en los comentarios?